<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702</id><updated>2011-11-25T08:37:06.395-08:00</updated><title type='text'>Enséñame a volar</title><subtitle type='html'>¿Alguna vez has pensado que no tiene sentido tu existencia? ¿Sí? ¿No? Esta es tu historia.
Hikaru, marginado en su instituto, conocerá a una peculiar chica que, seguida de muchos acontecimientos y otras historias, hará que la vida de Hikaru dé un giro de 180º.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-781969373095682423</id><published>2010-06-20T12:06:00.000-07:00</published><updated>2010-06-20T12:06:21.596-07:00</updated><title type='text'>22. ~Capítulo 21:</title><content type='html'>- ¿Vais hacia el sur? -dijo la anciana voz del hombre que conducía el carro-&lt;br /&gt;- Sí, queremos ir a la ciudad que está pasando el puente de Roustrom. ¿Hacia dónde se dirige usted? -preguntó Ailyn educadamente mientras se acomodaba en la parte trasera del carro cargado de trigo-&lt;br /&gt;- Bueno, chiquilla... Íbamos a ir a casa de mi hijo, pero mi nieto dice que prefiere venir a casa de sus abuelos a pasar el día... ¡Qué sol de nieto me ha tocado! -dijo riendo a carcajadas mientras revolvía el pelo del muchacho que tenía al lado, que se ruborizó- Vamos, Michi, siéntate con ellos y les haces el camino más ameno. -propuso el anciano empujando al muchacho a la parte de atrás, tirándolo encima de Hikaru-&lt;br /&gt;El muchacho, quizás de dieciséis años o así, se levantó acaloradamente y le gruñó a su abuelo en un idioma desconocido para mí; el abuelo se echó a reír y, finalmente, el muchacho rió y nos miró con una sonrisa.&lt;br /&gt;- Bueno, visto que mi abuelo confía en que os divierta y puesto que llevo sin hablar con gente de mi edad durante casi tres días... Me presentaré. Me llamo Michi Koronogi. -se presentó con una sonrisa deslumbrante. Su rostro no era muy especial, pero tras sonreír mi hermana puso cara de tonta y se le quedó mirando embobada-&lt;br /&gt;Tras su presentación Hikaru comenzó a esquivar su mirada y a acercarse disimuladamente a mí, hablándome de tonterías y demás. ¿Qué le ocurriría? Todo un misterio. Lo único obvio era que no le gustaba la presencia de aquel chaval que estaba allí, hablando animadamente con Aizu y Ailyn sobre temas de elfos y otras cosas. Leocadia, por su parte, disfrutaba del paisaje y a veces mantenía conversaciones cortas con el anciano. Pude fijarme que a veces hablaban en un idioma extraño que no reconocía pese a mis conocimientos.&lt;br /&gt;- Hikaru, ¿qué te ocurre? -pregunté aprovechando que Michi iba a llevarle a su abuelo un trozo de queso y pan que acababa de sacar de un bolso, dándonos también a nosotros-&lt;br /&gt;- ¿A mí? -dijo Hikaru intentando disimular su incomodidad mientras mordía el queso- Nada, sólo tengo algo de calor, es eso. -rió nervioso-&lt;br /&gt;Conseguí que Hikaru se integrara un poco en las conversaciones entre las chicas y Michi y, al final, consiguió dejar su incomodidad aparte y charló abiertamente con ellos. Yo me tumbé en la paja que había en un rincón y observé el panorama. Ahora Leocadia estaba sentada junto al anciano, que por cierto se llamaba Shirk. Shirk estaba enseñándole cómo tratar a las mulas que llevaban el carro, por lo visto, nunca había que darles con el látigo ni lastimarlas; solamente hablarles con cariño y agitar el látigo en la dirección que quisiera ir. Parece que aquellas mulas eran inteligentes, además de fuertes.&lt;br /&gt;Cerré los ojos y me dejé llevar por los olores que me rodeaban y por esa brisa que me acariciaba con suavidad. Era algo cómodo, algo precioso y delicado. Habíamos entrado a una zona con vegetación que nos tapaba de los rayos directos del sol; realmente hacía un ambiente agradable. Hikaru, Aizu, Ailyn y Michi se habían puesto a contar chistes y sus risas llenaban aquel ambiente relajado de ambiente más animado, algo extraño de describir. Comenzaba a sentir sueño, llevaba un par de días sin dormir bien. Desde que salimos de aquella ciudad donde aquella mujer secuestró a Hikaru, el tiempo transcurría rápido y acalorado, sin darnos un respiro de tranquilidad. Corríamos de aquí hacia allá, escapando de animales, criaturas y personas que nos perseguían. Sigo sin terminar de entender por qué todas esas personas nos persiguen, tampoco entiendo qué quieren o qué tenemos que anhelen tanto... Aunque no sé si quiero saberlo. Cuando Shirk paró el carro en medio de aquel camino desértico lo adoramos. Shirk era un buen anciano y un buen abuelo, además daba buen ejemplo a su nieto; recogernos y proponer dejarnos más adelante fue algo que jamás podríamos terminar de agradecerle. Llevábamos cinco días sin dejar de mover las piernas, sin descansar no más de una hora... este viaje era consolador y un regalo de los cielos.&lt;br /&gt;El sueño comenzaba a poseerme cuando un suave olor a jazmines inundó mis sentidos. Me daba pereza abrir los ojos y averiguar dónde estábamos, por lo que seguí con los ojos cerrados, ladeando un poco la cabeza. El olor se intensificó un poco cuando noté algo rozándome la mejilla. Abrí los ojos de golpe creyendo que algún insecto se había posado en mi rostro y descubrí que Leocadia me estaba mirando fijamente mientras uno de sus mechones de pelo había caído dándome en la mejilla.&lt;br /&gt;- Vaya, creía que estabas durmiendo. -rió mientras se alejaba un poco de mi rostro y me daba una cantimplora- Deberías beber, llevamos un par de horas de camino y no quiero que nos deshidratemos. -dijo mientras me obligaba a beber-&lt;br /&gt;No me había percatado del silencio que se había producido segundos antes de que abriese los ojos, nadie estaba en el carro. Miré hacia los lados y finalmente giré la cabeza, viendo cómo Aizu corrí de la mano de Hikaru y Michi hacia un riachuelo. La carreta había parado para dar de beber a las mulas aprovechando el riachuelo, y además, Shirk descansaba bajo la sombra de un árbol. A veces me preguntaba si podríamos quedarnos así eternamente, perdernos en nuestro camino o rendirnos allí mismo para disfrutar cada día de los mismos olores, las mismas sensaciones y esas charlas tan divertidas que compartían mi hermana y los demás.&lt;br /&gt;- Nos aburriríamos de la rutina, Yuuto. -dijo de pronto Leocadia sacándome de mis pensamientos.-&lt;br /&gt;- ¿Cómo? -pregunté arqueando una ceja. ¿Habría leído mi pensamiento?-&lt;br /&gt;- He leído en tu mirada lo que pensabas... Si cada día fuese así, acabaríamos por hartarnos de la rutina, ¿no crees? -explicó acomodándose a mi lado, dándole la espalda al río- He estado estudiando el comportamiento de Ailyn y... Sé más de lo que ella cree y vosotros creéis. -me confesó de pronto bajando el tono de voz.-&lt;br /&gt;- ¿A qué viene eso? ¿Qué quieres...?&lt;br /&gt;- ¡Sssh! -me interrumpió tapándome la boca-¡Baja la voz, idiota! -me reprendió- Te voy a explicar lo que no he tenido tiempo de explicarte a solas... -tomó aire. Creía que se refería a otra cosa y llegué a sonrojarme un poco, preparándome para un primera asalto- Ailyn es la secretaria de Mitsuko. -mi adrenalina bajó de repente, sintiéndome algo mareado- Nos mintió cuando dijo que iríamos a una dimensión de la que no proveníais y también nos mintió diciendo que no había viajado nunca a esa dimensión...&lt;br /&gt;No sé a qué venía esa revelación ni qué tenía que ver conmigo, pero le miré a los ojos y suspiré.&lt;br /&gt;- ¿Y qué importa eso? -dije tras meditar sus palabras un momento.-&lt;br /&gt;- ¿¡Cómo!? -gritó ella frunciendo el ceño- Tú no... -suspiró- ¿No me recuerdas? -en sus ojos se dibujó una expresión extraña, de melancolía, exigencia y tristeza-&lt;br /&gt;Nos miramos durante eternos segundos, pensando a qué se referiría, finalmente hice una mueca y aparté la mirada.&lt;br /&gt;- Lo siento, pero no sé a qué te refieres, Leocadia... -suspiré-&lt;br /&gt;- Vale... Da igual. -dijo mientras se levantaba- Si lo recuerdas, avísame. -dijo con una fingida sonrisa mientras se daba la vuelta y echaba a correr hacia el agua- ¡Ailyn, vamos a ver quién es capaz de encontrar antes la carpa más grande!&lt;br /&gt;Me quedé pensando a qué se referiría Leocadia... ¿Recordarla? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? Me giré y observé sus movimientos. Su voz, en realidad, sí que me sonaba de algo, pero pensaba que serían imaginaciones mías... aunque tras ese comentario... Y, &amp;nbsp;¿qué tenía que ver que Ailyn fuese o no la secretaria de Mitsuko? Y quizás lo más importante... ¿Qué tenía que ver Mitsuko en todas nuestra vidas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-781969373095682423?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/781969373095682423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/06/22-capitulo-21.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/781969373095682423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/781969373095682423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/06/22-capitulo-21.html' title='22. ~Capítulo 21:'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-5436709621261471565</id><published>2010-05-07T09:40:00.000-07:00</published><updated>2010-05-16T10:43:58.429-07:00</updated><title type='text'>21. ~Capítulo 20: Una puerta~</title><content type='html'>Corrimos por la ciudad, atestada de gente. Parecía completamente  imposible encontrar a Hikaru entre tanta gente, pero teníamos que  hacerlo.&lt;br /&gt;- ¡Yuuto y yo buscaremos por la zona noreste! -grité  mientras cogía a Yuuto por la muñeca, obligándole a seguirme- ¡Aizu y  Leocadia, buscad por el centro!&lt;br /&gt;Era más probable que Hikaru fuese  hacia la entrada de la ciudad, o al menos, hacia la entrada por la que  nosotros habíamos pasado. Hikaru pretendía volver al instituto, estaba  segura.&lt;br /&gt;- Ailyn... -dijo de pronto Yuuto mientras caminábamos a toda prisa. Le miré haciendo una mueca- No entiendo qué ocurre... Sé que algo sucedía con Reine... Sé que algo no está bien, pero... ¿El qué? -dijo parándose en la calzada, mirándome con el ceño fruncido- Hikaru y los demás han vuelto con ropas extrañas, has dicho que tendríamos que matar, incluso has dicho que quien no sea capaz se quede pero... ¿Se puede saber qué pretendes? Es normal que Hikaru escape, yo lo habría hecho, pero hay algo en todo esto que me dice que no lo haga... -suspiró mientras bajaba la cabeza- ¿Qué...? -volvió a mirarme, fija y duramente- ¿Qué pasará a partir de hoy? ¿¡Qué está sucediendo!? -gritó mirándome con algo que podría ser odio-&lt;br /&gt;- Yuuto... -murmuré poniendo mala cara, aunque en el fondo lo entendía.- Está bien. Te lo contaré de camino.&lt;br /&gt;Yuuto no parecía muy convencido, pero no le quedó otra que seguirme. Fuimos, algo más calmados, hacia la entrada de la ciudad.&lt;br /&gt;- Luonessi está en una dimensión paralela. -comencé a explicar mirando hacia todos lados, buscando a Hikaru- Hay algo que las autoridades de este mundo no quieren que sepamos: ambas dimensiones tienen una conexión, ¿y sabes qué? Ambas dimensiones tienen consciencia de que existen, es decir, tanto nuestra dimensión, como la otra, se conocen. Las autoridades de ambas dimensiones están enfrentadas; aquí hay mucho avance mágico, mientras que allí hay mucho avance tecnológico.&lt;br /&gt;- ¿No existe la magia, como tú la llamas? -preguntó Yuuto buscando la cara de Hikaru entre el mar de rostros con los que nos cruzábamos-&lt;br /&gt;- Sí que existe, pero no la utilizan como aquí. Allí es algo como... Caminar. Sencillamente, no saben apreciarlo del todo. Además hay otras razas que aquí no conocemos. Hay una raza llamada "Humanos". A veces la gente se llama entre ellos mismos "humanos", pues una leyenda decía que un humano creó a las demás razas... Tonterías. -suspiré- Allí habitan los humanos propiamente dichos, y conviven con otras razas, algunas que existen aquí, otras que no...&lt;br /&gt;- ¿Es de allí de donde procedemos Aizu y yo? -preguntó Yuuto de pronto, interrumpiéndome-&lt;br /&gt;- ¿Acaso no recuerdas de dónde vienes? -pregunté incrédula-&lt;br /&gt;Yuuto negó con la cabeza, bajándola ligeramente.&lt;br /&gt;- ¿Sabes? -suspiré- Hikaru me preguntó lo mismo... Y si te digo la verdad... -le miré con fijeza- Podríais proceder de allí. La tecnología está muy avanzada y podrían haberos creado... Lo investigaré.&lt;br /&gt;- Y... -dijo él de nuevo, interrumpiéndome- ¿Cómo sabes todo eso de Aizu y de mí? Ninguno te hemos contado que somos creaciones. -me espetó con voz de pocos amigos-&lt;br /&gt;Suspiré. Sin duda, Yuuto parecía no soportarme.&lt;br /&gt;- Llevo observando a Hikaru mucho tiempo. -dije tras elegir bien mis palabras- Digamos que os conozco a todos demasiado bien, en especial a Aizu. -sonreí- ¿Sabes? Aizu me inquieta. Es la única de la que no acabo de averiguarlo todo... -suspiré-&lt;br /&gt;- Ni lo harás. -graznó Yuuto mirándome por encima del hombro-&lt;br /&gt;Pese al poco respeto que me había tenido, me hizo gracia el gesto y me puse a reír a carcajadas. Parece que esto avergonzó algo a Yuuto, pues se sonrojó y comenzó a caminar más rápido.&lt;br /&gt;- ¿Qué más tengo que saber para estar de acuerdo en viajar hasta Luonessi? -preguntó Yuuto intentando volver al tema de conversación-&lt;br /&gt;- Veamos... Me parece que lo principal es saber por qué vamos. -dije tras meditarlo- El país principal de la otra dimensión, llamada Galya, declarará la guerra a Hylie, país principal de nuestra dimensión, que por tu interés, se llama Klyestie.&lt;br /&gt;- Demasiados lugares. -interrumpió Yuuto- ¿De qué me sirven tantos nombres si los olvidaré mañana? -me espetó de nuevo-&lt;br /&gt;- Vale, vale, antipático. -dije poniendo los ojos en blanco- Si se declara esa guerra, la puerta que separa ambas dimensiones se romperá. Se creará un agujero por el las personas de ambas dimensiones podrán pasar, será el caos. -dije mientras seguía buscando a Hikaru con la mirada- La puerta puede abrirse, pero no por todo el mundo.&lt;br /&gt;- ¿Cómo se enteró el gobierno de Hylie de la existencia de la otra dimensión? -preguntó Yuuto curioso-&lt;br /&gt;- Recibiendo a un chico. -suspiré- Por eso comienzo a creer que provienes de allí. ¿Recuerdas la historia que contaste a Hikaru hace tiempo? Un chico que nació en la otra dimensión, tenía alas y no pertenecía allí, por lo que se las averiguó para cruzar la puerta y venir aquí. El chico procede de Galya.&lt;br /&gt;- Espera... Si Aizu y yo fuésemos de allí... ¡Vamos por el camino erróneo! -gritó Yuuto deteniéndose- Cuando vine a esta dimensión, caí en el bosque que hay tras el instituto. Allí, justo donde planté el árbol del que vive Aizu... ¡Allí está la puerta!&lt;br /&gt;- Te equivocas. -dije tirándole de la manga- Sigamos buscando a Hikaru, corre prisa. -dije mientras volvíamos a caminar con algo más de prisa- ¿Recuerdas cómo llegaste? -Yuuto abrió los ojos sorprendido al darse cuenta de su error- Exacto. No entraste por la puerta normal; los científicos fabricaron una puerta. Esa puerta no funciona.&lt;br /&gt;- ¿Cómo? -preguntó Yuuto- Yo y Aizu llegamos... ¿Por qué no iba a funcionar?&lt;br /&gt;- Sólo funcionó aquella vez. -respondí con tranquilidad- Cuando sembraste aquel árbol para, digamos, revivir a Aizu, la puerta se cerró. La puerta no era otra que la señal oscura que todos veíais en el cielo.&lt;br /&gt;Yuuto pareció sorprenderse al oírme decir todo aquello. Quizás no se terminase de creer que había vigilado, y de muy de cerca, a Hikaru desde hacía mucho, mucho tiempo.&lt;br /&gt;- ¿Sabes por qué escuchaste la voz del chico que había cruzado la verdadera puerta antes? -pregunté esperando no obtener respuesta- Él mató a Aizu.&lt;br /&gt;Yuuto volvió a detenerse. No me giré, continué caminando. Sabía que era demasiada información, demasiadas cosas que enseñar, y que no podría contárselo todo en un día, y aún menos, en una o dos horas.&lt;br /&gt;- Él es la puerta, Yuuto. -añadí mientras seguía caminando. Quizás Yuuto no me seguiría, o quizás, tras detenerse, continuaría detrás de mí, pero sin alcanzarme-&lt;br /&gt;- Quiero cruzar la puerta. Quiero preguntarle por qué lo hizo. -escuché de repente detrás de mí. Giré un poco la cabeza y vi a Yuuto, caminando decidido.- Aún no termino de entender qué es todo esto; aún no sé del todo qué es lo que tenemos que hacer en Luonessi ni lo que sucederá si no hacemos lo que dices que hagamos pero... Iré, con la única condición de que me prometas que esta vez, hacemos lo correcto. -dijo mirándome, con una expresión que no sabría describir-&lt;br /&gt;- Te lo prometo. -dije con una sonrisa confiada mientras se ponía a mi lado y comenzábamos a caminar aún más deprisa, analizando a toda velocidad las caras de la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu y yo corrimos hacia el centro, las calles estaban llenas: gente de compras, chicos y chicas paseando, ancianos charlando animadamente... Todo un espectáculo que, en estos momentos, preferiría perderme. Corrimos por las calles, esperando encontrar a Hikaru en algún lugar, sin encontrarlo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Dónde podría estar? -preguntó Aizu casi sin aliento-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Nos detenimos un rato, sentándonos en una fuente. Hacía calor, o quizás fuese efecto de correr de un lado para otro sin descanso. De pronto vimos a una chica con gafas que llevaba a un chico muy parecido a Hikaru de la mano; el chico, a diferencia de la última vez que vimos a Hikaru, llevaba unas gafas negras y una chaqueta enorme de color blanca, llevaba el gorro de dicha chaqueta puesto, por lo que apenas podía verse el pelo del chico.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿¡Hikaru!? -nos sorprendimos Aizu y yo a la vez-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Por temor a equivocarnos les seguimos, discretamente; o eso intentábamos. La mujer, a veces, se giraba y al vernos se ponía nerviosa, cogiendo al chico de la mano y caminando lo más deprisa que sus tacones le permitían.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Sabes? Esa mujer me recuerda a alguien... -comentó Aizu mientras la seguíamos, escondiéndonos detrás de un panel de anuncios-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿A quién? -pregunté rápidamente. Cualquier detalle sería esencial para determinar si ése era Hikaru o no-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu se quedó pensativa. Continuamos siguiendo a la mujer que a veces nos miraba a través de sus pequeñas gafas de ejecutiva. Cruzábamos un paso de peatones cuando Aizu me agarró de pronto por la capa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Ya sé quién puede ser! -dijo sorprendida- ¡Se parece muchísimo al director del instituto! En esa forma de caminar, de andar y en la forma de la nariz... ¡Tiene que tener algo en común con él! -dijo mirándome con preocupación-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Y qué? -pregunté confundida- ¿Habrá venido a por él porque no ha ido al instituto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu aceleró el paso, cogiéndome por la muñeca con fiereza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- El director odia a Hikaru... ¡El director quiere acabar con Hikaru! -dijo ella con nerviosismo mientras echábamos a correr detrás de la mujer-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Ella, al vernos, apretó al muchacho que seguramente sería Hikaru la muñeca, y ambos echaron a correr; el chico con torpeza. La mujer y el chico intentaron escapar girando por calles concurridas, con la esperanza de que los perdiéramos, pero mi instinto gyokelly no lo permitiría. Cogí la mano de Aizu y trepé hasta llegar a una franja de tejados no muy altos, Aizu me siguió con algo de torpeza, pero desde aquella altura, podíamos ver a la mujer y al chico perfectamente. La mujer no paraba de mirar para atrás una y otra vez, el chico la seguía con torpeza, tropezando a menudo; parecía aturdido. Cuando la mujer se percató de que "la habíamos perdido", se detuvo y comenzó a caminar con más tranquilidad, jadeando. El chico, por su parte, caminaba tropezando, jadeando y sin desviar la mirada del frente. Los seguimos por los tejados durante unos diez minutos, y Aizu avisó a Yuuto y a Ailyn, por móvil, de que creíamos tener a Hikaru. Ailyn se dirigía hacia donde estábamos, pero eso no hizo que perdiésemos a Hikaru y a la mujer de vista. De pronto la mujer sacó algo del bolso. Unas llaves. Apuntó a un coche y Aizu y yo nos miramos. Teníamos que actuar ya, con o sin Ailyn.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Quieta! -gritamos-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Yo fui hacia el coche, lanzándome encima con un golpe seco, aplastando notablemente la parte superior del coche; Aizu corrió detrás de la mujer, para evitar que escapara. La mujer, al verme, volvió a coger a Hikaru por la muñeca y tiró de él para escapar, pero al girarse, Aizu le cortó el paso. La mujer, al verse acorralada en la calle, pidió ayuda. La gente se alarmó y corría de un lado a otro. Por un momento pensé que la mujer conseguiría escapar, pero de repente llegaron Yuuto y Ailyn detrás de Aizu y terminaron por cortarle todo el paso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Hikaru! -gritó Aizu al chico mientras la mujer daba tres pasos hacia atrás, acercándose un poco hacia mí y al coche. El chico no respondió ni se inmutó. Tropezaba al caminar hacia atrás y no miraba al suelo.-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La mujer tropezó y cayó al suelo, haciendo que el chico cayera con ella. Buscó algo en el bolso y sacó un teléfono móvil, comenzó a marcar con rapidez mientras se levantaba y ayudaba a Hikaru a que hiciera lo mismo. Al levantarse, al chico se le cayeron las gafas. Sin duda, era Hikaru, pero le pasaba algo. Sus ojos no tenían brillo, eran grises, estaban entrecerrados y parecían no mirar nada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Hikaru! -gritó Ailyn corriendo hacia él y la mujer. La mujer, alarmada, intentó golpear a Ailyn, pero ésta la esquivó con elegancia, sosteniendo el brazo que sujetaba el celular de la mujer y lo giró brutalmente hacia atrás, escuchándose un fuerte "CRAC" en el acto. La mujer gritó de dolor y se dejó caer, soltando a Hikaru. Ailyn cogió a Hikaru por el brazo y corrió hacia mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Corre, vuélvete gyokelly! -me pidió sudando mientras empujaba a Hikaru hacia mí.-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Le hice caso y me convertí en animal, montando a Hikaru en mi lomo. Él, ausente, se agarró a mi pelaje y escalé por la pared, volviendo a los tejados. Debíamos escapar. Yuuto cogió a Ailyn y comenzó a volar con ella en los brazos, y Aizu emprendió también el vuelvo. Ailyn parecía indicar a Yuuto qué camino coger, por lo que los seguí sin problemas salteando obstáculos. Antes de percatarme ya volvíamos a estar en la muralla de la ciudad. Mucha gente nos seguía, pero éramos rápidos, no nos alcanzarían. Escalé y salté la muralla velozmente, era sorprendente que Hikaru, en ese estado, no se hubiera caído. Corrí siguiendo a Yuuto y a los demás durante casi media hora. Estábamos en un frondoso y verde bosque, podía respirarse el olor a flores y a plantas incluso corriendo a esa velocidad; no era un aroma que sólo pudieses percibir al concentrarte. Y así continuamos corriendo, y corriendo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Por fin, tras mucho, nos detuvimos. Volví a mi forma humana, por suerte, la ropa que me había comprado, no se rompía al convertirme en gyokelly. Estaba exhausta. Bajé a Hikaru de mi espalda y lo senté en el suelo, apoyado contra un árbol. Ailyn se acercó y le examinó las pupilas. Aizu y Yuuto parecían tan cansados como yo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Parece que hay algo que lo hipnotiza o lo tiene poseído... -comentó Ailyn examinándolo aún-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- La chaqueta. -dijo Aizu- Quítasela.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Ailyn asintió y lo hizo, al hacerlo, Hikaru cerró los ojos fuertemente y gimió de dolor, cayendo al suelo. Ailyn examinó la extraña chaqueta y la guardó en mi bolsa, que la llevaba ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Tenía un conjuro de hipnotismo... Parece que esa mujer es una buena bruja. -rió- Supongo que despertará dentro de poco, mientras... Descansemos. -dijo con una sonrisa a modo de disculpa- Siento haberos obligado a correr tanto tan de repente... -suspiró sentándose junto a Hikaru- Bueno, tomad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;De su bolso sacó un trozo de pan y una bolsa con queso. Nos sentamos con ella y fuimos comiendo con tranquilidad. Teníamos hambre, pero no queríamos atragantarnos. Así transcurrió una media hora, Hikaru fue despertando y comenzó a comer con nosotros, no recordaba del todo lo que había ocurrido. Se disculpó, no tendría que haberse escapado, pero lo había hecho.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Es que... No sé qué tenemos que ver en este viaje. -suspiró-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Volví a narrar lo que le conté a Yuuto, exceptuando el detalle del asesino de Aizu y algunos detalles que no consideraba esenciales. Los chicos parecían incrédulos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Y... Ailyn... -susurró Leocadia- ¿Qué tenemos que ver con su guerra?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Debemos detenerla. -contesté con seriedad- Porque... Si no, desapareceremos todos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;No parecieron creerme del todo, por lo que añadí:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Nadie más que nosotros puede detenerla. Si se efectuara... El primero en morir sería Hikaru, el segundo, Aizu, el tercero, Yuuto, el cuarto, Leocadia, y así, la gente que ahora tenga que ver con Hikaru, y a su misma vez, aquellos que tengan que ver con los que conozcan a Hikaru; y así los que tengan que ver a los que conozcan a los que conocen a Hikaru...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vale, vale, pero... -interrumpió Aizu- Qué guerra tan estúpida. Primero, Hikaru no ha hecho nada malo; y segundo, ¿por qué van a morir personas que no tienen nada que ver?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu... Ninguna guerra tiene sentido. -suspiré- Hikaru, para comenzar, no ha hecho nada. Y los demás... Morirán porque es una guerra. Sencillamente, las guerras existen por la envidia, la codicia... Por la mente humana. -finalicé terminando el último trozo de queso-&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-5436709621261471565?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/5436709621261471565/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/05/21-capitulo-20-una-puerta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5436709621261471565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5436709621261471565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/05/21-capitulo-20-una-puerta.html' title='21. ~Capítulo 20: Una puerta~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-4424687149767803103</id><published>2010-04-24T04:39:00.000-07:00</published><updated>2010-04-24T04:40:15.674-07:00</updated><title type='text'>20. ~Capítulo 19: Falta de sentido~</title><content type='html'>Me desperté temprano, no podía conciliar el sueño y un profundo dolor apareció en mi espalda, seguramente el calmante que me proporcionó Ailyn ya habría dejado de surtir efecto.&lt;br /&gt;Me levanté sin hacer ruido, pues no quería despertar a Hikaru. Me acerqué a la cama de Hikaru y lo tapé con la sábana que había tirado al suelo. Nunca había visto a nadie que se moviera tanto durmiendo, pero realmente Hikaru era monísimo durmiendo.&lt;br /&gt;Cogí la bolsa que me había dado Susan el día anterior y saqué mi móvil de ella: las 5:32 A.M., algo temprano... Salí de la habitación con la bolsa sin hacer ruido y utilicé el móvil de linterna. Conseguí llegar, a duras penas, al baño. Allí cerré con cerrojo y me miré al espejo. Tenía ojeras y los labios resecos.&lt;br /&gt;- Vaya careto... -suspiré mientras abría el grifo y me echaba agua en la cara- Hikaru tiene razón... -dije con un suspiro mientras cerraba el grifo- Ayer, inconscientemente, parecí insultar a Yuuto... -hice una mueca- ¡Seré estúpida! Ahora estará enfadado... Y con razón. -volví a suspirar desganada mientras me quitaba las botas-&lt;br /&gt;Fui desvistiéndome poco a poco, pensando en todo y en nada. Abrí el grifo de la ducha y esperé hasta que el agua se calentara para meterme. Bajo el agua el tiempo parecía fluir a mi antojo, deteniéndose a mi parecer, aunque todo fuese únicamente una ilusión. Tras varios minutos bajo el agua, y tras enjabonarme cuidadosamente y aclararme, salí de la ducha. Me fui vistiendo lentamente, esperando que el Sol saliese pronto. Cuando salí del baño me percaté de que ya eran las 6:15 aproximadamente y fui a mi habitación, soltando el bolso allí. Hikaru, una vez más, estaba destapado, y volví a taparle. Me puse mi capa y comencé a buscar en mi bolso otra capa carmesí, la capa que tenía que darle a Ailyn.&lt;br /&gt;Salí de nuevo en silencio de la habitación y me dirigí a la habitación de Ailyn, parándome en seco frente a la puerta. Dentro escuché el leve sonido de unos sollozos apagados y comencé a preocuparme por lo que occurriría. Entonces recordé el día anterior; en el que, aparentemente, Ailyn tuvo que matar a Reine, su supuesta hermana. Quizás esa fuese la razón de esa situación.&lt;br /&gt;- ¿Ailyn, estás despierta? -susurré tras golpear suavemente la puerta-&lt;br /&gt;- Sí, pasa Leocadia. -dijo de repente Ailyn, sin que se notara algo de tristeza en su voz-&lt;br /&gt;Abrí con lentitud la puerta y encontré a Ailyn sentada en la cama, con un libro en sus piernas y una lámpara encendida.&lt;br /&gt;- ¿Qué estabas leyendo? -pregunté interesada mientras me acercaba-&lt;br /&gt;- "Tres secretos de nadie". Es un libro anónimo, un mito de la literatura clásica. -argumentó cerrándolo mientras se ponía en pie- Bueno, ¿querías algo? -preguntó sonriendo-&lt;br /&gt;- Ah, sí... Quería darte esto, -dije extendiendo mi mano, mostrándole la capa rojiza- me la dio Susan para ti.&lt;br /&gt;- Veo que tienes también una. -dijo con una gran sonrisa mientras cogía la capa- Es preciosa... -murmuró cerrando los ojos, poniéndosela en la mejilla, notando la suavidez de su tela- Además tiene que ser calentita...&lt;br /&gt;- Sí, lo es. -afirmé agarrando la mía- No sé de qué material estará hecha pero... Te da mucho calor y puedes dormir perfectamente con solo taparte con ella. -sonreí-&lt;br /&gt;- Gracias por traérmela. -me agradeció encendiendo la luz y apagando la lámpara- Bueno... Despierta a los demás por si se quieren duchar y eso, desayunaremos algo ligero y para las siete y cuarto o así marcharemos. -dijo de pronto mientras comenzaba a guardar el libro en una bolsa y comenzaba a cepillarse el pelo-&lt;br /&gt;- Oye, por curiosidad... ¿Dónde está Luonessi? -pregunté avergonzada-&lt;br /&gt;- Vaya, ya pensaba yo que era extraño que lo supiérais... -rió- Está muy lejos, al norte. Incluso pasaremos la región donde viven los de tu raza... -sonrió- Si quieres, cuando estemos allí podrías quedarte... Seguro que allí estarías mejor que en esta ciudad...&lt;br /&gt;- No lo sé... -suspiré- Lo pensaré. -sonreí mientras me daba la vuelta para marcharme- ¿Y allí hace frío?&lt;br /&gt;- No mucho más que aquí, aunque... Depende de la estación. -dijo pensativa- Ya lo comprobaremos, ¿no crees? -rió levemente-&lt;br /&gt;- Sí... -reí- Y... ¿Por qué vamos allí? -seguí preguntando mientras giraba la cabeza-&lt;br /&gt;- Preguntas demasiado... -suspiró- Aún no podrás entenderlo porque... Nos llevará tiempo que todos lo entendáis... Sencillamente, es Hikaru.&lt;br /&gt;- Vale. -sonreí conforme mientras salía por la puerta hacia mi habitación-&lt;br /&gt;- ¡Vamos Hikaru, arriba! -comencé a gritar mientras me tiraba en su cama, aplastándolo-&lt;br /&gt;- ¡AAAH! -gritó el pobre de Hikaru al despertarse- ¡Déjame asesino! ¡Tengo que cumplir con el trato! -comenzó a gritar mientras pateaba todo, tirándome al suelo-&lt;br /&gt;- ¿¡Qué dices!? -dije riendo a carcajadas-&lt;br /&gt;Fue divertido despertar a Hikaru y le expliqué que debía ducharse, pues nos iríamos pronto. Cuando se fue para la ducha salí de mi habitación con la bolsa a hombros y fui a la habitación de Aizu y Yuuto, que tenía la puerta abierta de par en par. Entré y cuál fue mi sorpresa que encontrar solamente a Yuuto en una de las camas. Preocupada fui a la habitación de Ailyn, a preguntar por Aizu, pero la encontré hablando animadamente sobre libros con Ailyn. Suspiré aliviada y fui hacia donde dormía Yuuto de nuevo. Entré silenciosamente, encontrándomelo plácidamente dormido. Fue mucho más que divertido tirarme encima suya a lo bestia. Comenzó a gritar y creo que todos los huéspedes de la posada se despertarían. Yuuto comenzó a insultarme, pero al final ambos acabamos riendo. Le informé de los planes que teníamos para este día mientras se peinaba y se iba poniendo los zapatos.&lt;br /&gt;- Oye, Yuuto; -dije de repente mirando al suelo- siento si ayer pensaste que... Bueno, ya sabes... Cuando te miraba en el restaurante... -comencé a tartamudear tontamente-&lt;br /&gt;- No te preocupes, eso es agua pasada. -rió él mientras se ponía en pie- No importa que pensaras que era como los demás, ya te darás cuenta de tu error. -dijo con picardía-&lt;br /&gt;- ¡Idiota! -dije mirándole- No es que pensara que eras como los demás... Simplemente... Bah, no lo recordarás. -reí tímidamente-&lt;br /&gt;- ¿El qué? -preguntó curioso-&lt;br /&gt;- Nada, nada. -dije mientras corría hacia la puerta, sujetando con firmeza mi bolso- ¡Vamos, que Hikaru ha terminado de ducharse! -grité desde el pasillo, mientras los demás huéspedes del hostal me mandaban a callar-&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Estáis listos para irnos? -dijo Ailyn mientras se ponía en pie-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Todos asentimos y la imitamos, yendo hacia la puerta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- El desayuno estaba buenísimo... -dijo de repente Hikaru-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Comenzamos a charlar de todo y de nada, una vez más. Ailyn observaba un mapa mientras caminábamos por el bosque, aún oscuro a la falta de luz solar. Amanecía lentamente, pero en el bosque parecía ser aún de noche.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ailyn, ¿has estado alguna vez en Luonessi? -preguntó Aizu mientras brincaba-&lt;br /&gt;- Pues no, la verdad. -rió Ailyn- Y tampoco conozco a nadie que haya ido... -suspiró- Nos va a costar lo suyo llegar y manejarnos bien por allí... -rió una vez más-&lt;br /&gt;- Pues yo sigo sin verle sentido el ir a un sitio que no conocemos por razones desconocidas. -dije mirando a Ailyn-&lt;br /&gt;Ailyn se quedó mirándome durante unos segundos y terminó por suspirar.&lt;br /&gt;- Vale, tenéis razón. Estáis viniendo conmigo sin saber a dónde vamos ni por qué razones... Es normal que queráis saber qué haremos allí y todo eso... -dijo resignada mientras miraba al mapa-&lt;br /&gt;- ¿Y bien? -preguntó Hikaru mientras se acercaba a ella- ¿Podrías decirnos a qué vamos allí?&lt;br /&gt;- Vamos a visitar a la princesa Mitsuko. -dijo mientras miraba a Hikaru con una sonrisa-&lt;br /&gt;Todos nos quedamos en silencio unos segundos, mirándonos con la misma expresión de desconcierto los unos a los otros.&lt;br /&gt;- ¿Y ella qué tiene que ver con todo esto? -preguntó Leocadia rompiendo el silencio-&lt;br /&gt;- Ella, o más bien sus padres, tienen mucho que ver con todo lo que ocurre. -dijo señalando hacia un camino a la derecha- Vamos, es por aquí. -dijo ladeando a la derecha mientras todos la seguíamos.-&lt;br /&gt;Fue un camino algo aburrido, nada interesante que hacer. De pronto llegamos a la entrada de una gran ciudad; a simple vista parecía incluso mayor que Hylie.&lt;br /&gt;- Bien, vamos a visitar a un viejo amigo, chicos. -dijo Ailyn mientras se acercaba al muro de la ciudad-&lt;br /&gt;Comenzó a escalar con agilidad el muro, saltando y trepando como si de un gato se tratase. Antes de que pudiéramos darnos cuenta estaba arriba, mirándonos con una mueca.&lt;br /&gt;- Vamos, no perdamos el tiempo; ¡subid! -gritó desde arriba mientras se giraba y agachaba para observar la ciudad-&lt;br /&gt;Extendí mis alas y agarré a Hikaru por la chaqueta; volé velozmente hacia arriba del muro y dejé allí a Hikaru, que parecía mareado. Aizu también voló hasta el muro sin problemas. Me disponía a bajar para ayudar a subir a Leocadia cuando la encontré trepando ágilmente, sin problemas. Llegó arriba y de un salto se puso en pie. Me quedé mirándola perplejo, pues había escalado el inmenso muro incluso más rápido que Ailyn.&lt;br /&gt;- No me mires así por estar más en forma que tú. -bromeó Leocadia mientras me miraba por encima del hombro-&lt;br /&gt;Todos nos agachamos imitando a Ailyn. Ella, por su parte, estaba mirando hacia abajo del muro, dentro de la ciudad. Abajo estaban cinco hombres armados, que parecían proteger la muralla de la ciudad.&lt;br /&gt;- A la de tres saltamos, ¿vale? -ordenó de repente Ailyn mientras se incorporaba lentamente-&lt;br /&gt;Sentí miedo de que al saltar me rompiera una pierna, o ambas. Estábamos a casi cincuenta metros del suelo; saltar desde esa altura era un suicidio. Sin embargo asentí, mirando con preocupación a Aizu, pues en realidad quién más me preocupaba era ella.&lt;br /&gt;- ¡Vale! -dijo Aizu energéticamente mientras se preparaba para saltar-&lt;br /&gt;Ailyn comenzó a contar, y a la de tres, saltamos. Fue increíble sentir la presión del viento, fue como si volaras sin alas; por una vez sentí realmente la fuerza de la gravedad y cuando vi el suelo a un escaso metro de mí cerré los ojos con fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Hikaru? -comencé a oír torpemente- ¿Estás despierto? -seguí oyendo con dificultad-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Entreabrí los ojos y vi el rostro de Leocadia cerca del mío, mirándome con preocupación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Menos mal que has despertado! -rió ella despreocupadamente- Eras el último que quedaba inconsciente y comenzaba a pensar que no ibas a despertar...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Vi cómo Leocadia cogía algo de una mesa y me lo ponía en los labios. Agua. ¡Agua!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vaya, tenías sed, ¿eh? -dijo Leo sonriendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Comencé a beber ferozmente mientras mis sentidos iban poco a poco recuperándose.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Qué ha pasado? -pregunté confuso tras terminar de beber-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Que sois idiotas. -rió Leocadia- ¿A quién se le ocurre saltar sin desplegar las alas? -continuó riendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Fruncí el ceño y observé la habitación. Sábanas blancas, techo blanco, paredes blancas, suero... Un hospital.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Dónde estoy? ¿Y los demás? -pregunté incorporándome con torpeza mientras notaba un fuerte dolor en una pierna y la espalda-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Es el hospital de Meskai.-respondió Leocadia mientras me ayudaba a incorporarme- No te preocupes por los demás, están con Ailyn en la habitación de al lado. Tampoco desplegaron las alas, creyendo que eran dioses, y se estamparon contra el suelo. No era nuestro plan para entrar en la ciudad pero Ailyn puso una buena excusa y hemos entrado sin tener siquiera que identificarnos. -rió-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Me explicó que al saltar, tanto Yuuto, como Aizu y yo no habíamos desplegado nuestras alas para frenar el choque contra el suelo, y que por tanto, nos habíamos roto un par de costillas y huesos que apenas conocía. Sorprendentemente me contó que Ailyn había disminuido nuestras heridas, dijo que tras poner sus manos en nuestro pecho, piernas y demás, las roturas se habían compactado, curándose. Sin embargo el dolor persistiría un par de días.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Cuando os caísteis de esa manera, los guardas que había por allí fueron en nuestra ayuda y Ailyn, estratégicamente, les contó que nos habían atacado y estabais malheridos. -continuó explicando mientras iba hacia la ventana y la abría- Si aguantáis el dolor para esta tarde podremos salir del hospital e ir a visitar a ese viejo amigo de Ailyn... Estoy intrigada, Ailyn es tan misteriosa que... -suspiró- Bueno, ¿cómo te encuentras?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- He estado mejor en otras ocasiones... -reí- Pero para esta tarde estaré muchísimo mejor y nos iremos, confía en mí. -dije mirando a Leo con una expresión de resignación-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Leocadia me dejó el almuerzo en la mesa que tenía al lado de la cama, ya llevaba bastante durmiendo. Se marchó despidiéndose con la mano y me dejó solo en la habitación. Comencé a pensar que era una estupidez ir hacia Luonessi sin saber qué ocurría y me levanté, aún dolorido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Espero que volváis pronto. -susurré mientras me ponía la chaqueta que estaba al borde de la cama y me llevaba a la boca el trozo de pan que tenía en la bandeja del almuerzo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Abrí la ventana y comencé a bajar cuidadosamente, agarrándome a tubos, cables y todo a mi alcance, hasta descender completamente hasta el suelo. Aún tenía algo de dinero del que Ailyn me había dado por la mañana, por lo que podría parar de camino a almorzar o a descansar. El instituto aún no estaba demasiado lejos y tenía buena memoria. Para mañana estaría de nuevo en el instituto y... Aizu y Yuuto volverían al siguiente día, pues se darían cuenta de que seguir a Ailyn no nos llevaría a ninguna parte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Comencé a caminar por las calles atestadas de gente, intentando salir de la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Hikaru. -oí tras de mí, y al girarme, no pude ver nada-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Haberme dicho que volara, ¡idiota! -gritó Yuuto a Ailyn mientras miraba hacia otro lado- Si me dices que salte, ¡pues yo salto y ya está! -continuó diciendo enfadado-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vale, vale, quizás no me entendisteis; desde esa altura a las únicas que no nos pasaría nada sería a mí y a Leo, porque yo estoy entrenada y Leo pertenece a una raza trepadora y fuerte; pero vosotros tenéis alas, ¡era lógico que las hubieseis usado! -dijo Ailyn defendiéndose-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Entró Leocadia y comenzó a calmarlos, haciendo que ambos se disculpasen por pelearse. Nos contó que Hika había despertado y me levanté animada. Ya no me dolía nada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu, deberías descansar. -me aconsejó Yuuto, pero no le hice caso-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Quiero ir a ver cómo está Hikaru. ¡Seguro que un poco de compañía le vendría bien! -dije sonriendo mientras abría la puerta e iba a su habitación-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;De pronto entró Aizu tan pálida como la nieve.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Hikaru no está. -sentenció en el silencio-&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-4424687149767803103?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/4424687149767803103/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/20-capitulo-19.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4424687149767803103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4424687149767803103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/20-capitulo-19.html' title='20. ~Capítulo 19: Falta de sentido~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-152052484046340713</id><published>2010-04-23T08:17:00.000-07:00</published><updated>2010-04-23T08:17:55.743-07:00</updated><title type='text'>19. ~Capítulo 18: Estación de paso~</title><content type='html'>- ¡A buenas horas llegáis! -grité con ánimo al ver entrar a Yuuto y a las chicas por la puerta de la taberna- ¡Pero qué ven mis ojos! ¡Si estáis todos geniales! -seguí gritando mientras me levantaba para que nos vieran a Hikaru y a mí-&lt;br /&gt;Yuuto se acercó avergonzado y cogió una silla, sentándose al lado de la ventana mientras me miraba de reojo.&lt;br /&gt;- ¿Podrías ser más discreta? -me dijo casi en un susurro con tono de enfado-&lt;br /&gt;- Vamos, no me digas que te da vergüenza que te miren... -reí-&lt;br /&gt;Aizu y Leo se acercaron algo sonrojadas, aunque sonriendo abiertamente. Se veían geniales con esa nueva ropa y sin lugar a dudas, Susan y Harry le habían dado buenas prendas y... Buenas armas.&lt;br /&gt;- Vaya, chicas, no esperaba menos de vuestro gusto. -dije cruzando mis manos en la mesa- Aizu ha escogido el poder de la magia, -musité con tranquilidad mientras observababa el resplandor de una esmeralda bajo el pañuelo que llevaba Aizu en el cuello- y Leo ha escogido algo sencillo, dagas; pero creo no equivocarme al decir que también las dagas contienen la misma piedra que Aizu porta. -musité mirando uno de los bolsillos de la capa de Leo-&lt;br /&gt;- Eres buena observadora, Ailyn. -dijo Leocadia mientras sacaba las dagas- Cada una porta una piedrecita igual que la que Aizu lleva escondida bajo el pañuelo. Supongo que sabrás de sobra su funcionamiento, por lo que paso de contarte historias... -rió-&lt;br /&gt;- Pero Aizu, ¿sólo has escogido la piedra? -pregunté sorprendida al percatarme de lo que ocurría-&lt;br /&gt;- Sí -dijo Aizu segura de sí misma mientras se ponía bien el pañuelo-&lt;br /&gt;- ¿¡Pero estás loca!? -dije casi en un grito mientras apretaba los puños- La piedra te quitaría la energía del cuerpo, no te dejaría continuar... ¡Cuando tengas que luchar y la utilices, no podrás siquiera caminar! -dije enfadada mientras un silencio helador comenzaba a poblar la taberna-&lt;br /&gt;Todos se callaron mirándome fijamente hasta que Yuuto me dio un golpe en la cabeza.&lt;br /&gt;- Mujer, no te pongas así por un juego de mesa; ya ganarás en otra ocasión... -dijo casi gritando para que toda la taberna lo escuchara-&lt;br /&gt;De pronto todos volvieron a conversar acaloradamente, a reír y a seguir a lo suyo; llenando de nuevo la taberna de sonido.&lt;br /&gt;- Recuerda que no estamos solos, idiota. -me regañó Yuuto mirándome enojado-&lt;br /&gt;- Sí... Lo siento, es que no podía creer que Aizu no fuese a escoger otra arma... ¡Así no podrá luchar! -dije bajando la voz-&lt;br /&gt;- Me da igual. -dijo Aizu de repente desviando la mirada hacia la ventana- No quiero luchar, no quiero matar a nadie, simplemente no quiero usar ningún arma. -explicó con calma sin desviar su mirada de la ventana-&lt;br /&gt;- Aizu, no vamos de excursión. -dije tras unos segundos- Vamos a Luonessi, está muy, muy lejos. Es la raíz del mundo. Es el por qué de todo. E ir hasta allí no nos será fácil. Muchos intentarán pararnos. Muchos intentarán hacernos daño y robar lo que quieren... Aizu, vas a luchar y matar. -dije mientras la miraba con ferocidad- Si no estás preparada, quédate. Estás a tiempo.&lt;br /&gt;Entre nosotros se hizo el silencio; ni los gritos y el alboroto de la gente pudo ser audible en nuestra mesa.&lt;br /&gt;- Iré. -dijo Aizu de repente tras unos segundos de silencio mientras giraba la cabeza mirándome profundamente, penetrando en lo más profundo de mi ser-&lt;br /&gt;Estuvimos callados durante un rato, hasta que llegó el joven que nos había servido antes.&lt;br /&gt;- Buenas, ¿qué les pongo a vuestros nuevos acompañantes? -preguntó mirando sin vergüenza a Aizu de arriba a abajo-&lt;br /&gt;- Pues mira, chaval, quiero un zumo de naranja, bien ácido. -dijo Yuuto mientras ponía su brazo derecho en los hombros de Aizu, abrazándola- También quiero un bocadillo de queso. -añadió secamente mientras le fulminaba con la mirada-&lt;br /&gt;El chico miró a Yuuto haciendo una mueca y pude vislumbrar en su mirada un destello de odio hacia el mismo.&lt;br /&gt;- ¿Y las señoritas? -inquirió el muchacho dirigiendo su mirada a Leo, evitando mirar a Aizu para no encontrarse con la molesta mirada de Yuuto-&lt;br /&gt;- Póngame... Una bebida de piña y mango. -dijo Leo con una sonrisa picarona, típica de ella- Y de comer... ¿Tenéis algo más aparte de los bocadillos? -preguntó cruzándose de piernas-&lt;br /&gt;- S-sí, tenemos merluza empanada y-y croquetas de mar y-y filetes de ternera con... -musitó el chaval sonrojado mientras apartaba su mirada de las piernas de Leocadia-&lt;br /&gt;- Póngame un plato de croquetas, pero grande; para toda la mesa. -dijo Leocadia interrumpiéndole mientras recorría con su mirada cada uno de nuestros rostros-&lt;br /&gt;- En-entonces... ¿Un plato para todos, verdad? -dijo el muchacho aún sonrojado mientras apuntaba en su libreta apresuradamente el pedido de Leo- ¿Y para la otra señorita? -preguntó mirando a Aizu, esta vez sin mucho interés-&lt;br /&gt;- ¡Lo mismo de beber que a Leo! ¡Piña y mango! -dijo ilusionada Aizu mientras se quitaba a Yuuto de encima- Y quiero merluza empanada de esa... -dijo con una sonrisa-&lt;br /&gt;El chico lo apuntó y se marchó de nuevo a la barra, no antes sin mirar pícaramente a Leocadia y guiñarle un ojo.&lt;br /&gt;- Leo, ¿se puede saber a qué ha venido ese espectáculo? -pregunté mientras comenzaba a reír- ¿Te gusta seducir así a los hombres? -seguí riendo a carcajadas-&lt;br /&gt;- Más o menos, -rió ella mientras se ponía bien la capa y me quitaba mi vaso de refresco, dándole un buen sorbo- es divertido y además, a veces, puedo sacar algo de provecho con esto. -rió-&lt;br /&gt;- ¿Provecho? -pregunté quitándole mi vaso de la mano-&lt;br /&gt;- Sí, sí, ya sabes... -dijo cruzándose de manos- Me invitan a cenar, me dejan dormir en su casa creyendo que podrán tocarme esa noche... Los hombres son muy manejables. -rió- Pero en la vida he dejado que me toque un cerdo de esos. -continuó riendo mientras miraba hacia la barra, encontrándose con la mirada del chico- Menos mal que desde aquí no nos escucha. -rió una vez más mientras le guiñaba un ojo y volvía a mirarme- Te podría enseñar cómo aprovecharte de un hombre... ¿Sabes? -suspiró- Muchas, por envidia y demás, me decían que era prostituta por coquetear con los hombres y esas cosas pero... -negó con la cabeza irónicamente- No me conocen. Lo único que hago es hacerles ilusiones. Sí, existe otro nombre horrible que muchos dirían que define lo que hago... Calienta...&lt;br /&gt;- Ya, ya... -la interrumpí- Y siento decirte que estoy con quién lo afirme. -reí- Es un poco cruel por tu parte, ¿no crees?&lt;br /&gt;- No conoces a los hombres, Ailyn. -rió ella con ganas- Todos son unos cerdos, y si sacamos carnes de los cerdos; obtenemos comida. Hago lo mismo con ellos. -sonrió- Me aprovecho de su sencillez y la utilizo a mi beneficio. Que cada uno me llame como quiera, ya sabes el dicho, "llámame tonto pero dame pan" -rió-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Por un momento odié a Leocadia. Se había comportado como cuando la conocí en el restaurante. ¿Yo era otro de esos cerdos? Genial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Y siempre lo hacías cuando estabas en el restaurante? -preguntó Ailyn divertida-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno, no siempre... Oye, ¿cómo sabes lo del restaurante...? -preguntó Leocadia intrigada-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno, me lo han contado. -explicó Ailyn- ¿Nunca te has planteado tener una relación seria con algún hombre? No sé, se te ve alegre y estás de buen ver, algún chaval te habrá propuesto algo... -dijo Ailyn con un movimiento de cejas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sinceramente... No, nadie me ha propuesto nada jamás. -dijo Leocadia con una sonrisa en la que atisbé un destello de tristeza- Por eso te digo que los tíos son unos cerdos... ¡Sólo te quieren para lo que te quieren! ¡Nada de relaciones serias! -suspiró- Por eso mismo me gusta hacerles eso, porque me encanta su decepción y eso... -se apoyó inocentemente sobre su mano- Llámame cruel, pero es mejor que ser tan idiota como para enamorarse de un idiota así...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vamos, no todos los hombres son así. -intervino de repente Aizu mientras me miraba de reojo y luego miraba a Hikaru- Te pondré los dos ejemplos que tienes delante. -rió- Mi hermano es muy agradable, simpático, protector... Aunque admitamos que a veces es un malhumorado. -rió mientras le miraba despectivamente- Y Hikaru es un sol, es muy amable, amistoso, gracioso... Aunque también admitamos por su parte que es un vergonzoso en toda regla. -rió ella de nuevo mientras Hikaru imitaba mi mirada hacia ella- Y claro, también cabe decir que... ¡Los dos son guapísimos! -dijo de pronto con ánimo, sin que ni Hikaru ni yo lo esperáramos-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu, Ailyn y Leocadia comenzaron a reír al ver la expresión que se nos había quedado a Hikaru y a mí y Leocadia, que estaba sentada junto a mí, me golpeó la cabeza con los nudillos de sus dedos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No lo decía por este par de engendros. -rió- Seguro que ellos son los únicos hombres en todo el mundo que valen la pena realmente... -siguió riendo- Además... ¡Se me acaba de ocurrir una cosa! -dijo riendo a carcajadas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El muchacho comenzó a acercarse a nuestra mesa y rápidamente cambié el sitio a Ailyn; ella se puso junto a Yuuto y yo en su lugar, junto a Hikaru. Cuando el chaval comenzó a acercarse más a nuestra mesa rodeé a Hikaru con mi brazo, apoyando mi cabeza en su hombro. Pude oír la respiración entrecortada de Aizu, aguantando la risa, y también comprobé cómo Ailyn tenía los ojos tan colorados que le iban a explotar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aquí tienen su... -dijo el chico dejando la comida en la mesa, mirándome con decepción mientras yo le miraba haciendo muecas- Aquí tienen su comida, espero que les sea de su agrado. -dijo mientras se volvía para marcharse, alejándose tristemente-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Tras mi número Ailyn, Aizu y yo comenzamos a reír a carcajadas, mientras que Yuuto y Hikaru nos miraban algo enfadados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Pues yo no le veo la gracia. -dijo Hikaru interrumpiendo nuestras risas mientras se apoyaba en la mesa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bah, no lo entenderéis nunca... -reí mientras comenzaba a comer-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Estuvimos charlando sin llegar a hablar de nada importante, comencé a sentirme mal, pues tanto Hikaru como Yuuto parecían molestos, aunque Ailyn y Aizu seguían riendo. Pronto terminamos de cenar y Ailyn fue a pagar el consumo. El tabernero nos mostró las escaleras que conducían a nuestros dormitorios y fuimos hacia ellos, parándonos en el pasillo para decidir quién dormiría con quién.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno, chicos, yo necesito dormir sola. -dijo Ailyn entrando a una de las habitaciones- Buenas noches. -dijo secamente mientras se despedía con la mano sonriendo y cerraba la puerta-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Entonces... -dije mirando a Aizu- ¿Dormimos nosotras...?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu y yo dormimos juntos. -me interrumpió Yuuto mientras me miraba sin ninguna expresión en el rostro- Podría ser que esta noche nos atacasen y no quiero estar lejos de mi hermana. -explicó mientras miraba a Aizu- ¿Te parece?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Vale! -dijo ésta alegremente mientras miraba a Hikaru- ¿Pero entonces ellos tendrán que dormir juntos? -preguntó arqueando una ceja-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No importa, Aizu. -dijo Hikaru- Ya he superado eso de ser tan tímido, y además Yuuto tiene razón, debes estar con él. -dijo animádamente Hikaru mientras me cogía de la muñeca y me llevaba hacia una de las habitaciones- ¡Buenas noches, chicos! -dijo mientras entrábamos en la habitación y cerraba la puerta con fuerza-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Él se dejó caer al suelo, apoyado en la puerta, soltando mi muñeca y mirando al suelo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Leo, deberías pedir perdón a Yuuto. -dijo de repente tras unos segundos de silencio-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Qué? -pregunté sorprendida- ¿Pero qué he hecho? -dije molesta-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Llamarlo cerdo. -suspiró mirándome-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Qué dices? -dije enfadada- ¡Yo no le he dicho eso!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Idiota! -dije riendo- ¡Ella no se refería a ti! -dije con una sonrisa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Entonces por qué se ha comportado como en el restaurante? -preguntó Yuuto desganado, tumbado perezosamente sobre la cama-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿No la has escuchado antes? Dijo que no siempre se comporta de esa manera y que no todos los hombres son así; además dijo que tú y Hikaru seríais los únicos que valéis la pena en el mundo... -le dije mientras me tumbaba en la otra cama-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Tienes pruebas de que se comportase de otra forma en el restaurante? -dijo él mirándome con los ojos entrecerrados-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No, ¿y tú tienes pruebas de que te mirara con las mismas intenciones que con ese chico? -dije con mala cara-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Ambos suspiramos y él se echó a reír.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Mira que tomarme tan a pecho una tontería así... No importa, de todos modos somos amigos, si en su día me miró así o no... No es algo que le pueda echar hoy en cara. -suspiró mientras destapaba la cama torpemente y se acurrucaba-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Tsé, los hombres os tomáis las palabras de las mujeres tan a pecho que... -reí- Bueno, buenas noches. -suspiré-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Comencé a dormirme cuando de repente Yuuto comenzó a llamarme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Qué quieres pesado? -pregunté enojada-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Te suena de algo Luonessi? -preguntó en voz baja-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Luoqué? -pregunté mientras intentaba salir de mis sueños- Ah, el lugar al que vamos... Ni idea, pero no pregunté dónde estaba porque no quería parecer inculta... -Yuuto rió a mi respuesta y suspiró-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Mañana lo averiguaremos... -suspiró- Buenas noches, Aizu.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Y de repente, a lo lejos, cómo si de un espíritu se tratase, comenzamos a oír un leve llanto. Un llanto helador, desgarrador. Un llanto sin consuelo. El llanto de una persona que ha hecho algo imperdonable.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-152052484046340713?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/152052484046340713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/19-capitulo-18-estacion-de-paso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/152052484046340713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/152052484046340713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/19-capitulo-18-estacion-de-paso.html' title='19. ~Capítulo 18: Estación de paso~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-2637432687901408486</id><published>2010-04-22T04:13:00.000-07:00</published><updated>2010-04-24T04:41:09.234-07:00</updated><title type='text'>18. ~Capítulo 17: Gurren Galya~</title><content type='html'>Llegamos a una posada de las afueras de la ciudad. No parecía muy lujosa, pero sí acogedora. Entramos y Ailyn se acercó al posadero. Tras negociar el precio para tres habitaciones, sacó un monedero y le dio once Lyras.Se acercó a una mesa y se sentó, volviendo después su mirada hacia mí.&lt;br /&gt;- Siéntate, Hikaru. Le he dejado a Yuuto un mapa hacia aquí, no creo que tarden mucho en llegar. -me dijo con una sonrisa-&lt;br /&gt;Me senté junto a ella. Pronto llegó el posadero y nos preguntó qué queríamos para comer. Sus modales no eran, ni mucho menos, como los que tuvo Leocadia en su restaurante; el posadero era un hombre entrado en años, con barba y una barriga prominente, pero era muy simpático. Parecía llevarse bien con los clientes que tenía por allí, fuesen quienes fuesen.&lt;br /&gt;- Pues yo quiero un refresco de naranja y un bocadillo de bacon con queso. -dijo jovialmente Ailyn-&lt;br /&gt;- Yo... Eh... Quiero... -musité pensativo-&lt;br /&gt;- Hay bocadillos de casi todo, muchacho. ¿Te gusta la carne? -dijo el posadero abiertamente-&lt;br /&gt;- Sí; pues mire, quiero un refresco de limón y un bocadillo de lo mismo que mi compañera. -dije sonriendo-&lt;br /&gt;- Entendido, muchachos. Dentro de nada tendréis aquí vuestra comida.&lt;br /&gt;- Vale, y por favor, cuando vuelvan nuestros amigos, ¿podría pasarse de nuevo para pedir su comida? -preguntó Ailyn mientras se cruzaba de piernas-&lt;br /&gt;- Claro, jovencita. Después me paso. -dijo mientras se marchaba a la barra y comenzaba a reír con un par de hombres de allí-&lt;br /&gt;Ailyn suspiró y se apoyó en la mesa, mirando por la ventana que tenía a su lado.&lt;br /&gt;- Siempre acabo sentado al lado de una ventana... -susurré para mí mismo-&lt;br /&gt;- ¿Eh? -musitó Ailyn mientras me miraba soltando una risita- ¿Al lado de la ventana?&lt;br /&gt;- Sí, antes de que pasara todo esto... Fuimos a un restaurante, donde conocimos a Leocadia; y nos sentamos junto a la ventana. -expliqué mientras miraba por la ventana la calle oscura, apenas sin luz- Pero esa ventana era tan distinta... La ciudad se veía tan alegre, y esto tan... Solitario. -suspiré-&lt;br /&gt;- Te equivocas. -murmuró Ailyn-&lt;br /&gt;- ¿Cómo? -pregunté extrañado-&lt;br /&gt;- La ciudad se vería alegre, pero en realidad es mucho más solitario que todo esto. -sonrió con lástima- Mira a tu alrededor. Hombres charlando y riendo con el posadero, casados riendo junto a sus amigos mientras toman una copa; chicos intentando ligar con mujeres solteras... Aquí todo es distinto. Es como si el aire que se respira, aunque esté cargado, sea puro. -respiró profundamente- No te das cuenta, pero aquí nadie simula estar feliz o triste; simplemente, lo están. En la ciudad todos simulaban ser felices pero... Nadie está contento consigo mismo.&lt;br /&gt;- ¿Cómo que no están contentos? Pero si la ciudad es preciosa y...&lt;br /&gt;- Son egoístas, Yuuto. -me interrumpió con frialdad- Nadie piensa en nadie, solamente en sí mismos. -suspiró- Si un niño se cae y llora, nadie le ayuda y se levanta solo. Si un mendigo está al borde de la muerte porque no tiene comida, nadie le da comida o dinero para que coma. Todos desean lo mismo: dinero, fama y popularidad. -rió irónicamente-&lt;br /&gt;- Pero... ¡Leocadia es el ejemplo de que no todos en la ciudad son así! -interrumpí enojado-&lt;br /&gt;- ¿Sabes por qué Leocadia no es así? -me dijo volviendo a mirar por la ventana- Porque ella ha sufrido por los ciudadanos, por esos seres egoístas. Alguien que ha sufrido por esos egoístas arrogantes, nunca se convertirá en egoísta arrogante; al menos si no hay razones suficientes como para hacer eso...&lt;br /&gt;- ¿A qué razones te refieres? -interrumpí-&lt;br /&gt;- Familia. -respondió ella mirándome fijamente-&lt;br /&gt;Un hombre un poco mayor que nosotros llegó con las bebidas y las sirvió en la mesa, informándonos de que la comida llegaría ya mismo.&lt;br /&gt;- Oye, ¿a dónde vamos? -pregunté aprovechando la intrusión del chico para cambiar de tema-&lt;br /&gt;- Pues a un lugar al que nunca has ido. -dijo ella como si hubiera dicho un acertijo-&lt;br /&gt;- ¿La dimensión de dónde procede Yuuto y Aizu? -pregunté temeroso-&lt;br /&gt;- No, idiota. -dijo riendo- Si os llevara allí Aizu y Yuuto no volverían. Os llevo a un lugar distinto.&lt;br /&gt;- Pero, ¿a dónde? -pregunté resignado mientras bebía un poco-&lt;br /&gt;- A Luonessi. -contestó ella mientras me imitaba-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Le di mi chaqueta a Aizu y fui hacia Ailyn y Hikaru, que decían irse a una posada fuera de la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Pero, Ailyn, ¿cómo llegaremos nosotros si no sabemos donde está la posada? -pregunté con mala cara-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Idiota, te he hecho un mapa. -dijo Ailyn riendo- No soy tan estúpida como para no darme cuenta de ese detalle. -sonrió mientras me daba el mapa y una brújula- ¿Sabrás guiarte?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Claro, ya he utilizado este método muchas veces. -dije sonriendo con picardía-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Me alegro, chaval. -contestó Ailyn mirando a otro lado, ignorando mi cara-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Hikaru y Ailyn marcharon por un camino escondido entres los árboles de detrás del hospital y volví con Aizu y Leocadia, que estaban a unos metros, escondidas tras unas cajas que había en la parte de atrás del hospital.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Chicas, ¿estáis listas para ir a comprar eso? -preguntó sin acercarme, temiendo encontrarme a Leocadia desnuda-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Sí! -dijeron ambas a dúo mientras salían de detrás de las cajas. Por suerte mi chaqueta era larga y le estaba un poco grande a Leocadia, por lo que le tapaba hasta casi las rodillas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Tienes frío? -pregunté preocupado mientras me acercaba a ellas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bah, no te preocupes. -dijo Leocadia animadamente mientras daba una vuelta animada- Tu chaqueta es calentita. Seguro que te costó un ojo de la cara... -rió-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Anda, dejaros de tonterías que tenemos prisa. -dije suspirando con una sonrisa mientras miraba a ambas- Aizu, ¿podrías guardar tú el dinero que me ha dado Ailyn? -dije dándole un monedero-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu guardó el monedero en un bolsillo de su camiseta y comenzamos a caminar hacia la parte este de la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ailyn me ha dicho que vayamos a una tienda llamada "Gurren Galya" -comenté mientras miraba al cielo distraído- Dice que allí venden ropa y... Bueno, que los dueños son amigos suyos y nos enseñarán unas prendas muy especiales. Solamente me ha dicho que le enseñe su monedero... -suspiró- La verdad, no sé dónde nos hemos metido, pero será mejor hacer caso de la vampiresa esa... -añadí con mala cara-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vamos, parece ser buena chica. -dijo Aizu- Salvó a Leo y a Hika, ¡y también te ayudó a ti! -dijo con ánimo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ya pero... Me parece un poco arrogante. No sé, esa forma de hablar, o esa manía de saber el significado de cada nombre... ¡Es una engreída! -dije de nuevo haciendo muecas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu y Leocadia rieron y negaron que fuese una engreída; quizás solo fuese que no me gustaban las chicas tan "sabelotodo"...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Yuuto, ¿cómo es que Hikaru se recuperó tan rápido cuando Ailyn puso su mano en su cabeza? -preguntó de repente Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Eh...? Pues... No sé... Quizás sepa algún tipo de magia, o algo de eso... -dije pensativo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Podría ser, o quizás venga de un sitio donde la tecnología esté más avanzada y enseñen a hacer cosas así... -sugirió Leocadia mientras cogía la mano de Aizu y la levantaba- Pero sea lo que sea, ayudó a Hikaru, y tendremos que agradecérselo. -dijo con una sonrisa mientras miraba a Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Claro! -dijo Aizu mientras abrazaba a Leocadia y comenzaban a reír ellas dos solitas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Sinceramente, no entiendo a las mujeres. ¿Cómo pueden reír tan despreocupadamente después de lo que había pasado? Supongo que no se darían cuenta de la situación o... Que estaban fingiendo para no preocuparme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡ARG! ¿¡Pero acaso me creo el centro del mundo!? ¿¡Por qué iban a fingir para no preocupar...!? -grité inconscientemente- Eh...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Qué...? -dijeron ambas a dúo una vez más mientras me miraban con extrañeza- ¿Qué dices, Yuuto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Eh... Oh, nada, nada, sólo estaba pensando en voz alta... -me excusé torpemente mientras comenzaba a caminar más deprisa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Ellas volvieron a reírse, pero esta vez de la estupidez que acababa de hacer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El camino no se hizo tan largo, charlando con ellas se paso rápido, al fin y al cabo. Llegamos a la tienda y entramos, encontrándola vacía.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Eh... ¿Hola? -pregunté en el silencio de la sala-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Eh? ¿Clientes? -se oyó a lo lejos detrás de una puerta- Oh, ¡Buenas! -dijo una mujer tras abrir la puerta con nerviosismo- Lo siento, estaba ordenando unas prendas que han llegado nuevas... ¿Qué desean? -dijo con una sonrisa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno... -dijo Aizu sacando el monedero- ¿Conoce a...? -preguntó mostrándole el monedero-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ailyn... -dijo ella tras ver el monedero mientras sonreía- Me alegra saber que está bien. -suspiró- Bien, pasad por aquí, por favor. -inquirió energéticamente mientras abría la puerta-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Entramos y nos encontramos con millones de cajas apiladas alrededor de la habitación. La habitación era enorme y había muchas prendas puestas en las paredes, colgadas de perchas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Venid por aquí, chicos. -dijo la mujer mientras caminaba hacia un montón de cajas y las echaba a un lado. Detrás había una puerta, un poco más pequeña que una normal; la mujer metió una llave en la cerradura y la abrió. No entendí cómo pudo dejar pasar así a unos desconocidos, pero entramos a la habitación. Ésta era algo más pequeña que la habitación anterior, pero tenía más o menos el mismo número de cajas apiladas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ahora... Decidme vuestros nombres. -dijo con frialdad-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Yo soy Yuuto; ella es mi hermana pequeña, Aizu; -dije señalándola- y ella es Leocadia, una amiga. -contesté firmemente-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Veamos si es cierto... -dijo ella arrebatándole el monedero a Aizu. Abrió el monedero y abrió un bolsillo oculto dentro de él-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Eh? ¿Y esa nota? -pregunté sorprendido al ver que la mujer sacaba un papelito del bolsillo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- "Buenas, Susan. Te mando a Yuuto, Leocadia y Aizu para que les des lo que necesitan. Llevan dinero de sobra, pero como buen negocio que lleváis tú y tu marido, no le cobréis más de lo que necesario, ¡que nos conocemos! Bueno, me gustaría que les enseñaras el armamento necesario para estar fuera mucho, mucho tiempo. Ya sabes a lo que me refiero. Te mando a dos alados robóticos y a una gyokelly. Seguro que llevas mucho sin recibir a gyokellys, así que aprovecha y enséñale las mejores armas y el modo de utilizarlas. Lo mismo te digo con mis alados, es la raza típica de Hyllie, pero estos son especiales, no son como todos los egoístas de por allí; dale lo mejor que tengas, por favor. En fin, quiero que sepas que me sé cuidar solita y que estoy bien. Llevamos muchos sin vernos, seguro que si me vieses no me reconocerías... Bueno, no me enrollo más. Saludos para ti y tu marido, ¡hasta pronto! ~Ailyn." -leyó la mujer en voz alta-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- &lt;i&gt;¿Cómo ha escrito todo eso en un papel tan minúculo?&lt;/i&gt;&amp;nbsp;-pensé mientras la mujer dejaba la nota en una mesa cercana-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno, me alegra que conozcáis a Ailyn y que seáis sus conocidos. Es muy buena chica. -dijo mientras volvía a acercarse a nosotros- En fin, ¿qué necesitáis, desde un principio?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ropa. -dijo Leocadia señalándose-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Acaso... ¿No llevas nada debajo, muchacha? -dijo la mujer preocupada mientras se acercaba a ella- Tú debes ser la gyokelly... ¡Cuánto llevo yo sin recibir clientes de esta raza! -dijo alegremente mientras la cogía de la mano- Yuuto, ahora vendrá mi marido a encargarse de vosotros, ¿os importa esperar unos minutitos? -dijo la mujer con una gran sonrisa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Por supuesto que no, señora. -contesté devolviéndole la sonrisa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No me llames señora, llámame Susan. -dijo con jovialidad mientras desaparecía con Leocadia por un pasillo en el rincón de la habitación-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La mujer me había parecido de lo más agradable; era una mujer de unos cuarenta y tantos años, no era delgada, pero tampoco demasiado gorda. Se movía con mucha agilidad y parecía cariñosa. Me pregunté qué relación tendría con una chica como Ailyn, pero no me atreví a preguntarlo siquiera en voz alta. Aizu estaba mirando las cajas; había mucha ropa, más de la que uno podría ponerse en toda su vida. Ella se veía feliz mientras cogía alguna falda o camisa y se la probaba, y aunque le dijera que no estaba bien hacer eso, ella seguía sin hacerme caso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Buenas, chicos. -se oyó la voz de un hombre tras la puerta- Susan me ha dicho que conocéis a Ailyn, así que os daré lo mejor que tenemos... -dijo con jovialidad mientras entraba por la puerta-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El hombre aparentaba tener la misma edad que su mujer, pero era más alto y delgado. Tenía una graciosa perilla que le hacía una cara alegre. Leyó la nota de Ailyn y se giró hacia nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Entonces, sois Yuuto y Aizu, ¿verdad? -preguntó mientras se dirigía a unas cajas cerca del pasillo por donde marcharon Susan y Leocadia- Yo soy Harry, padre de Ailyn. -dijo mientras cogía una caja y la abría, buscando algo dentro-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Padre? -pregunté sorprendido- ¿Entonces usted es un vampiro? -dije inconscientemente-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No, no, no... -dijo el hombre riendo- Susan y yo la criamos desde pequeña. Es la hija que nunca tuvimos, qué extraño que mi mujer no os haya dicho nada... -comentó para sí mismo- Seguramente le emocionaría el tener a un gyokelly de nuevo. -rió- Ah, aquí está. -musitó cogiendo una falda de color grisáceo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Y por qué es tan emocionante tener a un gyokelly, Harry? -preguntó Aizu acercándose al hombre-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Verás, Susan tuvo una amiga gyokelly cuando Ailyn era pequeña. Eran uña y carne, y siempre ayudaba a Susan con el negocio y Ailyn. Eran como hermanas, pero un día tuvo que marcharse. -suspiró- Se fue de nuevo a su país, lejos de aquí y le dejó a Susan el monedero que le acabáis de enseñar. -dijo señalándolo en la mesa- Susan se lo entregó a Ailyn cuando creció, dijo que Ailyn era lo más preciado en su vida y que debía llevar lo más preciado de la familia... O algo así. Siempre me llevé muy bien con Shea, la amiga de Susan, era muy simpática y nos dolió muchísimo que tuviera que irse. -suspiró- Pero bueno, eso es una historia que no viene al caso. Aizu, toma. -dijo Harry mientras dejaba la falda en sus manos-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vaya, es muy bonita. -dijo Aizu sonriendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Mira, te enseñaré el truco de esto, Aizu. -dijo el hombre poniéndose en pie mientras cogía la falda- Mira aquí, en el centro de la parte frontal. Arriba. -dijo señalando la cintura de la falda, en el centro- Fíjate, tócala.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu le hizo caso y tocó esa zona. De pronto la falda crujió y los pliegues de ésta se volvieron puntiagudos, la falda parecía haberse vuelto dura y resistente, y su color grisáceo apagado se había convertido en un metálico brillante. En la zona que Aizu acababa de tocar apareció una especie de piedra de color azul, y a su alrededor un dibujo muy extraño.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Qué te parece? -sonrió el hombre- Es una falda 3FTG, viene de un país vecino, muy avanzado en tecnología. Cuando te veas en medio de un combate o en peligro, toca esa parte de la falda y aparecerá esto. Te protegerá, y además, si llegas a rozar al enemigo, le harás daño con la punta de los pliegues, fíjate. -dijo cogiendo un cartón y pasándolo con suavidad por el pico de la falda. Ésta hizo un corte tan profundo que traspasó el cartón sin problemas- Es muy útil.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Y no me cortaré yo misma las piernas? -dijo con miedo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No, tranquila. Tiene un diseño que hace que no pueda hacerte daño a ti. Pero ten cuidado en no herir a tus compañeros, porque ese es el único peligro. -rió-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Claro. -dijo de nuevo Aizu con una sonrisa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El hombre siguió enseñándole ropa a Aizu, más faldas, pantalones que no ardían al contacto con el fuego, pantalones resistentes a golpes... Millones de cosas inimaginables; pero Aizu decidió quedarse con una falda parecida a la 3FTG, pero un poco distinta. No me llegué a enterar de su funcionamientos porque estaba pensando en mis cosas, pero ella parecía muy feliz de su elección. También se quedó con los pantalones que no ardían, pues dijo que ponerse falda sin nada debajo para un combate, era una idiotez -y yo pensaba lo mismo- y finalmente escogió una camiseta muy bonita, con una gema que cambiaba de color constantemente en el pecho. El hombre nos explicó que la gema podía proporcionarte magia, pero que no era muy recomendable usarla, solo en caso de emergencia. Explicó que para hacer magia la gema cogería energía del cuerpo que la llevara y, dependiendo del tipo de hechizo que lanzase, dejaría con más o menos energía a su dueño. Ellos comenzaron a charlar abiertamente sobre todas las prendas que anteriormente le había enseñado y mientras tanto, me senté en una caja mirando las ropas que había enseñado Harry a Aizu. Era increíble que cosas así existieran.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Susan me condujo a una habitación apartada de Yuuto y Aizu y comenzó a sacar cajas y cajas, quince, logré contar. No eran tantas en comparación a las habitaciones anteriores, pero igualmente, me parecían muchas. Ella tarareaba una canción pegadiza mientras iba abriendo las cajas en busca de algo desconocido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bien, os daré las cosas imprescindibles para vuestro viaje, Leocadia. -me dijo de pronto sacando una bolsa con un estampado de huellas de una de las cajas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Cogí la bolsa y la miré intrigada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Siéntate, ahí tienes una silla. -me ofreció señalándola. Le hice caso y me senté, mirándola aún con intriga- Esa bolsa puede contener muchas cosas, más de las que aparenta poder guardar. -dijo la mujer mientras seguía investigando en las cajas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Es mágica o algo así? -pregunté-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No, no, -rió- pero es muy espaciosa aunque no lo parezca. -sonrió levantando una caja mientras la llevaba hacia mí- Mira, ropa interior. -dijo de pronto soltando la caja en frente de mí-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Qué? -dije extrañada-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No reacciones así, mujer -dijo Susan riendo- Quiero decir que escojas lo que quieras para ahora, y que cojas algo para tus compañeros. ¿Cuántos érais? -preguntó la mujer dirigiéndose hacia las cajas de nuevo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ah, vale, ya lo entiendo. -reí- Bueno, vamos tres chicas y dos chicos. -dije mientras comenzaba a coger ropa de la caja y la guardaba en la bolsa. Después cogí lo que yo me pondría y lo puse en mi regazo- ¿Dónde puedo cambiarme? -pregunté dejando la bolsa junto a la silla-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La mujer me mostró un probador y siguió buscando ropa. Tras mucho, mucho tiempo eligiendo ropa, me decidí por un pantalón negro, aislante del &amp;nbsp;frío y el calor, irrompible por armas; una camiseta modesta de color blanco impermeable y unas botas blancas, no muy altas, con punta y suela de acero. Susan me comentó que no tenía mucha ropa para una raza tan buena como la mía, pero que había hecho una buena elección. Finalmente me dió dos capas. Una capa de color carmesí con multitud de bolsillos ocultos y otra de color dorado apagado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Y esto? -pregunté mientras las cogía-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Por favor, dale la carmesí a Ailyn y quédate la dorada. -dijo la mujer con una gran sonrisa mientras me dirigía a la silla- Siéntate.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Volví a sentarme y ella comenzó a peinarme, haciéndome una larga y preciosa trenza, recogida por un lazo dorado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ese lazo da poder a los gyokellys. Cuando te quites la trenza para ducharte, o cuando decidas cambiar de peinado, guarda el lazo en tu bolsillo o ponlo en tu cuello. Pero no te separes de él. -dijo mientras comenzaba a guardar las cajas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Muchísimas gracias por todo, Susan. -dije levantándome mientras me ponía mi capa y guardaba la de Ailyn cuidadosamente en la bolsa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No las des, querida. -dijo la mujer con afecto-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;No pude soportar el sentimiento de agradecimiento que tenía hacia la mujer y la abracé inconscientemente con cariño. Por segunda vez en mi vida, como me había sucedido con Yuuto, comprobé que había gente que no detestaba a mi raza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vamos, seguro que tus amigos han terminado. -dijo la mujer mientras nos separábamos y volvíamos a la sala donde estaban Yuuto y Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Hala! ¡Yuuto! ¡Estás guapísimo! -dijo alegremente Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sí, te queda muy bien, chico. -dijo Harry mientras guardaba las cajas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Si vosotros lo decís... -musité avergonzado mientras me calzaba los zapatos-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Al final me había decidido por unos pantalones negros parecidos a los que llevaba Aizu, pero masculinos. Resistentes al fuego, agua y a armas como espadas, cuchillos y eso. Decidí quedarme con una camiseta negra de cuello vuelto sin mangas; Harry me contó que la había traído un mercader hacía más de cuatro años, y que él mismo había comprobado su resistencia a las armas de fuego. Después me dió una chaqueta negra, sencilla, con diversos bolsillos en la parte interior. Me dió unas cuantas piedras de colores y me dijo que las guardara en los bolsillos. Me explicó que las piedras daban poder, tanto físico como psíquico, y que era recomendable llevarlas siempre encima.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Nunca había tardado tanto en comprar ropa, seguramente porque nunca había comprado ropa pero bueno...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;De repente aparecieron Susan y Leocadia. Leocadia, por cierto, irreconocible. Llevaba una trenza y una ropa que le favorecía muchísimo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vaya, sí que estáis los dos guapos. -dijo Leocadia con alegría acercándose-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Lo mismo digo de ti. -dijo Aizu sonriendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Yo me limité a asentir, pues no pude hablar; sí, odio a las hormonas masculinas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Los dependientes nos llevaron a otra sala y allí nos enseñaron un arsenal inmenso de armas. Comenzaron a explicarnos el funcionamiento de cada una y las más apropiadas a cada raza. Sin lugar a dudas, ese matrimonio llevaba mucho tiempo ejerciendo esa profesión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Espero que no tarden mucho. -dijo Ailyn comiendo con ganas su bocadillo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No creo que les quede mucho para llegar. -dije sonriendo- Además, no se perderán, Yuuto sabe guiarse...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No es miedo a que se pierdan... Sino a que nos encuentren ellos primero... -suspiró-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Quiénes? -pregunté curioso-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Eres torpe, ¿eh? -rió- Los que nos persiguen.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-2637432687901408486?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/2637432687901408486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/18-capitulo-17-gurren-galya.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/2637432687901408486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/2637432687901408486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/18-capitulo-17-gurren-galya.html' title='18. ~Capítulo 17: Gurren Galya~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-4928085494215976045</id><published>2010-04-09T15:14:00.000-07:00</published><updated>2010-04-09T15:14:06.945-07:00</updated><title type='text'>17. ~Capítulo 16: Lejos, muy lejos de aquí~</title><content type='html'>Tras dejar el cuerpo que Renné había poseído en una de las habitaciones del hospital, y aprovechando el paro del tiempo, rellené los papeles necesarios para simular que Renné llevaba ingresada unos días y escribí su enfermedad. Sabía que no iba a sobrevivir, pero sólo por si acaso, valía la pena dejarla en manos médicas.&lt;br /&gt;Tras terminar de rellenar los papeles necesarios me colé a la secretaría o lo que fuera del hospital, entré esquivando a la gente paralizada y metí los papeles en su casillero correspondiente. También tenía ya práctica en hacer cosas así, por lo que no me costó mucho. Me disponía a salir del hospital cuando recordé que Renné, o más bien su cuerpo, seguía con mis marcas en el cuello; por lo que volví a la habitación para eliminarlas.&lt;br /&gt;Al llegar y ver el cuerpo casi inerte de la chica que había poseído Renné me paralicé en la puerta, apoyada en el marco de la misma. Me quedé largo rato mirándola, observando su entrecortada, descompasada y lenta respiración. Comencé a notar una gran presión en el pecho, un dolor que se intensificaba poco a poco desde la zona del corazón hacia mi cabeza; pero antes de que el dolor se prolongara sacudí la cabeza, intentando olvidar el dolor que me recorría todo el cuerpo, intentándolo sin resultado.&lt;br /&gt;Seguí acercándome a la chica en la camilla, su piel estaba casi tan clara como la nieve y esto hacía que imágenes horribles aparecieran en mi mente. Las marcas de sangre del cuello resaltaban demasiado en el blanco de su piel, tanto, que apenas podías fijarte en las marcas de mis colmillos, situadas en la misma zona. Busqué en mi bolso algo para limpiar la sangre y encontré un trozo de tela, si no me equivoco, de alguna de mis chaquetas ya inexistente. Ya sólo me quedaba un trago más en mi cantimplora, sin embargo, mojé el trozo de tela en mi último trago de agua y comencé a limpiar con suavidad la piel de la chica.&lt;br /&gt;- De verdad... Ojalá... -susurré con tristeza- Ojalá volvieses a vivir. No es justo que alguien te quite la vida de esta forma... O más bien, que nosotras te la hayamos quitado... -susurré apretando los ojos mientras me detenía por un segundo- Pero... -suspiré haciendo una mueca mientras mis ojos comenzaban a brillar, cómo si de un momento a otro, una lágrima quisiera huir de mis ojos- Sobrevivirás... Vamos, tú puedes. -dije continuando con la limpieza.-&lt;br /&gt;Una vez no quedó rastro de sangre en su cuello, saqué una pomada de mi bolso y se la puse con cuidado sobre la marca de mis colmillos. Poco a poco la marca fue desapareciendo hasta no quedar nada de ella, y tras ver mi trabajo cumplido, comencé a caminar hacia la salida de la habitación, intentando no volver la mirada; pero la volví. Su cabello castaño pálido, sus labios resecos, su delgado y sencillo cuerpo, su piel tan pálida, la expresión de su rostro... Todo eso, y los pensamientos aterradores de mi mente, me obligaron a salir corriendo de allí. Corrí por los pasillos hasta que tropecé y caí al suelo; las lágrimas resbalaban desde mis mejillas hasta el suelo. Intenté levantarme pero me vi sin fuerzas y tan sólo pude arrastrarme hasta la pared, apoyándome en ella. Me acurruqué y escondí mi rostro en mis manos. Sentía el sabor salado de mis lágrimas en la boca, sentía el pecho dolorido, sentía que la cabeza me iba a explotar; y en cierto modo eso me confortaría.&lt;br /&gt;- Renné... -susurré entre sollozos- ¡Renné! ¡¡Renné!! -grité desesperada entre sollozos- ¿Por qué...? ¿Por qué tuvo que ser así...? ¿Por qué todo ha sucedido así...? -murmuré apartando las manos de mi cara y visualizándolas en mi mente llenas de sangre- He... He matado... He... Matado a mi propia hermana... ¡He matado a mi propia hermana! -grité de nuevo llena de horror y desesperación mientras comenzaba a abofetearme- ¡Era mi hermana! ¡Era Renné! ¡Renné! ¡Por qué...! -grité, aunque lo último con menos fuerza, pues apenas podía hablar- Todo... Todo esto ha ocurrido porque... Ellos lo... Quisieron así... -suspiré mientras notaba mis lágrimas caer aún con desesperación- Pero no me quedaba otra... Ella iba a matar... -susurré mientras mi expresión era aún más desesperada- No puedo excusarme... No existen excusas para matar a una persona así... ¡No existen excusas! -grité de nuevo escondiendo el rostro en mis piernas, abrazándome a ellas mientras seguía llorando-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Yuuto acarició mi cabeza y sentí un intenso dolor que me recorrió todo el costado, pero que desapareció en menos de un segundo. Se sentó a mi lado y me dejó apoyar mi cabeza en su regazo. Era la primera persona que había conocido que no se había asustado de mí y que, además, me había dejado apoyarme en él. En mi estado de Gyoke era enorme; a cuatro patas llegaba a algo más de la cintura de Yuuto, y él era alto; si me ponía a dos patas, cosa bastante difícil si no es por un ataque, medía casi el doble que él. Es por esto, y por mi dentadura, que a todos les daba miedo. Me sorprendió muchísimo que Yuuto no lo sintiese, habiéndome visto además tan agresiva.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;De pronto sentí su cálida mano acariciándome la cabeza y el costado, y aunque al principio me dolió, después hizo que una comodidad placentera recorriera mi dolorido cuerpo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Puedo hacerte una pregunta? -musitó Yuuto de repente con una voz tranquilizadora-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Claro, ¿qui-quieres que me quite de encima, verdad? -dije avergonzada mientras comenzaba a apartarme de él-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No, no, ¡no es eso! -dijo Yuuto mientras volvía a coger con suavidad mi cabeza y la posaba en su regazo de nuevo- Verás es que... No sé tu nombre. -dijo mientras volvía a acariciarme-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Tienes razón... -murmuré mientras suspiraba con ironía- Lo siento, se me había olvidado por completo ese detalle... -me levanté con pesadez, en parte porque no quería que Yuuto dejara de acariciarme, y en parte porque aún estaba dolorida. Me senté a su lado y le miré con una extraña sonrisa, pues en mi forma animal no sabía sonreír demasiado bien- Mi nombre es Leocadia. Encantada, Yuuto. -dije escuchando mi fea voz por primera vez- Por dios, ¿por qué no me has dicho que tengo esta voz de... Machorro? -dije riendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Leocadia... Nunca había conocido a nadie con ese nombre -dijo Yuuto pensativo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Oye, a las chicas, para engatusarlas, se les suele decir algo cómo "qué bello nombre", o, "un nombre tan hermoso como la dueña del mismo" -le dije mientras le mirada de reojo y ambos comenzamos a reír-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Lo siento, nunca se me han dado bien las mujeres. -confesó con tono dramático- Y... ¿Te importaría que te hiciera otras preguntas? -preguntó con mirada suplicante-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Dispara, pero nada personal, que todos los chicos sois unos pervertidos. -dije en tono divertido mientras sentía que una de mis patas comenzaba a dolerme y hacía una mueca-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Anda, bestia inmunda, échate de nuevo. -dijo Yuuto invitándome a seguir con la escena de antes; apoyé una vez más mi cabeza en su regazo y cerré los ojos. Se sentía bien estar con alguien que me aceptara en esa forma, realmente, se sentía bien.- ¿A qué raza perteneces? -preguntó Yuuto sin disimular su curiosidad-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Gyokelly [&amp;lt;&lt;yioukeli&gt;&amp;gt;]. -respondí abriendo levemente los ojos mientras volvía a sentir sus cálidas manos en mi lomo- Todos son confunden con la raza de "hombres lobo", todos creen que somos lobos, cuando no nos parecemos en casi nada. -suspiré- Pero en fin... Me parece que no conoces a nadie de mi especie, ¿me equivoco? -levanté levemente la cabeza y le miré, viendo cómo negaba con la cabeza- Bueno, entonces te lo explicaré... Porque hasta que aparezca nuestra querida vampiresa, tendremos que hacer algo. -reí sin ganas- Bueno, nuestra raza pertenece a un país lejano de aquí... Por eso no conocerás a nadie, aquí apenas quedamos Gyokellyanos; soy la única de sexo femenino en toda Hylie. Conozco a otros dos chicos de mi raza, uno trabajó conmigo en una botica hace tiempo, dos años o así; el otro era un anciano al que alquilé una casa hace tres o cuatro años... Por desgracia no pude pagar el alquiler y tuve que irme de aquella casa, aunque todo esto es otra historia. Digamos que sólo existimos nosotros tres, y lo tengo comprobado. Tanto ellos, como yo, nunca habíamos visto a nadie más de nuestra raza, y en los registros del ayuntamiento lo vi también hace un año... -musité pensativa-&lt;/yioukeli&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Pero cuántos trabajos has tenido? -preguntó Yuuto sorprendido-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ah, digamos que... Tenía que cambiar de trabajo a menudo. Aunque en el restaurante llevo trabajando ya casi tres años. Empezó siendo un trabajo a tiempo parcial, pero últimamente se ha convertido en el único que tengo, o tenía. -respondí indiferente- Bueno, seguiré explicándote sobre mi raza. Aparentemente, en nuestra forma humana no se nos nota, podemos aparentar ser de raza humana corriente y nadie podría negarlo; pero podemos transformarnos en Gyokes, que es la forma en la que me ves ahora mismo. No siempre se puede elegir cuándo convertirse, a veces, en casos de mucho peligro, es espontáneo y nos convertimos así, sin esperarlo. Pero nuestros padres tienen casi la obligación de enseñarnos a controlar este extraño poder. -sonreí mientras volvía a cerrar los ojos- Al principio cuesta mucho aprender a manejar tu transformación y hasta te duele la cabeza de intentarlo... -reí- Recuerdo la de veces que mis padres se preocupaban por mí, porque siempre terminaba con unas jaquecas de competición. -reí- Pero me enseñaron realmente bien, sin embargo todos seguimos teniendo los instintos animales que nos poseen y en caso de peligro, nos autoconvertimos, para que lo entiendas. -expliqué abriendo los ojos con pereza para mirar al cielo distraídamente- Nuestra forma animal es una especie de mezcla entre lobo, gato, zorro y ardilla, aunque te parezca gracioso. -reí levemente- Aunque seguimos siendo un animal distinto, o una especie distinta. Tengo rasgos y habilidades de esos animales, pero aparte, rasgos y habilidades únicas en mi especie. Es una ventaja, aunque sinceramente, no me gusta ser tan grande en esta forma, no es una ventaja a la hora de esconderse o de atravesar caminos estrechos o con el techo bajo... -reí- Y supongo que eso es básicamente todo lo que sé de mi especie.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Tiene que ser increíble... Ya sabes, eso de poder tener tantos sentidos... -dijo Yuuto ensimismado en mi historia-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vamos, no te creas que soy un especie de héroe que lo puede todo. -reí de nuevo mientras intentaba ponerme en pie- Debería de ir acostumbrándome a caminar un poco, que no me viene bien estar tanto tiempo sin moverme, y más teniendo el cuerpo como lo tengo... -suspiré-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Espera, ya te ayudo yo... -dijo Yuuto poniéndose en pie mientras me cogía por el pecho y me ayudaba a ponerme de pie-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Gra-gracias, pero en serio, t-tengo que hacerlo sola. -dije torpemente mientras me apartaba de él y estiraba las patas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Oye, ¿cuándo despertaran Hikaru y Aizu? -preguntó Yuuto preocupado-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Ese es el tema que te ha tenido tan pensativo...? -pregunté con una pícara sonrisa- A veces me pregunto si Hikaru y tú sois más que amigos... -bromeé mirándole con picardía-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡No digas esas cosas! -dijo Yuuto riendo- ¿Yo? ¿Con ese enano? ¡No me hagas reír! -dijo haciéndose el ofendido- Pero en serio, deberían despertarse... No he visto nunca a nadie que duerma más que ellos...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Oye, -dije interrumpiéndole mientras miraba a mi alrededor- ¿cómo es que el tiempo se ha detenido? -pregunté atónita-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ni idea, será... Un trabajito de nuestra amiga la vampiresa misteriosa. -dijo Yuuto acercándose a Aizu- Aizu, despierta, hija, que llevas aquí tirada un buen rato... -dijo dándole en la mejilla con un dedo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Déjala descansar un poco, si eso... -comenté mientras caminaba hacia ellos, sintiendo cómo mis músculos se quejaban y me hacían sentir un fuerte dolor- Necesito correr un poco... Creo que así se me pasará antes el... Cansancio o lo que sea que tengo. -suspiré- ¿Te puedo dejar con ellos sin preocuparme?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿A dónde se supone que vas? -preguntó él con cara de preocupación-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Tranquilo, sólo voy a dar vueltas por aquí, como mucho me alejaré a 10 metros, no temas. -reí- No te dejaré tirado. -sonreí- Principalmente porque... -me quedé callada y le miré con una pequeña sonrisa- Oye, ¿sabes dónde puedo encontrar ropa de chica?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Q-qué...? -preguntó él de nuevo sorprendido-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Verás, cuando me transformé, cómo fue un acto reflejo, desgarré la ropa y se fue volando, digamos... -sonreí torpemente- Y... Cuando vuelva a ser humana... Pues... Cómo comprenderás, necesitaré ropa, ¿lo captas? -dije poniendo mala cara mientras veía que Yuuto se comenzaba a sonrojar notablemente, a saber qué imaginaría- ¡No me mires así! ¡Só-sólo era una pregunta...! -reí divertida mientras comenzaba a correr por los alrededores- Sin duda debo encontrar qué ponerme o el pobre de Yuuto morirá desangrado... -susurré riéndome sola mientras corría-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Salí del hospital tras estar casi 45 minutos dentro y vi al chico al que había salvado junto a Hikaru y a Aizu, mirando a la loba que corría velozmente; me sorprendió verla tan recuperada, al igual que el chico. Me acerqué y llamé su atención silvando, pues estaba de espaldas y no me había visto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Chicos, deberíamos irnos ya, aquí no nos queda nada más que hacer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Eh? -dijo el chico sorprendido- ¿Irnos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sí, tenemos un largo camino que recorrer... -suspiré- Por cierto, no me he presentado... -dije mientras veía a la loba acercarse y sentarse junto al chico- Mi nombre es Ailyn, soy vampiresa de clase 0A, para serviles. -dije haciendo una pequeña reverencia con una sonrisa jovial-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Encantado, mi nombre es Yuuto. -dijo el chico moreno mientras hacía una pequeña reverencia-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Yuuto... Es un nombre japonés, de otra dimensión, significa "&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;em&gt;tranquilo, apacible,inmenso, volar, valiente&lt;/em&gt;" y si tuviera una sola "u" significaría también "&lt;em&gt;amable, agradable, cariñoso, afectuoso&lt;/em&gt;"... Es un bonito nombre. -sonreí mientras dirigía mi mirada hacia la loba- ¿Y tú eres...? -sonreí-&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;- Leocadia. Nombre griego, de otra dimensión, que significa&amp;nbsp;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;"&lt;i&gt;Aquella que guía o vela por su pueblo&lt;/i&gt;" o "&lt;i&gt;Aquella que procede de Laucade&lt;/i&gt;"; por cierto, Laucade es una isla de blancas rocas. -dijo la loba haciendo una leve reverencia con la cabeza- Encantada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;- Encantada de conocerte, Leocadia. -sonreí- Me gusta ese nombre... Por cierto, el mío significa algo cómo "&lt;i&gt;transparente, clara&lt;/i&gt;"; vamos que tampoco me va muy mal. -reí-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;- Oye, siento ser cortante pero... ¿Cuándo despertarán Hikaru y Aizu? -preguntó Yuuto con preocupación-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;- Tranquilo, tenemos prisa pero podemos pasar esta noche en esta ciudad, no creo que aquí nos sigan la pista... -sonreí-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;- ¿Pista...? ¿Nos persigue alguien...? Y... ¿A dónde vamos? -preguntó Yuuto mientras miraba a Aizu a Hikaru-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;- Tranquilo, conmigo no corréis peligro... Todavía. Despisté a los que debía despistar y... No hay de qué preocuparse por esta noche, eso sí, mañana salimos de aquí sin falta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;- ¿Hacia dónde? -preguntó de nuevo Yuuto; pude fijarme como Leocadia apoyaba su cabeza en la mano de éste, intentando darle fuerzas-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #333333; font-family: 'trebuchet ms'; font-size: 14px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="-webkit-border-horizontal-spacing: 10px; -webkit-border-vertical-spacing: 10px; color: black; font-family: Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 11px;"&gt;- Lejos, muy lejos de aquí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-4928085494215976045?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/4928085494215976045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/17-capitulo-16-lejos-muy-lejos-de-aqui.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4928085494215976045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4928085494215976045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/17-capitulo-16-lejos-muy-lejos-de-aqui.html' title='17. ~Capítulo 16: Lejos, muy lejos de aquí~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-3730952455646742412</id><published>2010-04-06T07:59:00.000-07:00</published><updated>2010-04-06T07:59:17.574-07:00</updated><title type='text'>16. ~Capítulo 15: Ataque y defensa~</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;No entendía nada. Hikaru estaba tirado en el suelo, apoyado en una farola, tenía la cara llena de rasguños y de polvo y parecía estar aún más confundido que yo; la chica que acababa de conocer, la camarera de la cual no recordaba el nombre, había desaparecido. Sólo podía ver ante mí a un lobo con rasgos felinos de color caramelo que estaba frente a Hikaru, pero haciendo frente a Reine. El lobo miraba a Reine con profundo odio y parecía… Proteger a Hikaru de ésta. Reine estaba frente al lobo, mirándolo temerosa; mientras que el lobo gruñía y le penetraba con la mirada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¡Reine! –grité mientras corría hacia ella-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¡Aizu! ¡Detente! –gritó Yuuto tras de mí mientras comenzaba a correr detrás de mí- ¡El lobo podría lastimaros! ¡Estad ambas quietas! –gritaba con tono desesperado-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Seguí corriendo ignorando las advertencias de mi hermano y abracé a Reine mientras ella se aferraba a mí atemorizada. Sentí su respiración entrecortada y sus brazos temblorosos alrededor de mí.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¡Aizu! –gritó Yuuto acercándose- ¡Vuelve aquí ahora mismo!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Miré hacia Yuuto e intenté ir hacia él, pero Reine me retenía por la manga.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Reine, vamos, ¡el lobo está cerca! –grité mientras tiraba de ella hacia mí-&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Corrí detrás de Aizu, pero antes de atraparla me detuve y ella fue hacia Reine, abrazándola. Miré al lobo, preparándome para defender a Aizu ante un ataque, en cambio, el lobo me miró y vi sus ojos castaños. Los mismo ojos que me habían hechizado en el restaurante. Entonces, y sólo entonces, entendí lo que pasaba.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Seré ciego… -susurré mientras me acercaba rápidamente a Aizu y a Reine- ¡Aizu! ¡Vuelve aquí ahora mismo! –Aizu intentó hacerme caso pero Reine la detuvo sujetándola firmemente por la manga. Le dijo algo a Reine y tiró de ella, pero no sirvió de nada, seguía sujetándola con el rostro bajo- ¡Aizu! –grité corriendo hacia ella- ¡Suéltala! –grité mientras cogía con fuerza la muñeca de Reine y la apartaba de la manga de Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿¡Qué estás haciendo, Yuuto!? –gritó Aizu mientras miraba a su amiga- ¡Tiene que huir, el lobo está cerca! –siguió gritando mientras le empujaba hacia el lobo- ¡Yuuto! ¡Que el lobo está aquí, idiota!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¡Corre con Hikaru, imbécil! ¡Corre con Hikaru! –le grité girándome hacia ella mientras le levantaba la cabeza para que me mirara a los ojos- El lobo no es el peligro, ¡Reine es el peligro! –le dije firmemente mientras soltaba su barbilla- ¡Corre con Hikaru!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Aizu hizo caso a mis palabras y corrió junto a Hikaru, quién apenas podía sujetarse a la farola. De pronto noté un fuerte dolor en el costado, cómo si me hubiesen pinchado algo, y me giré bruscamente, encontrándome a Reine frente a mí, con sus ojos fijos en los míos, con una mirada petrificante, heladora, dictatorial. Miré su mano y vi una jeringuilla.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿¡Qué coño me has pinchado, drogadicta!? –grité agarrándome el costado, pues comenzó a arderme-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Un regalito. –dijo con una voz dulce mientras sus ojos se volvían poco a poco un abismo, negros, tan oscuros como el petróleo-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¡Yuuto! –rugió de pronto el lobo con una voz ronca, aunque dulce- ¡Ponte tras de mí, corre! ¡Corre mientras puedas! –volvió a rugir mientras corría hacia Reine-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;De repente mis piernas cedieron y caí al suelo sin poder hacer nada por remediarlo. Mi cuerpo no respondía y el profundo dolor y calor del costado pasó a poseer todo mi cuerpo. Sentí cómo mi boca se resecaba y cómo la vista se perdía por momentos, sin embargo, tras unos segundos, mi vista volvió a la normalidad y pude ver cómo el lobo luchaba con todas sus fuerzas contra Reine. No obstante, Reine, con un movimiento inalcanzable de ver, se puso tras el lobo y agarró al lobo por detrás del cuello, de forma que no podía moverse. El lobo comenzó a chillar dolorido y se oyó un crujido, procedente de su cuerpo; entonces se hizo el silencio y Reine dejó caer el cuerpo del lobo al suelo. Me esforcé en mirar el cuerpo aparentemente sin vida del lobo, intentando encontrar cualquier rastro de vida, pero desde el suelo apenas podía ver nada, en parte porque estaba bastante alejado de él.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Reine… ¿Por qué…? –susurré sin entender nada mientras ella se acercaba a mí-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Por qué hago esto? –repitió ella completando mi frase mientras se agachaba y me miraba a los ojos- Es sencillo, -dijo con tranquilidad mientras se levantaba y se acercaba a Hikaru y a Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿¡A dónde diablos vas!? –grité si fuerzas mientras me esforzaba en levantarme, pero sólo pude mover un poco los brazos, incorporándome un poco- ¡No vayas a por ellos! ¡No sé que coño te pasa, pero no les hagas nada! –grité mientras que un sudor helado recorría mi cara y sentía una ira enorme crecer en mí-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Ves a este engendro? –dijo mientras levantaba a Hikaru por el cuello de la camisa- Por él hago todo esto. –dijo mirándome mientras volvía a dejar caer a Hikaru como si de una muñeca se tratase-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Aizu sujetó a Hikaru para que no se golpeara la cabeza con el suelo y miró con odio a Reine.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿¡Qué haces!? Pero si… ¡Si tú estabas enamorada de Hikaru! –gritó ella mientras dejaba a Hikaru apoyado en la farola y se ponía frente a Reine- ¿Qué te pasa…? –preguntó mirándola con preocupación-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Tan imbécil como tu hermano. –dijo Reine poniendo los ojos en blanco- Nunca me ha gustado ni un poquito el blandengue ése que tienes por amigo… -dijo cruelmente mientras miraba a Aizu con odio- Ah, y para que te quede claro… Nunca has sido mi amiga. –le espetó mientras le cogía del cuello y la tiraba con fuerza encima de Hikaru, haciendo que ambos soltasen un gemido de dolor-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿¡Qué coño estás haciendo, hija de…!? –grité con odio-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Antes de poder terminar la frase ella se acercó velozmente a mí y me cogió del cuello, ahogándome en cuestión de segundos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Te he dado permiso para hablar…? –dijo ella mientras me comprimía el cuello- ¿Sabes…? Eres idiota, pero eres atractivo y el olor de tu cuerpo no es como el de los demás… -dijo casi en un susurro mientras me soltaba, haciendo que me golpeara la cabeza contra el suelo- ¿A qué raza… –siguió susurrando mientras se ponía encima de mí y pasaba sus labios por mi cuello- … perteneces? –susurró mientras notaba sus dientes presionando la zona derecha de mi cuello-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;De repente algo atacó a Reine y salió disparada hacia la izquierda, dando vueltas y quedando finalmente tirada en el suelo, sin moverse. Una chica de ojos celestes, con el pelo negro y corto, se acercó a mí y me miró el cuello. Sus ojos desprendían un destello que se me hacía familiar, parecido al que vi a Reine en el restaurante, pero a diferencia de ella, los ojos de la desconocida transmitían otra sensación, no la de incomodidad que desprendían los de Reine; era una sensación… Que no sabría definir.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Estás bien? ¿Estás mareado? –me preguntó de repente mientras tocaba mi cuello con una de sus manos, tenía las manos frías e hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- No, estoy bien, sólo… No me puedo mover. –respondí torpemente-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿No te puedes mover…? –repitió ella pensativa mientras dirigía su mirada a Reine, que yacía en el suelo sin moverse- No ha llegado a morderte… No puede tratarse de una invocación… -susurró pensativa mientras acercaba su rostro al mío- A ver, échame el aliento.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Qué? –pregunté desconcertado-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Te ha hecho beber algo? –preguntó tomándome el pulso-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- No, me… Me pinchó algo y me derrumbé… -respondí mientras dirigía mi mirada al cuerpo de Reine- ¿Qué le has hecho?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Tranquilo, sólo la he apartado de ti y le he administrado un calmante durante unos minutos… -dijo con tranquilidad mientras me levantaba la camiseta sin pudor y examinaba el costado donde me había pinchado anteriormente con la jeringuilla- Parece que no es lo que pensaba… Menos mal. –suspiró- Bueno, déjame hacer una prueba… Espero que no te dé miedo la sangre. –dijo guiñándome un ojo mientras sacaba una jeringuilla y se ponía unos guantes-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿S-se puede saber quién eres y qué haces? –pregunté intentando sin resultado apartarme de ella-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Tranquilo, no soy como ella. –murmuró mientras con un algodón aplicaba alcohol en mi brazo- Sólo quiero comprobar qué droga te ha metido la loca esa… -susurró mientras se disponía a pincharme- No te preocupes.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me pinchó con delicadeza y extrajo toda una jeringuilla de mi sangre, me tocó la frente y tocó su frente.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-No tienes fiebre… Supongo que pensaba matarte con sus propias manos y por eso no te aplicó la droga que yo creía. –suspiró- En fin, alégrate de que no te haya inyectado esa, porque si no, no estarías vivo.-dijo&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;mientras se quitaba los guantes con ayuda de los dientes-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Observé más detenidamente el aspecto de la chica. No llevaba mucha ropa, al menos para el frío de aquella noche, que aunque no fuese mucho, era el suficiente como para portar al menos una chaqueta. Llevaba una camiseta desgastada de tirante, de color rosa oscuro, con rayas en negro; la camiseta le hacía bastante delgada, quizás ella fuese así y no fuese tan delgada, pero parecía no haber comido demasiado. Llevaba unos pantalones negros rasgados y rotos por muchos sitios, pero parecía que ninguno de estos defectos estaban hechos a propósito; llevaba unos zapatos negros hasta el tobillo, llenos de hebillas y cordones; parecían difíciles de quitar. Tenía las uñas largas, pero bonitas; seguramente se las cuidaba mucho. No pude fijarme en nada más, pues de repente hizo algo inesperado.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Qué estás…? –murmuré atónito al ver sus actos-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Abrió la jeringuilla, desenroscando la boquilla tan extraña que tenía, y sin pensárselo, bebió mi sangre con los ojos cerrados, pensativa.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Bah, nada preocupante. –murmuró en voz baja- Está fuera de peligro, chaval. –dijo con una sonrisa jovial mientras guardaba los guantes y la jeringuilla- Pero cómo tenemos prisa… -sacó de su bolso otra jeringuilla y un botecito con algo mientras su expresión se hacía neutra, haciendo muy difícil predecir sus pensamientos-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿¡Pero es que aquí todas lleváis jeringuillas y drogas o qué!? –grité asustado mientras intentaba moverme en vano- ¿¡Para qué sirve eso!? ¿¡Eres cómo ella!? –grité al ver que su expresión no cambiaba y seguía comprobando la jeringuilla- ¿¡Qué coño sois!? ¿¡Qué os pasa a las dos!? Una bebe sangre y la otra quería... Quería… -susurré atónito- Acaso sois… Vam…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Sí, eso mismo. –dijo ella despreocupadamente- Y oye, en serio, no te pongas tan nervioso. –dijo ella con tranquilidad mientras metía el líquido en la jeringuilla- Tengo práctica en inyecciones, y no es una droga, es una “medicina” a la droga que te ha puesto ella. Si te la administro ahora mismo, dentro de diez minutos podrás levantarte, aunque seguirás algo aturdido, pero te irás reponiendo; y cuando pase una hora estarás más o menos como si nunca te hubiera pasado nada. –dijo volviendo a sonreír, tranquilizándome algo-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Entonces… Tú no… ¿No quieres hacernos daño a ninguno de nosotros…? –dije mientras comenzaba a temblarme la voz-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Por supuesto que no. –respondió mientras se ponía de rodillas. De una forma u otra, por el destello de sus ojos, de sus labios, y su mirada, sabía que no me estaba mintiendo-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Gracias… -susurré casi llorando mientras cerraba los ojos. De repente caí en la cuenta de que no se oía nada más, y giré bruscamente la cabeza, buscando a Aizu y a Hikaru- ¡Aizu! ¡Hikaru! ¿¡Aizu!? –grité nervioso mientras notaba que la chica me aplicaba alcohol en el brazo una vez más-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Tranquilízate, están bien. Sólo están un poco aturdidos, pero no es nada. –sonrió ella mientras me inyectaba-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La extraña sustancia que comenzaba a correr por mis venas comenzó a escocer dentro de mi brazo; el escozor, o más bien ardor, se prolongó por todo mi cuerpo y sentí una fuerte punzada en la espalda.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Duele... –susurré mordiéndome el labio inferior-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Vamos, no seas quejica, yo misma me he pinchado esta cosa cientos de veces y no es para tanto. –dijo ella mientras se ponía en pie- Por cierto, deberías preocuparte de tu amiga la lobita, parece que le ha dado fuerte... –musitó casi para sí misma mientras se acercaba al lobo y la tumbaba boca arriba- Veamos…&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Estuvo unos cinco minutos inspeccionándola y al final terminó por inyectarle otra cosa, que dios sabría lo que era. De pronto la loba comenzó a toser y a vomitar, no es uno de mis mejores recuerdos, pero ver cómo la camarera convertida en loba, volvía “de la muerte a la vida”, aunque fuera en esas condiciones, me hizo tranquilizarme. Al menos ahora sabía con seguridad que aquella vampiresa no era como Reine.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Tú… -oí detrás de mí. Al girar levemente la cabeza pude ver a Reine de pie, casi pisándome un brazo, mirando a nuestra nueva conocida, la vampiresa que acababa de salvar a la loba.- ¿Quién diablos…? –susurró mientras la miraba con odio y después dirigió su mirada a la mía- Querido… Nunca pensé que tendría que hacerlo pero… Necesito refuerzos. –dijo con cara más que macabra-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Repentinamente se abalanzó encima de mí, mordiéndome el cuello sin cuidado, con fiereza. Primero sentí una fuerte punzada en la zona herida, noté cómo mis ojos se enrojecían y gemí de dolor, apretando los puños, pues aún seguía sin poder moverme; notaba cómo mi propia sangre, un líquido caliente desconocido por mí mismo, comenzaba a brotar rápidamente, algunas gotas resbalaban por mi cuello y de los labios de Reine y caían al suelo, sentí frío, mucho frío, y perdí la vista por segundos. Pese a la situación me vino una pregunta que no supe cómo diablos responder… Si yo se suponía que era una creación, un “robot” creado a partir de ciencia… ¿Cómo podía sentir, sangrar, y llorar como si fuera humano? Cuando me caía de pequeño nunca sangraba, nunca, en mi vida, había visto de mi sangre, y cuando la otra vampiresa me extrajo sangre, no me percaté del detalle. Nunca, tampoco, me había dolido tanto como me dolió caer al suelo tirado por Reine. Todo esto era incomprensible para mí en aquel entonces, pero sólo en aquel entonces.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Renné… -susurró la nueva vampiresa con nombre desconocido- Entonces… ¿Era cierto? –Susurró, pese a que mi vista fallaba y mis sentidos no me respondían, pude verla acercándose a nosotros- ¿Vas… Tras ellos? –volvió a susurrar con los ojos perdidos en ella, con una expresión de súbita tristeza. Parecía haber querido decir otra cosa en lugar de “tras ellos”, pero tras silenciarse dos segundos, mencionó esa torpe frase-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Acaso dudabas que iría en serio? ¿No creías a tus mayores…? –dijo Reine desde mi cuello- Y no me llames por mi viejo nombre… Aquí nadie me conoce con esa identidad, idiota. Sería de ser muy imbécil usar nombres verdaderos para actos así… -susurró ella apartándose de mí mientras se ponía en pie, frente a la otra chica-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En medio quedaba yo, aturdido, tembloroso, desconcertado y sangrando. No sabía qué pasaba, y tampoco sabía por qué nadie del hospital se había percatado aún del incidente que estaba teniendo lugar en la puerta de dicho lugar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Entonces… Hice bien en desconfiar. –dijo la chica mientras sus labios cambiaban de una expresión triste a una sonrisa irónica- No sé a quién robaste ese cuerpo... Pero va siendo hora de devolvérselo, hermanita… -susurró mientras sus ojos se tornaban grises, del color de las rocas más antiguas que nunca podáis llegar a ver-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Aunque abandone este cuerpo, o incluso aunque consigas invocar de nuevo al espíritu que le pertenece, no sobrevivirá. –susurró sonriendo malévolamente- Me mordí a mí misma hace tiempo, inyectándome uno de los mejores conjuros que nos enseñaron en la universidad… No creo que hayas llegado a ese nivel, tú que eres tan… Poca cosa. –dijo con desprecio-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Aunque te mate y ese cuerpo quede libre, y aunque vuelva a invocar su espíritu… Morirá, ¿no es así? –susurró la chica desganada- Vale pero… Quizá te equivoques. –murmuró-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Equivocarme? Ay, amor, no te ilusiones con que habré fallado y sobrevivirá, con que el veneno no surtirá efecto… No, no, no… Tengo veinticuatro años, y sé perfectamente cómo actuar, y como envenenar a alguien para cuando deje de ser vampiro… Tsé, pero una cría de dieciséis nunca lo comprenderá… Aún tiene sus fantasías infantiles, ¿verdad? –dijo de nuevo Reine con ironía-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Claro. Eso es exactamente lo que pienso, amor mío. –dijo la vampiresa imitando el tono de Reine- Aunque te has equivocado en una parte… -susurró con una tierna sonrisa-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Ah, sí? –dijo Reine mirándole con odio y repugnancia- ¿Acaso te haces la lista y ahora para hacerte la súper guay vas a decir algo cómo “no tengo fantasías porque soy una puñetera marginada”? –rió Reine mientras seguía con la mirada fija en ella- Cariño, mi querido Yuuto será pronto un vampirito que me servirá en todo, le he mordido para ello, no te ilusiones tampoco con ganarme. –rió-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Bueno… Claro que tengo fantasías infantiles, -dijo la chica poniendo mala cara- una de ellas era que tú no estuvieses como estás, y mírate… -suspiró mirándola de nuevo con una expresión de tristeza- Pero ya no puedo hacer nada más… Cada uno elige el camino que quiere y… -suspiró- El mío era borrar el tuyo. Sé que no te gusta, porque tampoco me gusta a mí… Pero sino… Borrarás el camino de muchas personas, incluido el mío. –dijo sin apartar un segundo la vista de Reine, con la misma expresión de tristeza-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Te crees dulce? ¿Acaso piensas ablandarme? Ja, ja, ja… Hermanita, nunca aprenderás… -sonrió con malicia- No me importa borrarte, ni a ti, ni a quién se ponga por delante. Así que no me vengas ahora diciendo que no me quieres borrar… Si se nota que me odias… -rió- Qué tierna, oh… ¿Contenta? –dijo teatreramente-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Hay una cosita que quería comentarte… Has dicho que tenía dieciséis años... –dijo cambiando su expresión a una mucho más dura- Se nota que no recuerdas cuánto llevas sin verme… -suspiró- Y se nota que sigues sin acordarte de cuando es mi cumpleaños así que… -se abalanzó sobre Reine y le mordió en el cuello, haciendo que éste llegase a crujir y Reine gritara de dolor- ¡Tengo dieciocho años! –gritó la vampiresa mientras Reine la empujaba para apartársela de encima-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿¡Qué diablos haces imbécil!? –gritó mientras parecía marearse- ¡Morder a un vampiro es una estupidez! ¿¡Qué pretendías…!? –gritó riendo mientras se apoyaba en un árbol cercano- Vamos, Yuuto… ¡Enseñémosle a la criaja quién manda aquí! –gritó mirándome. Sin embargo seguí sin moverme. Mi cuerpo dejó de tiritar pero no se levantó.- ¿¡A qué esperas!? ¡Hace un buen rato que deberías de haberte levantado! ¡Vamos, imbécil! –gritó desesperada una vez más-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Renné… Sigues siendo tan ingenua cómo cuando éramos niñas… -suspiró- Vi lo que le habías inyectado, sólo lo dejaría inmóvil un rato, me anticipé a tus movimientos y… Zas, le inyecté un antídoto anti-vampiros. –dijo ésta enseñándole una botellita vacía- Qué gracia, ¿verdad? –rió ésta de nuevo levemente-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Serás… -musitó Reine que seguía apoyada en el árbol- ¡Muere de una vez, zorra! –gritó enfurecida mientras corría hacia ella y el árbol en el que había estado apoyada levitaba, siendo dirigido hacia el lugar donde estaba la vampiresa sin nombre-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Renné… Lo siento. –susurró ésta mientras corría hacia Reine con una jeringuilla en la mano-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Todo pasó muy rápido, el árbol cayó al suelo armando un gran alboroto, a tan sólo unos metros de Reine y la chica desconocida. La chica desconocida portaba en la mano izquierda una jeringuilla que acababa de clavar en el cuello de Reine, en la zona que anteriormente había mordido, llena de sangre. Reine cambió su cara llena de ira por una de una expresión de tranquilidad y suspiró, cayendo al suelo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La chica cogió el cuerpo sin vida de Reine y se adentró en el hospital. Lo que sucedió allí es algo que aún no puedo anticipar, pues en aquel entonces no lo sabía. Tardó un buen rato en salir, 15 minutos o así, y mi cuerpo comenzó a responderme. Conseguí ponerme en pie con esfuerzo y fui hacia Hikaru y Aizu. Dormían, o estaban inconscientes; Aizu estaba encima de Hikaru, aplastándole el pecho con su espalda. Con cuidado tumbé a Aizu junto a Hikaru, poniéndoles de lado por si ocurría algún incidente, cómo vómitos o algo por el estilo. Después de acerqué a la loba, que estaba tirada a la sombra de un árbol, a unos cinco metros de Aizu y Hikaru. Respiraba y parecía consciente, pero gemía de dolor de vez en cuando y su expresión no era precisamente la de comodidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-¿Cómo te encuentras…? –le pregunté costosamente mientras me arrodillaba junto a ella-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Yuu… Yuuto… -habló el animal con una voz ronca-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Estás mejor…? –pregunté tocándole con suavidad el lomo-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Sí… Debemos… Debemos partir… -dijo casi en un susurro-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- ¿Partir? ¿Hacia dónde? Todos estamos heridos… -dije mientras la loba comenzaba a toser-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;- Ella… Nos ayudará a irnos… -dijo intentando ponerse en pie con esfuerzo, pero le obligué a tumbarse- No hay tiempo, Yuuto… Tenemos que irnos… -gimió ella con esfuerzo-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;-Al menos… Espera a que vuelva, entonces, ya veremos. –le tranquilicé mientras observaba todo a mi alrededor-&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Los pájaros no volaban, estaban suspendidos en el aire. Las nubes no se movían, el aire no corría y todo a nuestro alrededor parecía haberse detenido. Pensé que quizás sería yo, pero… Esta vez no era así. Yo podía manejar el tiempo y cuando protegía a Aizu o la avisaba de algo, hacía que el tiempo volase… Sin embargo, nunca pude hacer que fuese más despacio, y mucho menos… Detenerlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-3730952455646742412?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/3730952455646742412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/16-capitulo-15-ataque-y-defensa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/3730952455646742412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/3730952455646742412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/16-capitulo-15-ataque-y-defensa.html' title='16. ~Capítulo 15: Ataque y defensa~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-2407693817148777172</id><published>2010-04-04T05:58:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T07:48:12.761-07:00</updated><title type='text'>15. ~Capítulo 14: Presentimiento y acción~</title><content type='html'>- ¡Por fin hemos llegado! -gritó Aizu mientras corría por las concurridas calles de Hylie- ¿Verdad que es bonita la ciudad?&lt;br /&gt;- Yo ya he estado por aquí antes -dije mirando los árboles- pero estos árboles no tenían flores...&lt;br /&gt;- Seguramente vendrías por el invierno, Yuuto. -dijo Hikaru distraído en las carreras de Aizu- Pues yo no recuerdo haber venido nunca... -dijo en voz baja para sí mismo-&lt;br /&gt;- Pues ya puedes decir que has venido, y a cenar en un restaurante pijo, toma ya. -dije en tono burlón mientras le miraba de reojo-&lt;br /&gt;- No digas tonterías, el restaurante no es pijo. -dijo Aizu riendo- Allí va todo tipo de gente; la última vez que fui vi a un tipo que sale por la tele, y sin embargo también estaba yo y el grupo de voleibol, que no somos pijos, ni ricos ni nada por el estilo. -rió-&lt;br /&gt;Caminamos a lo largo de una calle llena de árboles en flor y llena de tiendas coloridas y de mucho esplendor; la gente reía, los niños jugaban en las calles y otros se marchaban a dormir, una ciudad tranquila, aparentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mirad, es aquí. -dijo Aizu con un saltito mientras señalaba unas puertas enormes con un decorado floreado y un letrero de colores que decía "Hyllow Restaurante"-&lt;br /&gt;Entramos y Aizu encontró una mesa al lado de una de las ventanas más grandes, "el mejor sitio para pasar una velada con amigos", según ella. La mesa era grande, podrían haber unos cuatro invitados más; el mantel, blanco con detalles en plateado, hacía que te preocupases en no mancharlo; y en sí, el decorado de la mesa, tanto de copas, servilletas y platos, estaba muy bien preparado. Pronto llegó una camarera bastante mona, que nos dio la carta.&lt;br /&gt;- Buenas noches, cuando sepan qué tomar llámenme. -dijo jovialmente la chica, que tendría unos 19 años-&lt;br /&gt;- Gracias -dijo Aizu sonriendo mientras cogía una de las cartas- Mirad los menús, tener para tres menús de los de clase B. -dijo mientras pasaba las páginas y llegaba a los menús-&lt;br /&gt;Hikaru y yo la imitamos y comencé a observar los menús de esas páginas.&lt;br /&gt;- "Menú Hylie supremo: Tentempié de bolitas de cangrejo con gambas típicas de Hylie; primer plato de guisado de carne de ternera con cordero de Hylie con bebida a elegir; segundo plato de pescado (bien pez espada o bien salmón) al ajillo con perejil Hylie con bebida a elegir; postre: Flan de huevo con nata y sirope de caramelo con sorbete de limón; o porción de tarta de queso, chocolate, fresa, coco, limón o canela con batido refrescante de fresa, chocolate, vainilla o coco." -leí a Aizu y Hikaru- Todo eso por sólo 630 Lyras, no está mal... -susurré-&lt;br /&gt;- ¡Pues yo quiero pedir ese! -dijo Aizu casi en grito- Parece tener buena pinta. -sonrió- Y está súper bien de precio.&lt;br /&gt;- Ya te digo... -comentó Hikaru incrédulo- ¿Hay más menús así de completos y tan baratos? -me preguntó con una tímida sonrisa típica de él-&lt;br /&gt;- Míralo tú mismo. -dije señalándole el menú que acababa de leer-&lt;br /&gt;Tras cinco minutos pude decidirme por un menú de cuatro platos y tres bebidas, un tal "Menú especial de Hylie", pues los ingredientes no eran fáciles de encontrar; y también era algo más caro, 710 Lyras. Hikaru eligió uno parecido al mío, pero con comidas típicas de otros sitios, "Menú Extranjero"; tenía comidas que nunca había comido, ni yo, ni ninguno de nosotros; su menú tampoco estaba mal de precio, 670 Lyras.&lt;br /&gt;- Con eso deberíamos pagar 2010 Lyras... -dije pensativo-&lt;br /&gt;- Hikaru, al final ahorrar ha servido de algo. -rió Aizu- Y menos mal que Yuuto tenía dinero, sino no podríamos haber cenado todos. -sonrió alegremente mientras miraba por la ventana-&lt;br /&gt;Levanté una mano y llamé a la camarera que nos había atendido antes, era muy guapa y su rostro no era de olvidar.&lt;br /&gt;- Por favor, sírvanos un menú especial de Hylie, un menú extranjero y un menú Hylie supremo. -dije mientras ella lo apuntaba todo con rapidez en su libreta-&lt;br /&gt;- ¿Quieren que les sirva un detalle de la casa? -preguntó ella con una amplia sonrisa-&lt;br /&gt;- ¿Cuánto cuesta...? -preguntó Hikaru preocupado-&lt;br /&gt;- Los detalles de la casa son gratuitos, no se preocupe. -dijo la chica soltando una risita- Se trata de unas recetas sencillas que estamos poniendo a los clientes antes de sus comidas, para que la espera no se alargue demasiado. -dijo levantando un dedo mientras sus preciosos ojos castaños se posaban en cada uno de nosotros- ¿Quieren que se lo sirva? -preguntó con una sonrisa-&lt;br /&gt;- Sí, por favor. -dije mirándole con picardía-&lt;br /&gt;La chica se fue con desenvoltura y Aizu me golpeó una vez más en la cabeza.&lt;br /&gt;- ¡Deja de pegarme! ¡Desde que no nos vemos eres una bestia! -dije tocándome la cabeza mientras la miraba-&lt;br /&gt;- ¿¡Cómo eres tan grosero!? -dijo mirándome con el ceño fruncido- ¡No mires así a una chica! -dijo hinchando las mejillas-&lt;br /&gt;- Lo siento, es mi naturaleza... -dije burlonamente-&lt;br /&gt;- Serás... -suspiró ella mientras Hikaru empezaba a reírse- Da igual, no mires descaradamente a las chicas si no quieres salir herido.&lt;br /&gt;Reímos un rato y comencé a ojear de nuevo el menú.&lt;br /&gt;- Oye, ¿por qué la mayoría de los menús y comidas comienzan por "h" o contienen la letra "y"? -pregunté con curiosidad-&lt;br /&gt;- Creo que era por el nombre de la ciudad... -contesto Hikaru, ya que Aizu parecía no saberlo-&lt;br /&gt;- ¿Por el nombre de Hylie? -preguntó Aizu curiosa-&lt;br /&gt;- Sí, una vez hace mucho tiempo, encontré en la biblioteca del instituto un libro muy curioso. Contaba leyendas de la ciudad y de los pueblos del alrededor y leí que la ciudad puso una norma hace mucho tiempo, una norma muy peculiar. -siguió narrando él, creando un ambiente de intriga típico de historias así- El antiguo gobernador de la ciudad prohibió abrir comercios que no tuvieran el nombre de la ciudad incluídos, o que no contuviesen la letra "h" o "y", que son las dos principales y primeras letras del nombre de la ciudad. Era una norma absurda, pero quien no la cumpliera tendría un severo castigo; cerrarían su comercio, lo encerrarían en la cárcel durante unos 10 años y al salir le obligarían a llevar un tatuaje de un dibujo de una rosa con... Creo que era una serpiente. No estoy seguro. -dijo sacando la lengua- Era una regla estúpida, pero el gobernador afirmaba que de esta manera sabría diferenciar los traidores de los que no lo eran.&lt;br /&gt;- ¿Traidores? -pregunté mientras la camarera se acercaba y dejaba en la mesa un plato con pan y salmón-&lt;br /&gt;- Espero que les guste, cualquier cosa, vuelvan a llamarme. -sonrió ella con jovialidad mientras me miraba y se giraba-&lt;br /&gt;- Muchas gracias, señorita. -dije devolviéndole la sonrisa mientras me disponía a seguir escuchando a Hikaru-&lt;br /&gt;- Sí, traidores. Según el gobernador, se habían acoplado en la ciudad razas que no debían estar, razas que o bien se dejaban domesticar por Hylie, o si por el contrario, no se domesticaban, eran castigadas. Esto de los comercios era una de tantas pruebas que hacían para saber quienes eran "traidores" y quienes no. -dijo mientras cogía uno de los aperitivos que había traído la chica, Aizu y yo hicimos lo mismo- Nee, esto está bueno, ¿verdad? -dijo alegremente Hikaru mientras probaba el salmón junto con el pan- Bueno, a partir de esa regla de la ciudad fueron castigados muchas personas y...&lt;br /&gt;- Por curiosidad, ¿qué razas eran las que "se habían acoplado a la ciudad"? -pregunté tras tragarme el primer bocado de salmón-&lt;br /&gt;- Bueno... Eran muchas, acababa de terminar una guerra muy importante entre ciudades y pueblos cercanos e Hylie era la ciudad más rica y cercana a estas guerras. Es normal que la gente viniera a esta ciudad a intentar recuperarse o simplemente a huir de las guerras. La ciudad comenzó ayudando a estas familias, pero el gobernador de aquel entonces murió y entonces... Llegó el gobernador que impuso esa norma, y que trataba bastante mal a los extranjeros. Había desigualdad social y los extranjeros, que prosperaban y esperaban volver a sus ciudades, tuvieron que quedarse porque el gobernador prohibió mudarse hasta que todos sirviesen a la ciudad, es decir, que todos debían pagar un precio exagerado al gobernador... Fueron unos muy malos tiempos. -suspiró Hikaru-&lt;br /&gt;- Has leído mucho. -comenté mientras le miraba distraídamente-&lt;br /&gt;- No he podido hacer muchas cosas antes de que llegase Aizu... -dijo él con media sonrisa en los labios- Pero no me ha venido mal no tener otras cosas que hacer, leer te enseña cosas, te hace inteligente... Y te enseña a pensar tú mismo sin que nadie te ayude. -dijo sonriendo de nuevo- Aunque bueno, admitamos que Aizu es mi segundo cerebro. -rió-&lt;br /&gt;- No mientas, soy el único cerebro que tienes. -rió Aizu y con ella también nosotros-&lt;br /&gt;-Es una historia muy... Bueno, entretenida. Nunca la había escuchado. -miré de nuevo por la ventana, las estrellas brillaban pero alguna que otra nube no me dejaba ver algunas- Supongo que es una de las historias más vergonzosas de Hylie. -suspiré apoyándome en la pared con el costado-&lt;br /&gt;La camarera vino y nos sirvió los tentempiés de cada menú y volvimos a intercambiar pícaras miradas, por un momento pensé que me daría su número de teléfono, pero era una idea absurda.&lt;br /&gt;- ¡Qué delicia! -dijo alegremente Aizu cuando la camarera se fue- ¿Queréis probarlo? -dijo ofreciéndonos a ambos de su plato-&lt;br /&gt;Al final terminamos compartiendo todo, yo probaba de sus platos, ellos de los míos... Y así probamos más comidas. Cuando llegó la hora del postre estábamos llenísimos, pero pedimos el postre, ¡nunca se puede desperdiciar una oportunidad así!&lt;br /&gt;- ¡Hey! -gritó de pronto Aizu poniéndose en pie, mientras todos nos miraron-&lt;br /&gt;- ¿Q-qué te pasa? -preguntó Hikaru sobresaltado-&lt;br /&gt;- ¡Reine! ¡Reine, aquí! -grito ella mirando hacia la puerta mientras agitaba los brazos- ¡Acércate! -siguió gritando con una sonrisa-&lt;br /&gt;- ¿Quién es? -pregunté a Hikaru en voz baja mientras la chica que acababa de entrar por la puerta se acercaba-&lt;br /&gt;- Se llama Reine, juega con ella en el equipo de voleibol terrestre. -respondió él mientras miraba a la chica y le saludaba con una sonrisa amable-&lt;br /&gt;La chica se acercó y nos saludó formalmente. Era delgada, no demasiado alta y de tez pálida. No destacaba por su belleza, pero su voz era dulce y sus ojos celestes te hacían prisionero de mirarlos.&lt;br /&gt;- Yuuto, esta es Reine, una amiga mía; Reine, mi hermano Yuuto. -nos presentó Aizu alegremente-&lt;br /&gt;- Encantado de conocerte. -dije mientras me levantaba y le saludaba con un beso en la mejilla-&lt;br /&gt;- I-igualmente. -dijo ella tímidamente mientras me devolvía el beso-&lt;br /&gt;- Trae una silla para Reine, Hikaru. -dijo Aizu con una pícara sonrisa, inesperada de ella-&lt;br /&gt;- Espera, ya que estoy levantado yo, se la traigo yo. -dije con una expresión de desconcierto en las palabras de Aizu y cogí una silla de otra mesa- ¿Dónde la pongo? -pregunté a Reine-&lt;br /&gt;- P-pues... -respondió ella bajando la mirada con las mejillas rosadas-&lt;br /&gt;- Ponla aquí, entre Hikaru y yo. -dijo Aizu sonriendo ampliamente-&lt;br /&gt;Me limité a hacerle caso y Reine se sentó con vergüenza. Me senté en mi sitio y miré a Aizu con una mejilla inflada.&lt;br /&gt;- ¿Hacía falta que armaras ese jaleo para decirle que se acercara? -suspiré volviendo a sonreír finalmente-&lt;br /&gt;- Bueno... Es que... -tartamudeó Aizu- Soy muy ruidosa, déjame. -rió- Bueno, Reine, ¿has terminado tus recados?&lt;br /&gt;- Sí, no te preocupes... -respondió con una pequeña sonrisa- No sabía que... Bueno, tuvieras un hermano... -dijo mirándome de reojo con timidez-&lt;br /&gt;- Se avergüenza de mí, soy la oveja negra de la familia. -dije en tono lastimero y teatrero- Es muy cruel conmigo y nunca me cuenta nada de su vida ni habla de mí, es una hermana horrorosa... -dije haciendo muecas y simulando estar al borde del llanto-&lt;br /&gt;Hikaru comenzó a reír a carcajadas al ver mi expresión y sin evitarlo comencé a reír con él. Aizu me miró con una mirada heladora pero comenzó a reír también, y Reine la siguió con una risita tímida. Tras unos minutos sin poder parar de reírme llegó de nuevo la camarera y nos sirvió el postre.&lt;br /&gt;- Espero que sea de su agrado. -dijo sonriendo y antes de irse volvió su mirada hacia la mía. Sin duda, algo en mí le había llamado la atención- Me retiro. -sonrió-&lt;br /&gt;- Muchas gracias, señorita. -volví a repetir mirándole a los ojos con picardía-&lt;br /&gt;- ¡Yuuto! -dijo Aizu dándome un pisotón por debajo de la mesa- ¿¡Qué te he dicho!? -dijo mirándome amenazadoramente-&lt;br /&gt;Hikaru volvió a reír y Reine se quedó mirándome con curiosidad. En sus ojos había algo extraño, un destello extraño...&lt;br /&gt;- ¿Yuuto? -dijo Hikaru sacándome de mis pensamientos-&lt;br /&gt;- ¿Eh? ¿Qué? -dije sacudiendo la cabeza-&lt;br /&gt;- Te has quedado mirando a Reine tan pensativo que... -comenzó a reír Aizu-&lt;br /&gt;- Ah, lo siento, estaba pensando en mis asuntos... -me disculpé mirando hacia la ventana-&lt;br /&gt;Había algo en Reine que empezó a hacer que una incomodidad intensa recorriera mi cuerpo. Ellos tres comenzaron a hablar, riendo y contando anécdotas del club de voleibol. Yo intentaba no meterme en su charla porque no quería mediar palabra con Reine, era... Algo extraño, pero no quería hablar con ella. Me tomé el postre tranquilamente, mirando el restaurante, observando la decoración con detenimiento y dirigiendo mi mirada, disimuladamente a la camarera que nos había servido. Su cabello, castaño oscuro, recogido en una modesta coleta larga y su flequilla al lado, se movían al compás de sus movimientos. Ella iba de un lado para otro sin esfuerzo, se movía con desenvoltura, con agilidad, hábilmente. Supongo que desde un primer momento me había fijado en ella, su belleza natural resaltaba, pero había otro detalle que no lograba entender y que me atraía de ella, no sé de qué forma. En el tiempo que ellos hablaron me dio tiempo a observarla tanto que incluso descubrí sus vicios: morderse el labio inferior cuando se ponía nerviosa. Físicamente era muy atractiva. No era muy delgada, pero tampoco estaba por encima de su peso ideal. No es que sea pervertido ni nada, pero tenía los glúteos bien puestos y un pecho no mal dotado... Vale, quizás sí sea algo pervertido, pero da igual, todos los chicos nos fijamos en esas cosas. Tampoco era bajita, era de una altura alta para ser una chica, o al menos eso aparentaba mientras estaba sentado. El uniforme de camarera tampoco era el sueño de cualquier hombre. Una modesta falda granate poco más alta de las rodillas y una blusa rosa con detalles en blanco, muy sencilla. Tampoco llevaba tacones como el resto de las camareras, llevaba unos zapatos granates con algo de cuña y con un lazo en blanco. En sí, lo que la hacía hermosa era ella misma, y nada más. Aún no me había cruzado con su mirada, pues estaba muy ocupada con los clientes, pero cuando por fin pudo estar algo más tranquila se apoyó en la barra, esperando a que se hiciera un postre, y su mirada y la mía se encontraron. Mentiría si dijera que me lo esperaba, pues había mucha gente para cruzar la mirada que no fuese yo, y sin embargo, me miró. Tampoco puedo saltarme el detalle de que al principio me dio vergüenza. Que una chica te pille mirándola tan descaradamente no es... Precisamente algo gratificante. Me dio vergüenza, pero no aparté mi mirada de ella, al igual que ella no la apartó de mí.&lt;br /&gt;- ¡Ah! ¿¡Qué haces...!? -gritó de repente Hikaru y me hizo girarme sobresaltado, al igual que hizo a la camarera acercarse rápidamente-&lt;br /&gt;- ¿Qué te ha...? -pregunté levantándome ligeramente-&lt;br /&gt;- ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡De verdad! -comenzó a disculparse Reine al borde del llanto- ¡Perdona!&lt;br /&gt;- Déjame ver, déjame ver... -decía Aizu mientras se ponía a su lado- ¿Te duele mucho? -dijo mientras cogía una servilleta-&lt;br /&gt;- ¿Qué ha ocurrido? -volví a preguntar mientras iba hacia Hikaru-&lt;br /&gt;- ¿Qué ha ocurrido? -preguntó la camarera mientras se acercaba rápidamente-&lt;br /&gt;- Reine le ha herido sin querer... -dijo Aizu mientras presionaba con una servilleta el brazo de Hikaru, que tenía la camiseta desgarrada-&lt;br /&gt;- ¿Sin querer? -repitió la camarera mientras apartaba las manos de Aizu del brazo de Hikaru y le quitaba la servilleta- ¿Con qué ha ocurrido? -dijo apresuradamente mientras miraba la mesa y encontraba un cuchillo con un poco de sangre en el filo-&lt;br /&gt;- ¿Pero qué ha pasado? -volví a repetir preocupado mientras miraba a Hikaru- Hikaru, ¿estás bien? ¿Estás mareado? -le dije mientras me acercaba más y veía cómo su brazo sangraba exageradamente- ¿¡Qué demonios...!?&lt;br /&gt;Hikaru no me respondió y me miró con la mirada ausente.&lt;br /&gt;- Vamos a llevarlo al médico. -me dijo la camarera mientras me daba una servilleta- Presiona la hemorragia, no entiendo por qué sangra tanto, voy a decirle a Juni que voy a llevar a este chico al hospital. ¿Tienes coche? -me preguntó con expresión preocupada-&lt;br /&gt;- No, pero yo y mi hermana sabemos volar. -respondí mientras presionaba la herida de Hikaru y lo tomaba en brazos-&lt;br /&gt;- ¿Y la otra chica? -dijo mirando a Reine. ¿Cómo sabría que Aizu era mi hermana?-&lt;br /&gt;- Es una amiga de mi hermana, ¿podría quedarse hasta que volvamos y la llevemos a su casa? -le pregunté mientras me dirigía a la puerta del restaurante-&lt;br /&gt;- Por supuesto. -respondió ella mientras corría hacia la cocina del restaurante. A los pocos segundos salió velozmente con una chaqueta en las manos- Vamos, yo no sé volar, ¿podrá tu hermana conmigo? -preguntó mientras se ponía la chaqueta mirando a Aizu-&lt;br /&gt;- No es necesario que vengas si no puedes... -dije mirándole preocupado, tenía un negocio que atender...-&lt;br /&gt;- No, quiero ir, además, si ocurre un accidente en nuestro restaurante, tenemos la obligación de acompañar al herido. -respondió y miró de nuevo a Aizu- ¿Podrás llevarme? -dijo con una sonrisa irónica-&lt;br /&gt;- Tranquila, tengo fuerza. -contestó ella mientras cogía a la camarera en brazos- Solamente, guíanos hasta el hospital, ya que no sé donde está...&lt;br /&gt;- Claro, no te preocupes, está cerca. -dijo ella agarrándose a Aizu fuertemente-&lt;br /&gt;Comenzamos a volar y la chica, al ver que mis alas eran negras, me miró extrañada, pero no con temor ni con asco. Nos quió hasta el hospital y aterrizamos sin problemas. Volvimos a esconder nuestras alas y corrimos hasta el interior del hospital. Hikaru estaba algo así como inconsciente. Pesaba más de lo que creía, pero eso no era lo importante. Aún no tenía claro qué habia pasado pero la herida de Hikaru no dejaba de sangrar, y sentía el temblor de su cuerpo en mis brazos.&lt;br /&gt;- Por favor, es urgente, llamen al doctor Millens. -dijo la camarera en recepción, y a los dos minutos un hombre con una bata blanca y unos guantes de látex estaba recibiéndonos en su consulta. Entramos deprisa y el médico me dijo que tumbase a Hikaru en la camilla. Él le quitó la chaqueta -con la manga hecha pedazos- y le levantó la manga de la otra camisa hasta el hombro. Con algodones, alcohol y otros desinfectantes limpió la herida y pude verla mucho mejor. Una herida que recorría desde casi el hombro hasta la muñeca del antebrazo, una herida no muy profunda, pero lo suficiente como para que sangrase mucho, aunque no tanto como sangraba.&lt;br /&gt;- ¿Con qué se lo ha hecho? -preguntó el doctor mientras le abría un ojo y lo examinaba con una linterna-&lt;br /&gt;- Una amiga nuestra estaba cenando y sin querer le hizo eso con el cuchillo... -argumentó Aizu con la voz temblorosa-&lt;br /&gt;- ¿Sin querer? Perdona, señorita, que esto no lo hace alguien sin querer o sin darse cuenta. -dijo el doctor mientras pulsaba un botón del teléfono de su mesa- Por favor, llamen a personal clínico especializado en la planta C; que traigan hilo quirúrgico y aguja. -y volvió a pulsar el botón-&lt;br /&gt;- ¿Está bien? -pregunté preocupado-&lt;br /&gt;- Sólo está inconsciente. Quizás sea porque le diera miedo la sangre, o porque le hayan administrado algún tipo de droga. -contestó mientras cogía de un armario una manta-&lt;br /&gt;- ¿Pero es grave? -pregunté acercándome a Hikaru-&lt;br /&gt;- No tiene por qué, sin embargo, existe una droga que ha podido ser aplicada a este paciente... -dijo pensativo mientras cubría con la manta a Hikaru hasta los hombros y sacaba el brazo herido, limpiando de nuevo la sangre que emergía de él y presionando la herida con algodón o algo así-&lt;br /&gt;- ¿Qué clase de droga? ¿Cómo se administra? -pregunté de nuevo-&lt;br /&gt;- Es una droga ilegal; sus efectos son, tras unos veinte minutos de tomarla, inconsciencia, aceleración del ritmo cardíaco y velocidad mayor en la sangre, para que me entiendas. Tiene muchos más efectos... -dijo observando una vez más sus ojos- Mira, acércate. -me acerqué- También dilata las pupilas, produce alucinaciones y distorsión de la realidad. Se prohibieron al saber de estos efectos. Antes se administraba como tranquilizantes, pero comenzó a darse estos efectos y fue prohibida. Muchos jóvenes la compran para fiestas, ya que de una determinada forma, al juntarla con un tipo en especial de bebida, produce inconsciencia durante media hora justamente.&lt;br /&gt;- ¿Y para qué quieren que la inconsciencia durante media hora? -pregunté desconcertado-&lt;br /&gt;- Violaciones, asesinatos, palizas, tráfico de órganos... -dijo el médico mirándome seriamente-&lt;br /&gt;- Pero eso es...&lt;br /&gt;- Absurdo. -completó Aizu mientras se acercaba a Hikaru y le cogía la mano- ¡Nadie puede hacerle algo así a Hikaru! -dijo ella al borde de la desesperación-&lt;br /&gt;- Aizu... -susurré mirándola dolorido-&lt;br /&gt;La camarera, que había olvidado completamente que estaba allí, cogió a Aizu por los hombros y la llevó hacia el otro lado de la habitación. Aizu comenzó a llorar y la camarera decidió llevársela fuera.&lt;br /&gt;- Dígame, ¿es familiar del chico? -me preguntó el médico mientras entraba una enfermera con hilo, agujas, algodón y muchos utensilios-&lt;br /&gt;- No, lo siento pero no le queda familia, es interno en un instituto y mi hermana y yo vivimos con él. -dije mirando de nuevo a Hikaru-&lt;br /&gt;- Entonces... ¿Sabe si tiene algún enemigo en el instituto? ¿Quién era la chica de la que ha hablado antes su otra acompañante, la menor? -preguntó mientras se disponía con ayuda de la enfermera a coser la herida de Hikaru-&lt;br /&gt;- Es una compañera de mi hermana, la menor, del club de voleibol. -dije pensando en aquella pregunta- Apenas la conozco, la he conocido hoy...&lt;br /&gt;- ¿Se ha comportado de algún modo extraño? ¿Se ha fijado si le ha dado algo de beber? -preguntó de nuevo-&lt;br /&gt;- Mierda... Estaba distraído... -susurré- Estábamos cenando en un restaurante y... -me quedé pensativo- Espere un segundo. No me queda otra. -salí de la habitación y me encontré a Aizu y a la camarera en la sala de espera-&lt;br /&gt;- ¿Qué le han dicho a tu amigo, Yuuto? -me preguntó la camarera-&lt;br /&gt;- Eh... Aún no lo sé del todo, están cosiéndole la herida... ¿Cómo sabes mi nom...?&lt;br /&gt;- Me lo ha dicho tu hermana, hemos estado hablando. Pero bueno, no es tiempo para eso... ¿Qué tal está? -preguntó preocupada-&lt;br /&gt;- Aún inconsciente. -responí bajando la mirada- Aizu, ¿sabes si Reine compartió alguna bebida con Hikaru?&lt;br /&gt;- Pues... -dijo ella limpiándose las lágrimas- Le invitó a una limonada...&lt;br /&gt;- Espera, ¿qué limonada? -preguntó la camarera-&lt;br /&gt;- Era... Una con una fresita dentro. -respondió Aizu-&lt;br /&gt;- Ya sé a dónde quería llegar a parar el doctor... -dijo con el ceño fruncido y soltó a Aizu- Yuuto, quédate con ella. -me ordenó mientras salía disparada hacia la consulta- Preparaos porque... Nos vamos pronto. -dijo ella guiñándome un ojo.&lt;br /&gt;- ¿A qué ha venido...? -pregunté boquiabierto-&lt;br /&gt;Tras unos 15 minutos salieron Hikaru y la camarera de la consulta. Hikaru se movía torpemente y se tambaleaba un poco, pero con la ayuda de la camarera podía andar sin problemas.&lt;br /&gt;- Vámonos, ya. -dijo ella sin siquiera pararse-&lt;br /&gt;- Espera, ¿cómo está? -preguntamos aizu y yo a la vez-&lt;br /&gt;- Listo para irnos. No hay tiempo. -dijo ella corriendo hacia la salida-&lt;br /&gt;Aizu y yo comenzamos a correr detrás de ellos sin entender nada, y de repente, al salir por la puerta del hospital, vimos a Hikaru sentado en el suelo, apoyado en una farola, y una especie de... ¿Lobo? No, era algo más felino, algo como un tigre, pero sin rayas, de color castaño y caramelo. Estaba frente a Hikaru, haciendo frente a... Reine.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-2407693817148777172?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/2407693817148777172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/15-capitulo-14-presentimiento-y-accion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/2407693817148777172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/2407693817148777172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/15-capitulo-14-presentimiento-y-accion.html' title='15. ~Capítulo 14: Presentimiento y acción~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-4618423439089466554</id><published>2010-04-03T09:16:00.000-07:00</published><updated>2010-04-03T09:16:01.153-07:00</updated><title type='text'>14. ~Capítulo 13: El nuevo comienzo~</title><content type='html'>Ya había llegado muy lejos, demasiado como para rendirme.&lt;br /&gt;Di dos pasos atrás y salté lo más lejos que pude, consiguiendo agarrarme a duras penas al tejado de la casa que tenía en frente. Subí, esta vez más costosamente que las anteriores, y me senté apoyándome en la chimenea, de la cual salía humo y hacía el aire cálido pero apestoso.&lt;br /&gt;- Ya solamente me queda pasar el la frontera al sur... Supongo que puedo llegar en unas horas o para mañana temprano... -susurré mientras agarraba mi cantimplora y bebía un pequeño trago de agua- Para mañana... No, tengo que llegar hoy... No me queda más comida ni agua como para otro día... ¡Tengo que llegar esta noche! -dije poniéndome en pie mientras miraba al cielo, ya oscuro-&lt;br /&gt;Continué caminando por los tejados, saltando de vez en cuando algunos. A veces la gente, sobresaltada por el escándalo de mis andadas, se asomaban por las ventanas y llamaban a la policía, pero escapar para mí nunca fue difícil. Por fin llegué al exterior del pueblo; ante mí, el último tramo hasta mi objetivo: La frontera entre Kuorone, el pueblo en el que estaba, y Hylie, el país vecino al que me dirigía. La frontera, nada más y nada menos que una enorme cordillera con ríos, valles, montañas imposibles de escalar y muchísimos controles y aduanas. El último y más complicado obstáculo.&lt;br /&gt;Con destreza, aunque con cansancio, conseguí atravesar los primeros 3 kilómetros sin mucha dificultad, pero cuando intentaba atravesar la quinta aduana que intentaba esquivar, un guardia me vio.&lt;br /&gt;Corrí velozmente, atravesando los árboles de rama en rama, metiéndome en los charcos, ríos y en los obstáculos más complicados de atravesar para seres normales, pero éste los atravesaba sin problemas; buen entrenamiento, supongo.&lt;br /&gt;- Vale, no me dejas otra opción. -susurré deteniéndome en seco ante él, haciendo que casi chocásemos.- Déjeme ir en paz. -dije en voz alta, firmemente, con la mirada clavada en sus ojos, mientras notaba mis pupilas se contraían y el iris se volvía gris, haciendo que mi cuerpo se preparase para quizás un ataque-&lt;br /&gt;- ¡Manos arriba! ¡Donde pueda verlas! ¡No haga nada sospechoso o tendré que...!&lt;br /&gt;- No se ha enterado, ¿verdad? -interrumpí con un tono más firme aún, dictatorial- Déjeme marchar, ya. -dije sin moverme mientras notaba cómo todos mis músculos se contraían-&lt;br /&gt;- ¡He dicho que manos arriba! -volvió a gritar el hombre mientras sacaba una pistola y me apuntaba- ¡Manos arriba! -gritó de nuevo mientras pulsaba un botón de su cinturón- ¡Señor, una mujer sospechos ha entrado a la zona este del quinto control y no...&lt;br /&gt;Sin que pudiera siquiera verme, ya estaba detrás de él y le tapé la boca mientras con mi otra mano bajaba su pistola con suavidad.&lt;br /&gt;- He oído perfectamente lo que ha dicho, no hace falta que lo repita mil veces. -susurré en su oído mientras le olisqueaba el cuello- Por cierto, ¿a qué raza pertenece...? -seguí susurrando mientras él intentaba con fiereza apartarse de mí- Es... -suavemente clavé uno de mis colmillos en su cuello y olisqueé la diminuta gota de sangre que salía de ahí- ¿Humano? Bueno, no es que sea mi sangre favorita pero no me vendrá mal para reponer fuerzas... Me queda un largo camino por delante. -susurré mientras le miraba fijamente a los ojos, asustados, llorosos, desesperados-&lt;br /&gt;Clavé los colmillos en su cuello con fiereza, la misma con la que él, inútilmente intentaba herirme, le tenía agarrado fuertemente de los brazos, y lo único que conseguía era herirse a sí mismo. Mis pupilas se ensancharon de repente mientras el iris se coloreaba rojizo, viéndolo todo con más detenimiento. Tras beber un poco de su sangre me aparté, notando cómo sus ataques habían ido reduciendo notablemente. Sus ojos, perdidos, intentando encontrar a la culpable de todo esto, se entrecerraron. Sus brazos, sin fuerzas, intentaban golpearme, pero se derrumbaron, al igual que sus piernas.&lt;br /&gt;- ¿Sabes? Aparte de que no me gusta demasiado la sangre humana, me das lástima y... -saqué de su bolsillo una fotografía- No puedo quitarle la vida a alguien que apenas me ha causado problemas y tiene una familia con la que pasar la vida. -suspiré observando la fotografía donde aparecían una mujer embarazada, un hombre, seguramente él, y una niña pequeña- Espero que sepas agradecerme esto y dejes este estúpido trabajo. -sonreí guardando la fotografía de nuevo en su bolsillo- Ahora... Si vuelves a entrometerte en mi camino, no dudaré en borrarte del mapa. -dije en voz baja en su oído. Pulsé el botón de su cinturón y se oyó una voz firme llamando al hombre que acababa de agredir- Escuche atentamente, estoy en la zona este del quinto control, su compañero está gravemente herido, lleguen en menos de dos horas y llévenlo al hospital. Digan en el hospital que ha sufrido un ataque de un vampiro de clase 0A, que le administren un tranquilizante en menos de 24 horas tras el ataque. -dije con una voz grave mientras volvía a pulsar el botón- Has tenido suerte. Te ha tocado un vampiro sentimental. -sonreí mientras me quitaba mi chaqueta y sacaba de ella todos mis objetos personales y las cosas de valor. Guardé las cosas en mi bolsa y conté el dinero que me quedaba. 436 Lyras. Quizás me llegase para una chaqueta nueva.-&lt;br /&gt;Cogí mi bolsa y me la puse al hombro. Comencé a caminar y escuché a mis espaldas un quejido.&lt;br /&gt;- Gra... Gracias... -oí decir al hombre que acababa de agredir y salvar al mismo tiempo-&lt;br /&gt;- Calla, o tendré que acabar contigo. -dije mientras seguía caminando sin girar la mirada. Tenía que mantener las apariencias, tenía que mostrarme fuerte. Todavía me seguían y no podía arriesgarme a que me pillasen con la guardia baja. Mis pupilas volvieron poco a poco a la normalidad, y el iris volvió a tornarse celestes con destellos púrpuras. Solo me quedaban 4 controles más, y esos sabía cómo esquivarlos fácilmente.&lt;br /&gt;-Solo dos horas más... -susurré mientras me subía a un árbol y comenzaba a correr de árbol en árbol-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu... -susurró Yuuto mientras ambos se abrazaban-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Yo me quedé ahí observando a ambos, que se aferraban el uno al otro. Pasó un rato y Yuuto le comenzó a contar donde había estado y por qué no había vuelto antes, Aizu le golpeó en la cabeza en un par de ocasiones pero terminaron riendo juntos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Oye, Hika-chan, ¿y si vamos a la ciudad y cenamos en un restaurante en condiciones? -propuso Aizu con ánimo mientras se ponía en pie- No olvides que mañana es día libre y que llevamos ahorrando mucho tiempo para salir a comer fuera. -dijo con una sonrisa-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Tienes razón! -dije con ánimo mientras abría un cajón y sacaba el monedero de él- Tenemos... -susurré mientras contaba los billetes y monedas- 1399... Oye, falta una... -dije mirando a Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Ah! Es verdad, hoy compré un caramelo antes del partido... ¡Tenía tan buena pinta! -dijo riendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Yo creo que tengo algo de dinero... -dijo Yuuto mientras sacaba de su bolsillo unos billetes y unas cuantas Lyras- Exacto, 635 Lyras. -dijo con una sonrisa burlona- Tenemos... 2034 Lyras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Hala! ¡Ahora podemos ir a comer al restaurante del centro!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Del centro? -pregunté desconcertado- ¿Has ido a la ciudad alguna vez?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sí, muchas veces con mis amigas, ten en cuenta que el club de voleibol es famoso por los alrededores. -sonrió- Así que... ¡En marcha!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Eh, espera. -la detuve con una mano rápidamente- Me tengo que duchar y Yuuto también debería ducharse... -dije poniéndole mala cara- Así que te esperas, guapa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Vaaaaale... Duchaos juntos y así tardamos menos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Ni lo sueñes!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Ni lo sueñes! -dijimos ambos a la vez-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Reímos y me fui a la ducha. Tenía ganas de irme a comer fuera por lo que no tardé mucho, y Yuuto pudo ducharse rápido. A los 20 minutos ya estábamos todos en marcha hacia la ciudad. A pie podíamos tardar unos 15 minutos por el camino más corto, el único problema es que siempre estaba atestado de gente y era agobiante, pero no estaba mal para un paseo de noche.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno, ¿qué vais a pedir vosotros? -preguntó Aizu-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Pues... No sé... Nunca he ido a comer a un restaurante... -respondí ruborizándome-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Lo mismo digo -rió Yuuto- ¿Qué hay en la carta, señora Aizu?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Idiota, no me llames señora, llámame señorita. -dijo bromeando- Pues... La última vez que fui nos invitó el comité deportivo... Pedí bolitas de pulpo, un plato extranjero que estaba riquísimo. También pedí tortilla de queso y salchichas... -Yuuto y yo nos miramos y nos echamos a reír-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Llegas a un restaurante y pides cosas tan simple? -dijo Yuuto a carcajadas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Oye! ¡Tengo todo el derecho del mundo a elegir lo que me guste! -dijo ella ofendida-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Perdona, perdona, pero ha sido tan chistoso... -dijo él riéndose aún-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Idiota -dijo ella con una sonrisa burlona- Bueno, también hay bebidas tropicales y alcohol... Pero no bebáis alcohol que no quiero llevarme a dos borrachos yo sola hasta el instituto... -rió- También había muchos platos de pasta, y guisados típicos de Hylie y otros sitios. Bueno, allí veréis la carta, todo tiene que estar riquísimo... -susurró con destellos en la mirada-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Y seguro que engorda mucho, porque con sólo mirarte... -bromeó Yuuto, haciendo que Aizu volviera a pegarle riendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Todo era demasiado divertido, demasiado bonito para ser verdad, sin embargo, lo era.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aunque aún todo debía dar una vuelta inesperada... Todo iba a cambiar, y nadie lo esperaba.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-4618423439089466554?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/4618423439089466554/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/14-capitulo-13-el-nuevo-comienzo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4618423439089466554'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4618423439089466554'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/04/14-capitulo-13-el-nuevo-comienzo.html' title='14. ~Capítulo 13: El nuevo comienzo~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-5023928796622237488</id><published>2010-03-20T02:47:00.000-07:00</published><updated>2010-03-20T02:48:42.627-07:00</updated><title type='text'>13. ~Capítulo 12: Sin palabras~</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Una buena ducha es lo mejor tras un partido en la playa... -decía para mí misma mientras abría el grifo dejando que el agua se calentara mientras me desvestía- ¿Debería decirle a Hika lo de su admiradora...? No, mejor no se lo digo; seguro que si se lo dijera, se moriría de la vergüenza y no volvería a hablar con Reine... Ja, ja, ja... -comencé a reírme sola, imaginando lo que ocurriría si se enterara-&lt;/div&gt;Por la ventana del baño pude ver cómo el cielo se oscurecía rápidamente y la noche se veía claramente cerca. Por una vez en mucho tiempo, me posé en la ventana, mirando las estrellas, olvidando el ruido del agua caer, del viento moviendo los árboles, olvidando el ruido extraño de mi corazón.&lt;br /&gt;- Yuuto... -suspiré cansada- Vuelve... Quiero que... -volví a suspirar y me giré hacia la ducha- Bah, contarle mis deseos a las estrellas no servirá de nada. Nunca le volveré a ver... Y todo por mi culpa. -me metí en la ducha y comencé a ducharme desganada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Llegamos a la habitación de Hikaru y mi hermana, Hikaru, mirándome con curiosidad en saber en qué pensaría, abrió la puerta con la llave lentamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Estará Aizu en la habitación...? -susurré mirando el interior de la habitación con detenimiento-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Pues no lo sé, quizás esté en el baño o haya salido a comprar algo...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿A estas horas? -pregunté con mala cara- ¿Y si le pasa algo? -dije mirándole con fiereza mientras entraba en la habitación y dejaba mi chaqueta sobre una de las camas-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No creo que le fuese a pasar nada... Ella sabe defenderse so...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Voy a buscarla. -dije apresuradamente mientras me giraba de nuevo hacia la puerta-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Ante de poder dar siquiera tres pasos comencé a oír una hermosa voz que me paralizó, algo que me hizo clavarme en el sitio sin poder moverme. Cantaba una &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=OKlQ9_7A-Hc"&gt;canción&lt;/a&gt; que se me hacía familiar, una canción que una vez antes había escuchado y cantado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu... -susurré girando levemente la cabeza, mirando una puerta en la esquina de la habitación-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El sonido de su voz resonaba dulcemente por la habitación, solamente podía escucharse su canción.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;-¿Yuuto...? -interrumpió Hikaru en el silencio tras unos segundos- ¿Qué te...?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Mil palabras. -susurré mientras cerraba la puerta de entrada al cuarto y me dirigía hacia la cama donde había soltado mi chaqueta-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Mil palabras? Ah, ¿la letra de la canción? -preguntó mientras se sentaba a mi lado-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sí, la cantamos una vez hace mucho tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿De verdad? -sonrió Hikaru- Pues canta muy bien, solo la he escuchado cantar un par de veces y me encanta. Pero nunca oí esta canción... -me dijo mirándome sonriente-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno, la cantamos hace mucho, una sola vez a dúo, aún recuerdo la letra, pero nunca imaginé que ella la seguiría cantando. -suspiré mientras me levantaba- Oye, deberíamos avisar de que estamos aquí, ¿no crees?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Si es por miedo a que salga desnuda, tranquilo, nunca lo hace. -rió Hikaru- Además no quiero molestarla mientras canta, sé que cantar le libera de muchas cosas, así que déjala; cuando salga ya nos verá. -sonrió- Bueno, vamos a ver donde duermes hoy, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Claro, claro... -sonreí con un suspiro. Debía admitir que Hikaru no era un mal chico, pero mi instinto protector sobre Aizu se negaba a aceptar que un chico que trata con ella pudiera ser buen chico-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Hikaru sacó de debajo de una cama otra cama más fina. ¿De dónde había salido?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Verás, es que esta habitación estaba preparada para cuatro personas, pues tiene un baño y todo, y me la dieron a mí. Soy, o era, muy tímido y estaba marginadillo... El director, para molestarme, me dio esta habitación para meterme con tres personas desconocidas que me hiriesen, pero llegó Aizu y... ¡Tachán! Al director le salió el tiro por la culata. -rió divertido Hikaru-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Oí algo fuera justo cuando salía de la ducha, alguien riendo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Hi-Hikaru? -pregunté acercándome a la puerta para ser oída, aunque con miedo de que no fuese Hikaru-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sí, y te traigo un regalito. -respondió Hikaru&amp;nbsp; alegremente-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿¡Un regalo!? -grité felizmente mientras, lo más rápido posible me vestía. Con las prisas me puse la camiseta del pijama del revés, pero no importaba. Me recogí el pelo en dos coletas para no mojarme demasiado el pijama, y abrí la puerta velozmente- ¿Un regalo? -grité saliendo del baño alegremente-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Al ver a Yuuto me quedé paralizada, con los ojos abiertos como platos, mirándole a los ojos mientras todo lo demás desaparecía. Dejé de oír el sonido del viento, y el de mi corazón, una vez más. Solamente escuchaba la respiración de él y la mía, al compás.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Sus ojos se clavaron en los míos. Quizás haber venido no era una buena idea... Quizás ella no quisiera verme más, quizás me odiara por razones que yo no conseguía entender. Noté cómo se me resecaba la boca y mis manos se llenaban de tensión, noté cómo me dolían los ojos, cómo el tiempo se detenía, eterno, sobre una respuesta: ¿qué sentía ella?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Yuuto... -susurró Aizu mientras una pequeña sonrisa se dibujaba en sus labios-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;No sé cómo, pero mi cuerpo reaccionó ante esas palabras acercándose y abrazándola con toda mi alma. Noté cómo lágrimas resbalaban por mis mejillas, y cómo las lágrimas de ella desaparecían en mi camisa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿¡Dónde diablos te habías metido!? -dije abrazándole con fuerza, con temor a volver a perderlo- Creía que... No volverías... -sonreí mientras el tiempo volvía a ponerse en marcha, mientras volvía a escuchar el latido de un corazón, el de Yuuto.- &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-5023928796622237488?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/5023928796622237488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/03/13-capitulo-12-sin-palabras.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5023928796622237488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5023928796622237488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/03/13-capitulo-12-sin-palabras.html' title='13. ~Capítulo 12: Sin palabras~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-4064876631698620329</id><published>2010-01-28T08:00:00.000-08:00</published><updated>2010-01-28T08:00:15.752-08:00</updated><title type='text'>12. ~Capítulo 11: El significado de un sentimiento~</title><content type='html'>Llegué con Hikaru ya caída la noche, el instituto se veía de lejos, los grandes focos que lo deslumbraban todo me acobardaron un poco; llevaba mucho tiempo sin ver luces artificiales, o al menos, las veía muy pocas veces, pensar que a partir de hoy debería acostumbrarme a vivir rodeado de... Cosas que llevaba sin ver muchísimos años me daba miedo. La última vez que había vivido con cosas artificiales era la vez que vivía en la otra dimensión, con los científicos. Por un momento pensé en que todo aquello podría recrearme el trauma que había vivido; volverme a rodear de tecnología -por poca que fuera esta- me daba muchísimo miedo.&lt;br /&gt;- Oye, no te preocupes, el instituto parece frío pero desde que llegó tu hermana no es como antes... Es ese hogar que nunca tuve... -me dijo de repente Hikaru, como si hubiera leído mis pensamientos-&lt;br /&gt;- Ah... ¿Sí? -pregunté tragando saliva, cada vez estábamos más cerca de todo aquello, de todas esas luces y ese enorme edificio-&lt;br /&gt;- Pero aún no sé qué es lo que me sucede... -dijo casi en un susurro- Es muy extraño, ahora me siento mucho mejor en el instituto que antes, pero aún así... Es cómo si me faltara algo... No sé, es una sensación extraña. -suspiró-&lt;br /&gt;- Será que te estés enamorando -comenté bromeando mientras le daba una palmada en la espalda- Vamos, no te preocupes idiota, serán las emociones. -reí quitándole importancia-&lt;br /&gt;- Sí, quizás. -dijo soltando una risita mientras miraba hacia el instituto- A ti... ¿No te da un poco de miedo cambiar radicalmente de vida? -me preguntó tras unos segundos en silencio-&lt;br /&gt;Su pregunta me chocó un poco, sabía de sobra que me daba miedo, ¿por qué lo preguntaba?&lt;br /&gt;- Bueno, un poco. Supongo que es tecnofobia, como les sucede a los ancianos. -reí como si no me importara hablar de ello.-&lt;br /&gt;- En serio, estarás bien. -dijo sonriéndome-&lt;br /&gt;- ¡No necesito tus amables palabras, criajo! -dije mirando a otro lado un poco sonrojado- No soy un cobarde.&lt;br /&gt;- Se nota, te enfrentas a tus miedos. A veces... Te envidio. -dijo repentinamente-&lt;br /&gt;- ¿Por qué? -pregunté desconcertado-&lt;br /&gt;- Porque te enfrentas a todas tus fobias, porque no te rindes pese a las adversidades que te depara el destino... -suspiró con tristeza-&lt;br /&gt;- Eso no es envidiable, parece algo bueno pero... No sabría decirte si realmente lo es. -dije mirando al cielo que dejaba ver todas las estrellas aquella noche-&lt;br /&gt;- Claro que es envidiable, Yuuto. -dijo en tono reprochador- Si yo fuese capaz de hacer lo mismo... No habría precisado de la ayuda de Aizu... Si no fuera por ella seguiría viviendo en un abismo, alejado de todos y de la felicidad...&lt;br /&gt;- Ahí está la respuesta. -dije haciendo una mueca- ¿No te das cuenta de lo que has dicho?&lt;br /&gt;- ¿Eh? ¿A qué te refieres? -pregunto el muchacho confundido-&lt;br /&gt;- Vivir afrontando tus miedos solo es... Horroroso. Hay varias razones para afirmarlo.&lt;br /&gt;- ¿Sí? ¿Y cuáles son? -interrumpió Hikaru en tono enojado-&lt;br /&gt;- Déjame continuar. Verás, hay una cosa que nos diferencia y es muy simple, tú puedes encontrar la felicidad, pero yo no. -Hikaru fue capaz de contener sus preguntas y siguió escuchando con atención y desconcierto mis palabras- Siempre he pasado todo yo solo, Aizu estaba a mi lado, cierto; pero nunca la metí en mis problemas, o incluso en nuestros problemas. He intentado resolverlo todo yo solo. Es costoso, lo admito, he derramado más lágrimas de las que aparento derramar; he sufrido más de lo que aparento, pero bueno, ¿qué son las apariencias sino una máscara que todos llevamos para proteger lo que realmente somos? -suspiré- Bueno, recapitulemos sobre lo que has dicho. Has dicho que si no fuese por Aizu no vivirías como vives ahora, y dime, ¿qué tiene eso de malo? -le pregunté mirándole de reojo-&lt;br /&gt;- Pues... Que dependo de ella para muchas cosas, y debería aprender a ser independiente. No siempre puedo depender de ella, no lo niegues.&lt;br /&gt;- No lo negaré, pero, ¿qué hay de malo en la dependencia? -pregunté retóricamente- Tú has vivido, como dices, en un abismo durante mucho tiempo. Llegó Aizu y consiguió sacarte del abismo, con lo que podemos decir que gracias a ella estás donde estás.&lt;br /&gt;- Pero si no hubiese llegado estaría en el abismo aún. -interrumpió de nuevo-&lt;br /&gt;- ¿Quién sabe? No podemos afirmar nada. La cuestión es que necesitabas ayuda para salir del abismo y la recibiste. Ahora piénsalo, estás consiguiendo poco a poco eso que tantas personas ansian: la felicidad. ¿Cómo se consigue la verdadera felicidad? Con ayuda. Por mucho que digamos que uno puede ser feliz solo, no es del todo cierto. Es un pensamiento que uno mismo se obliga a creer para no estar triste. Una persona necesita ayuda para ser feliz, ya sea en pareja, con amigos o con dinero; que a mi parecer es la manera más pobre de ser feliz. -dije volviendo mi mirada a las estrellas-&lt;br /&gt;- ¿Y qué quieres decir? -preguntó Hikaru algo confuso-&lt;br /&gt;- Que nunca podré encontrar la felicidad. -respondí secamente- No sé pedir ayuda, soy egoísta, supongo. No quiero ni puedo depender de nadie. Siempre acabo tragándome mis problemas solo, y no deseo que nadie me ayude, sinceramente. Es muy extraño, lo sé; pero no puedo consentir que nadie me ayude con mis problemas. Soy un ser egoísta. Y es por eso que nunca seré feliz. Nunca aceptaré la ayuda de nadie para nada, ni siquiera para alcanzar la felicidad. -suspiré- ¿Entiendes por qué no es tan bueno afrontar tus problemas solo y sin ayuda? Aizu te ayudó a afrontar tus miedos y así conseguiste ser más feliz, pero... Yo los afronto porque no me queda otra, nunca seré como tú. Quizás acabe por tenerte envidia. -terminé por comentar con una pícara sonrisa-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;--- &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Pero... -Yuuto me había dejado sin palabras. Todo lo que había dicho tenía sentido, quizás había detalles en los que hubiera un error, pero mi cansada mente no consiguió notar el fallo- ¡No digas tonterías! ¡Ya verás como acabas por aceptar la ayuda de alguien! -dije casi en un grito empujándole-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bueno, si una tía en condiciones me quiere ayudar a... Bueno, quizás acepte un poco de ayuda de ese tipo... -dijo con una cara más que extraña y ambos nos echamos a reír- No, no, es broma. -dijo entre carcajadas-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Tras largo rato haciendo bromas -y olvidando lo que había dicho, ya que no quería pensar que él fuese a vivir así- llegamos a la puerta del instituto. A Yuuto le impresionó bastante, pero entró sin problemas, aunque en el fondo tendría que estar aterrado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Crees que habrá una habitación de sobra para mí? -preguntó Yuuto en voz baja, se le veía bastante acobardado-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sí, estoy seguro, y si no la hubiese, te dejo la mía. -sonreí ampliamente mientras él soltaba una pequeña risa- Aún así hoy duermes en mi habitación, seguro que Aizu está ya allí y se sorprenderá mucho al verte. -dije inocentemente-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Es verdad... Aizu vive contigo... -de pronto su tono sonó algo triste- ¿Qué hará después de tanto tiempo sin vernos...?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Yuuto... -susurré mientras nos deteníamos en medio del pasillo de la residencia estudiantil-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Dime... ¿Me odia...? -preguntó bajando la mirada-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡No! -grité levantándole la cabeza- ¿¡Cómo puedes pensar algo así!?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sería razonable... -respondió con la mirada perdida-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Que no te odia, estúpido! -dije dándole una bofetada- ¿Vale?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Hika... Hikaru... -dijo saliendo de sus pensamientos mientras se llavaba una mano a la mejilla- ... -nos miramos unos segundos y tras un rato en silencio frunció el ceño- ¿¡Por qué me has abofeteado, idiota!? -dijo con mala cara- Bah... Gracias, supongo. -miró a otro lado evitando mi mirada-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Mira que eres estúpido... -susurré riendo- Vamos, anda, que mi habitación está aún más al fondo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Caminamos a lo largo del pasillo, él miraba por las ventanas con la mirada algo perdida, ¿qué pensaría aquella cabeza tan... Tozuda?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-4064876631698620329?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/4064876631698620329/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/12-capitulo-11-el-significado-de-un.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4064876631698620329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4064876631698620329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/12-capitulo-11-el-significado-de-un.html' title='12. ~Capítulo 11: El significado de un sentimiento~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-5262434043821941152</id><published>2010-01-10T12:07:00.000-08:00</published><updated>2010-01-10T13:04:00.606-08:00</updated><title type='text'>-Fuera de la historia-</title><content type='html'>Bueno, ¡hola! (xD para empezar):&lt;br /&gt;Esta entrada es independiente de la historia, sólo venía a decir a aquellos que me estén leyendo que millones de gracias. Aún no escribo muy bien, pese a todo lo que podáis decirme los que me lo han dicho (x3). En fin, ¡a lo que iba!&lt;br /&gt;Esta historia la estoy creando con la idea de hacer un manga sobre ella, con lo que quiero decir que &lt;b&gt;no voy a terminarla en este blog.&lt;/b&gt;&amp;nbsp;Esta historia, cuando yo lo crea preciso, se pausará (siento muchísimo a aquellos que la siguen y quieren saber cómo continuará, ¡lo siento!). ¿Por qué hago esto? Os preguntaréis, pues bien, es sencillo. Si termino la historia aquí, no tendrá sentido leer su manga (si es que lo llegase a terminar). Quizás algunos/as opinen que eso da igual, que se leerían el manga aún sabiendo el final de la historia, pero yo no opino lo mismo (^^U). Con esto sólo quería avisaros que un día, aún no sé si cercano o lejano, esta historia terminará en este blog. Se quedará a medias (quizás algunos me odiéis por ello xD) y no creo que la termine aquí. Voy a terminarla en mi pc, en el Word (xD). No quiero que sepáis el final, porque tengo pensado... Presentarme a un concurso con esta historia (aún no lo tengo seguro, pero por si las moscas...). Imaginad que consigo armarme de valor (y tiempo) para presentarme al concurso. Si a alguien le diera por buscar la historia en el buscador, encontraría este blog y leería la historia, por lo que sabría el final y no tendría sentido leerse el manga (¿lo entendéis más o menos?). También me da miedo que alguien (aunque lo dudo mucho, ya que mi historia no es gran cosa) me copiase la idea. Así que, dada las circunstancias, no terminaré aquí la historia. Eso sí, tengo a varias personas, seguidoras cercanas, que, si desean tanto leer la historia, podría dejarles un correo con cada capítulo (Así no sería público, sino privado de cada uno). Hablando de esto, a las personas que me refiero son:&lt;br /&gt;A mi hermana pequeña, María José (Nakumi x3). Gracias por escuchar mi historia, gracias por seguirme y leerme, ¡gracias por hacerte fan! Supongo que me hace ilusión leerte lo que escribo porque sé que eres la que mejor entiende cada cosa que escribo. ¡Gracias de todo corazón!&lt;br /&gt;A mis padres (muchísimas gracias por leerme, no creo escribir tan bien como me decís, pero no me queda otra que creérmelo y seguir escribiendo), que les dejaré leer la historia ya que vivimos en la misma casa y tienen libertad sobre mi ordenador (risas).&lt;br /&gt;A mi amigo Cañete, que me sigue siempre y me publicita con nuestros amigos, ¡muchísimas gracias!, así que supongo, que si quisieras seguir leyendo la historia una vez pausada aquí, podría dejártela leer si me prometes no enseñársela a nadie (ya sabes, ¡privada!).&lt;br /&gt;A mi querida acosadora Carmen (risas), que visto que me sigue también, podría enseñarle los capítulos, siempre y cuando me prometiese también no enseñárselos a nadie, no me gustaría que mis capítulos circulasen por ahí sin mi permiso, y como lo hagas, ¡despídete de tu cuello!&lt;br /&gt;A una pequeña niña llamada Belén, que la rosa enigmática de su avatar me hace risa. Bueno, Belén, qué decirte, a ti es a la primera que, si quisieras leer los capítulos que no estuvieran públicos aquí te los dejaría. ¡Muchísimas gracias por leer lo que lleves!&lt;br /&gt;A mi querida y adorable, entrañable, cosa dulce y mona, guaposa y simpatiquísima Aly, que sé que me sigue y que sé que le gusta la historia (aunque sigo opinando que no es nada del otro mundo xD). Si quisieras leer los capítulos no públicos (sí, así los llamaré), te los dejaré en un correo, ouh yeah. ¡Gracias por leerme!&lt;br /&gt;Al pescadito de Carlos (ouh yeah xD), que si sigue leyéndome (¡gracias!) y quiere seguir haciéndolo tras "cerrar" esto, puedo enseñárselos.&lt;br /&gt;Cris, no sé si me sigues porque llevo tiempo sin hablar contigo, pero si quisieras continuar leyendo la historia no pública, te la dejaría leer sin problemas.&lt;br /&gt;Carnadhiel Elentári, siento que, si aún me sigues, no puedas seguir la historia, ya que no tengo tu correo para pasártela si quisieras seguir leyéndola (aparte de que no te conozco x_x); pero de todas formas, ¡muchísimas gracias por seguirme!&lt;br /&gt;A todos ellos, ¡gracias por seguirme y leerme! ¡Muchísimas gracias!&lt;br /&gt;Y bueno, sólo escribí esto para avisar lo que ocurrirá. Espero que comprendáis el por qué no quiero terminar aquí la historia (bueno, más bien, todo lo que sale aquí no es más que la introducción o menos de la mitad de la historia, por lo que aún queda lo suyo para el desenlace).&lt;br /&gt;Sólo decir, antes de despedirme que, ¡muchísimas gracias a todos mis lectores! ¡Gracias por los ánimos y opiniones! Espero que sigáis la historia hasta su fin aquí, y a los nombrados, si quieren seguir leyéndola, le doy la opción dicha (aunque quizás me eche atrás; quiero dejaros con intriga [risa malvada]). Si veo que nunca haré el manga, quizás termine por contar aquí la historia completa, pero dudo que eso ocurra (esta vez perseguiré mi sueño, ¡ya me harté de renunciar a ellos!), esta vez voy en serio con lo del manga, y también con lo de presentarme al concurso (para informaros, es el &lt;a href="http://www.normaeditorial.com/concursomanga/"&gt;V Concurso de Crea tu Manga de Norma Editorial&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Bueno, gracias de nuevo a todos por leerme, esto no es un adiós, sino un hasta luego. Ya apareceré por aquí otro día interrumpiendo la historia (mira que soy plasta). Espero que sigáis leyéndome y dándome consejos para mejorar; también espero que entendáis el por qué de esta entrada y el por qué de pausar la historia.&lt;br /&gt;Me despido ya, que esto se va quedando demasiado largo.&lt;br /&gt;¡Adiós! ¡Volveré para molestar! Gracias a todos, os quiero &amp;lt;3.&lt;br /&gt;~Klober&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-5262434043821941152?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/5262434043821941152/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/fuera-de-la-historia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5262434043821941152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5262434043821941152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/fuera-de-la-historia.html' title='-Fuera de la historia-'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-4025103217425676094</id><published>2010-01-09T08:58:00.000-08:00</published><updated>2010-01-09T09:14:09.724-08:00</updated><title type='text'>11. ~Capítulo 10: Un pasado lamentable~</title><content type='html'>Sin darnos tiempo a hacer nada, los frutos del árbol cayeron al suelo desapareciendo.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- ¿Qué ha sido eso? -me preguntó Hikaru asombrado-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Son las frutas del árbol, no las encontrarás en ningún sitio. Es más, este árbol es único, nunca verás otro igual. -dije sentándome- Aún quedan preguntas por responder, ¿verdad...? -suspiré cerrando los ojos- Me has preguntado qué somos... Y... No sabría explicártelo demasiado bien...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Aún así, explícamelo, por favor, Yuuto. -suplicó acercándose-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Qué te parece si te sientas? No querría que te cansases más de la cuenta... -sugerí. Se sentó a mi lado y miró al cielo, imitándome- Hace unos... 25 años, unos científicos de Shunkee descubrieron indicios sobre esta dimensión; &amp;nbsp;descubrieron a un chaval, nacido en nuestra dimensión, con alas. Investigaron muchísimo, y dieron con la dimensión. El chico tenía 19 años, y, cómo comprenderás, sentía miedo de lo que harían con él; por eso, un día, usó somníferos con todos los científicos y se hizo con el poder de la investigación. Tras conocer dónde estaba la dimensión, y mediante unas cápsulas temporales que habían creado los científicos anteriormente para invadir esta dimensión; el chico consiguió llegar a esta dimensión y ponerse a salvo. Sin embargo, a los científicos no les sentó nada bien el haber perdido a su queridísimo experimento. -hice una pausa y suspiré-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Cuánto tiempo dices que hace de eso...? -preguntó pensativo-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Eh? Bueno... Hace 25 años de que descubrieron al chaval, él, entonces, tenía 19; cuando escapó habían pasado... 3 años, por lo que... Hace 22 años que ese chaval escapó, con 21 años, a esta dimensión. Desde entonces no sé qué pasó con el chaval. Los científicos investigaron durante dos años cómo poder llegar a esa dimensión... Y fue entonces cuando aparecí yo. Habían descubierto una forma de "crear" humanos bastante peculiar. Digamos, para que lo entiendas, que creaban robots con apariencia humana. Me crearon con un objetivo: llegar a esta dimensión e informarles para después invadirla. Gracias a los experimentos realizados con el chico de esta dimensión, consiguieron crearme sin problemas, haciendo que todo mi cuerpo funcionase correctamente. Sin embargo cometieron un error. Crearon un software para darme consciencia, algo así cómo... Un programa que pensara y transmitiera datos, con el que pudieran manejarme fácilmente. -suspiré y le miré. Su cara de incredulidad me sorprendió-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Estás diciendo que eres una especie de robot? -me preguntó boqueabierto-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Más o menos. Espera que termine, ¿vale? -Hikaru asintió y volví a mirar al cielo; mirarle a los ojos cansaba, su mirada me distraía- Me crearon hace 20 años, pero no desperté hasta los dos años siguientes, ya que el software falló y tuvieron que perfeccionarlo. Con lo que quiero decir que tengo 18, como tú ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Y llevas todo este tiempo encerrado en ese cuerpo? -interrumpió Hikaru en tono lastimero-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Bueno, no es del todo cierto... Verás, cuando me crearon me hicieron con apariencia de niño pequeño, de unos cinco años. Su plan era enviarme a la dimensión y hacerme pasar por huérfano para que alguien me adoptase y descubrir los puntos débiles de esta gente. Había un problema, si se demoraban demasiado en descubrir la forma de entrar en esa dimensión, yo podría crear consciencia y actuar por mi cuenta. También había un detalle algo importante: si pasaban cinco años de mi creación, teniendo en cuenta que mi apariencia era de esa edad, comenzaría a crecer. Las investigaciones en nuestra dimensión estaban muy avanzadas e incluso "robots" cómo tú dices, podían crecer y alimentarse, simulando la misma vida que una persona real. Y pasaron dos años de mi creación y decidieron hacer otra creación para que me acompañase en el proyecto y, que si algún día yo creaba consciencia y me oponía a obedecer sus órdenes, tuvieran otra opción para seguir con el proyecto. De ahí nació la que tú conoces como Aizu.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Conozco? ¿Quieres decir que antes no se llamaba así? -preguntó curioso-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Bueno, a las creaciones no se les pone nombre real porque muchos temían poder cogernos cariño al hacer esto, así que nos pusieron códigos. Yo era P-220Q y ella era P-221W. Cuando cumplí 5 años tras mi creación comencé a pensar de forma distinta y a observar mi entorno. Aizu tan sólo tenía 3 años, aunque tuviera la apariencia de una niña de cinco. Una pareja de científicos nos acogieron en su casa para observarnos y escondernos del mundo. Todas las semanas íbamos a los laboratorios y experimentaban con nosotros. Pasó el tiempo, y tuve tiempo suficiente de darme cuenta de lo que sucedía. Yo no sabía que iban a mandarnos a esa dimensión y que iban a utilizarnos como ratones de laboratorio. Un día robé los informes de los que consideraba mis padres, las personas que nos "adoptaron". Descubrí que tanto yo cómo mi supuesta hermana éramos creaciones y por eso nunca nos habían dejado salir. Fue duro pero lo asumí en tan solo unos días, no había tiempo de penalidades, necesitaba salvarme a mí y a Aizu, sobre todo a Aizu, ya que la consideraba mi hermana real. -hice una pequeña pausa cerrando los ojos mientras respiraba con tranquilidad. Se hacía tarde, y demorarse más con la historia haría que Hikaru llegase tarde al instituto- Observé cada paso que daban los investigadores y a los dos años siguientes, mi hermana acababa de cumplir los 5 años pero su consciencia no se percataba de lo que ocurría. Un día conseguí contarle lo que sabía pero no me quiso creer; y al poco tiempo nos llevaron al laboratorio con la idea de mandarnos a esa dimensión y de empezar su plan. Cuando me di cuenta estaba atado a la silla de experimentación y me estaban inyectando un líquido que, para que lo entiendas, al pasar de dimensión, no muriera; no es lo mismo una persona que pasa de dimensión a una ... Máquina. -me dolía admitir ser una máquina, sonaba tan... Vergonzoso- Y tras eso, nos metieron a mí y a Aizu, que también había sido inyectada, en una cápsula. Entonces fue cuando terminé de darme cuenta de que realmente querían llevar a cabo su maldito plan, e intenté salvarnos del destino opiniéndome a entrar ahí. Sin embargo, me inyectaron unos tranquilizantes y... Me obligaron a entrar en la cápsula. -suspiré- Antes de que activasen la máquina, y no sé muy bien cómo, fui capaz de crear un cortocircuito. Creo que fue por... Ondas. Abracé a Aizu para evitar que le sucediera algo, la cápsula estallaría de un momento a otro y podría... Haber matado, o en nuestro caso, "estropeado" a alguien. -me quedé en silencio unos segundos, sin saber cómo continuar-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Y... Después...? -dijo Hikaru casi en un susurro-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Después? No estoy seguro. No recuerdo más que un ruido horrible tras abrazar a Aizu, un fuerte dolor en la espalda y en la nuca y la voz de alguien gritando algo cómo "maldita sea" o insultándome. Después de eso, estoy seguro de que dormí durante mucho, mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Nunca has hablado esto con Aizu? -preguntó-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Bueno, se lo he referido, me dijo que sobre eso, recordaba que me quedé inconsciente un tiempo, pero no recuerda cuánto. Además, no me gusta recordarle este tema. -respondí siguiendo con la mirada en el cielo- Después del tiempo que pasase en coma, o inconsciente o lo que fuera que me pasaba...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Dónde estuviste inconsciente...? -preguntó. ¿Por qué querría saberlo?-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Fue en un hospital de los mismos investigadores. Allí, por lo poco que me contó Aizu, nos trataban bastante mal. Aizu también me contó que tras mucho, mucho tiempo, vinieron los dos científicos que considerábamos padres y nos llevaron a otra sala sin mediar palabra. Todo esto no lo recuerdo yo, claro está. Solo recuerdo que tras dormir mucho, mucho tiempo; sentí un punzamiento en el pecho y abrí los ojos. Me encontré en una camilla, con una mascarilla y unos enfermeros llevándome hacia dentro de una habitación. Miré a mi lado y vi a Aizu. Entonces fue cuando recordé quiénes éramos y lo que había ocurrido. En la habitación había una cápsula muy parecida a la que anteriormente utilizaron con nosotros y otra máquina muy extraña, a Aizu la llevaron a la cápsula y a mí hacia la máquina... Uno de los enfermeros la puso en marcha y pude ver que se trataba de... Algo así como... Una máquina de triturar. Pretendían deshacerse de mí y mandar a Aizu, sola, a esta dimensión. Pero me levanté de la camilla y pude comprobar que mi cuerpo, antes de niño de unos 7 años, ahora era de un chico de 14. Peleé con los enfermeros que me sostenían y conseguí liberarme. Mis supuestos padres estaban poniendo a Aizu unas ventosas en la cabeza, posiblemente para manejar la información y hacer que al cambiar de dimensión pudieran comunicarse. Luché cómo pude por liberarla y por escapar, pero me dejaron inconsciente tras un duro golpe en la cabeza y cuando desperté, Aizu ya no estaba. Volvía a estar atado y volvía a estar frente a esa maldita máquina de triturado. Aún no sé de dónde saqué tanta fuerza para liberarme de mis ataduras y luchar con los enfermeros y enfermeras encargados de eliminarme, supongo que sería la rabia contenida y las ganas de salvar a mi hermana. Conseguí entrar en la cápsula y ejecutarla para enviarme a esta dimensión. Al llegar, caí en este bosque, en este mismo lugar, y encontré a Aizu tirada en el suelo, desnuda y con los ojos apagados. No respondía, no había conseguido seguir con vida tras cambiar de dimensión. No podía creer que tras tanto luchar ese fuese el final y busqué una manera de traerla de vuelta, aunque tuviese que dar mi vida a cambio. -suspiré. Recordar aquella visión de Aizu, con tan sólo 12 años, muerta, era muchísimo más que duro.- Abracé al cuerpo inerte de mi hermana y unas enormes alas blancas nos envolvieron. Fue... Tan irreal... Un brillante blanco invadió el espacio donde estábamos y una pequeña semilla quedó flotando en el aire, esperando a que alguien la cogiese. Extendí mi mano y la alcancé. Entonces... Escuché una voz en mi mente, una voz masculina. Tuve miedo de que fuese uno de los científicos, pero, aunque no te lo creas... Me dijo que era el mismo chico que había salvado su vida de los mismos científicos. Hablé con él, y me explicó que, si deseaba realmente volver a dar vida a mi hermana, necesitaría tres cosas a cambio: una era sembrar esa semilla, que funcionaría cómo corazón para ella, ayudándole a sobrevivir; otra era el convertirla en Hilye, vuestra raza, es decir, convertirla en humana de vuestra raza, en vez de seguir siendo "robot". Sin embargo, su corazón seguiría siendo sintético, robótico... Para convertir su corazón en uno humano... Me dijo que tendría que ocurrir otra cosa, pero no me dijo el qué. Y la última cosa que tenía que hacer para salvarla era admitir ser robot sin tener opción nunca más de convertirme en humano, y renunciar al blanco de mis alas para convertirme en un ser diferente, que, posiblemente se marginaría en esta dimensión. Acepté las condiciones sin pensármelo dos veces y sembré el árbol. Entonces fue cuando, esa voz se despidió de mí y sólo pude darle las gracias... -suspiré- Recuerdo que de repente me caí y que al despertar estaba en el regazo de Aizu. Ella me explicó que me había desmayado y que había dormido durante muchas horas. No sé de dónde sacaría la ropa que llevaba, o si se la otorgué yo al darle la humanidad. Tuve que manipular parte de sus recuerdos para no hacer su pasado tan doloroso y... Tuve que refugiarme con ella en el bosque tantos años por miedo a que los científicos nos buscasen... Pero cuando te conoció todo cambió... Me parece que... Tú serás el que consiga que tenga corazón. -terminé por decir. La charla había durado más de lo que creía y sin darme cuenta, había profundizado demasiado en detalles... Pero daba igual, Hikaru lo entendería, espero- Y bien, ¿crees lo que te he contado?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ... -guardó silencio unos segundos y entonces fue cuando me giré para ver su expresión. Estaba cabizbajo y su respiración era entrecortada-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Qué te pasa? ¿Estás bien? -pregunté preocupado-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Te creo... Pero... ¿¡Por qué os ha tocado vivir así!? -dijo casi gritando. Al levantar la cabeza vi cómo de sus preciosos ojos caramelo brotaban lágrimas de dolor- Yo... Quiero que... También seas feliz como Aizu... -murmuró entre sollozos-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Hika... Hikaru... -susurré impresionado. No sabía por qué el chico estaba llorando, no sabía que fuese tan... &amp;nbsp;Sentimental o... Mejor dicho, tan buena persona- Vamos hombre, no llores. -dije riendo costosamente, intentando quitarle importancia al asunto- Mientras Aizu esté bien, yo lo estaré. -sonreí con un poco de falsedad-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No mientas... Tú no estás bien, te alegras de que ella lo esté pero... No puedes estarlo... -susurró mientras seguía llorando-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No importa... Aún queda mucho tiempo para que esté totalmente bien, ¿no crees? -dije intentando consolarle. Nunca fui bueno consolando a alguien que llora- Vamos, ¡no llores más, estúpido! -dije con una pequeña sonrisa forzada, notaba cómo mis ojos luchaban en no dejar salir las lágrimas-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pero... Lo siento tanto... -susurró abrazándome. No entendí por un instante por qué me abrazaba, era muy, muy extraño para mí. Esto hizo que no pudiera aguantar más y terminé por dejar a mis lágrimas caer-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No... No llores más, estúpido, estará bien. -dije correspondiendo al abrazo, ese abrazo que nadie quiso darme durante tanto tiempo-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Por qué no vienes al instituto...? Allí... Todo es diferente y... Puedes comenzar a solucionarlo todo... -me propuso Hikaru separándose de mí mientras limpiaba sus lágrimas y se sorprendía al ver las mías-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Eh...? ¿Yo? ¿Ir al instituto? -dije incrédulo, ignorando totalmente las lágrimas que recorrían mis mejillas-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Claro... ¡Ven! Seguro que Aizu se alegra un montón. -dijo él jovialmente, con una sonrisa en sus labios- ¿Qué me dices?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ... -lo pensé durante unos segundos. Mis alas eran negras, me marginarían, pero recordé que Hikaru también las tenía (lo había descubierto por los recuerdos de Aizu) y que le iba bien gracias a Aizu- Supongo que... Podría intentarlo. -dije volviendo a mi estado de duro, de chico que pasaba de todo, aunque claro, después de la escenita, quedaría bastante falso; cosa que hizo reír a Hikaru-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Es tarde, vamos, Aizu sabe apañárselas con el director; mañana te inscribirá, pero hoy duerme allí con nosotros, ¿vale? -siguió diciendo con una sonrisa mientras se ponía en pie-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Oye, oye, no me mandes lo que debo hacer, ¿eh? -dije con mala cara, aunque Hikaru volvió a reír-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me levanté y nos encaminamos hacia el instituto. No pude creer cómo me había convencido, pero lo había hecho. ¡Maldito Hikaru!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-4025103217425676094?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/4025103217425676094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/11-capitulo-10-un-pasado-lamentable.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4025103217425676094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4025103217425676094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/11-capitulo-10-un-pasado-lamentable.html' title='11. ~Capítulo 10: Un pasado lamentable~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-7285532267404578144</id><published>2010-01-08T16:16:00.000-08:00</published><updated>2010-01-09T09:15:28.910-08:00</updated><title type='text'>10. ~Capítulo 9: No somos lo que parecemos~</title><content type='html'>Yuuto se limitó a mirarme durante mucho, mucho tiempo. No sé el rato que pasamos intercambiando miradas, clavando nuestras miradas como si de garras se tratasen. La serenidad de mi mirada, la súplica de la misma, la exigencia de una respuesta; supongo que todos estos factores hicieron que Yuuto acabase por separar su mirada de la mía, rindiéndose ante mí mientras suspiraba.&lt;br /&gt;- ¿Y bien? -inquirí-&lt;br /&gt;- ¿Bien qué? -preguntó él mientras bajaba del árbol donde aún seguía sentado y me miraba con burla- ¿Querías algo?&lt;br /&gt;- ¡Respuestas! ¡Ya te lo he dicho! -dije en tono enfadado acercándome a él con brusquedad, incluso a mí mismo me sorprendí-&lt;br /&gt;- A mí no me hables así, niñato. -me dijo en tono serio, borrando esa mirada burlona anterior para clavar sus inquietantes ojos rojizos en los míos-&lt;br /&gt;No pude hacer otra cosa que silenciarme y bajar la mirada. Él tenía las respuestas, enfrentarme no haría que me las diese, sino, en el peor de los casos, todo lo contrario.&lt;br /&gt;- Querías saber dónde había estado estos dos años en los que ni tú ni Aizu me habíais visto, ¿no es así? -me dijo levantando mi rostro con su mano- He estado en otro lugar. Necesitaba encontrar unas cosas, así de sencillo. ¿Dónde? -dijo quitándome la palabra de los labios- En un lugar alejado de aquí, no te interesa dónde, ¿vale? -su tono sonaba exigente, amenazador, pero sin ánimo de acobardar.-&lt;br /&gt;- No te preocupes, no te voy a obligar a darme información de más; pero has preocupado a Aizu, y eso no se debe hacer. -repliqué-&lt;br /&gt;- Lo sé, lo sé... Pero en fin, ¿qué iba a hacer? No me quedaba otra opción que ausentarme este tiempo, Hikaru. -que me nombrase me sorprendió, siempre creí que me odiaba y que por ello nunca me hablaría o me nombraría- Y ahora... Preguntaste sobre el árbol... Supongo que me veo casi obligado a contártelo, pues sino, se lo preguntarías a Aizu y crearías un problema... Así que...&lt;br /&gt;¿Un problema? No entendía lo que quería decir, aún así, asentí y le escuché atentamente. Su mirada era serena, transmitía calma y, quizás, algo de miedo.&lt;br /&gt;- Este árbol lleva aquí desde que llegamos Aizu y yo. Aún no puedo decirte por qué existe, pero lo planté yo tras... Hacer algo con Aizu.&lt;br /&gt;- ¿El qué? -interrumpí-&lt;br /&gt;- No es aún el momento de contártelo, sé paciente. -respondió, esta vez, con calma- El árbol se compenetra con los sentimientos y el estado de ánimo de Aizu. Es algo así cómo... Su "segundo corazón". Cuando lo viste, hace dos años, era pequeño y estaba marchitado; porque pese al tiempo que llevamos en esta dimensión, que son cuatro años, ella no ha vivido feliz. Siempre ha creído que nuestros padres nos utilizaron y ha vivido mal por ello. Aunque Aizu parezca una chica fuerte... Es bastante débil. Sin embargo, tras conocerte, después de lo que pasó en este mismo lugar, cuando viste el árbol; ella comenzó a sentir la felicidad, y el árbol creció y creció, haciéndose fuerte. Este árbol es... Algo así como lo que siente Aizu, para que lo entiendas. -dijo resumiendo costosamente. Ese árbol era algo más que eso, eso estaba asegurado pero, ¿qué?-&lt;br /&gt;- Y... ¿Por qué el tiempo... Transcurre tan rápido aquí? -pregunté con temor a la respuesta-&lt;br /&gt;- No es este sitio. El tiempo no transcurre rápido aquí. -respondió a modo de acertijo- ¿Has venido al bosque otras veces?&lt;br /&gt;- Sí, dos. Vine con Aizu a dibujar y otra vez de excursión, ¿por qué lo preguntas? -dije interesado-&lt;br /&gt;- En esas dos ocasiones el tiempo transcurrió normal, ¿verdad? -siguió diciendo-&lt;br /&gt;- Claro. ¿Por...? -entonces me di cuenta de adónde quería llegar- ¡Claro! El bosque no ha manejado el tiempo mientras que estuve con Aizu, sin embargo...&lt;br /&gt;- Sí cambia cuando estás conmigo. ¿Lo entiendes? -dijo con una sonrisa burlona pero una mirada resignada- Yo soy el único culpable del paso del tiempo. -terminó mientras suspiraba y levantaba la vista al cielo- Tampoco puedo contarte por qué sucede eso. Aún no es el momento...&lt;br /&gt;- Pero, ¿lo sabré pronto? -pregunté con curiosidad-&lt;br /&gt;- No lo sé, sólo sé que lo sabrás.&lt;br /&gt;- Y... ¿Qué pasó con Aizu aquel día...? -pregunté aún con más temor-&lt;br /&gt;- Sus datos... Se sobrecargaron. Aunque ella no lo admitiese, yo me di cuenta y me vi obligado a borrarle parte de sus recuerdos y a ayudarla... -me sorprendió su respuesta, ¿sobrecarga? ¿datos?-&lt;br /&gt;- ¿Datos? -pregunté con asombro- ¿Qué quieres decir...?&lt;br /&gt;- Aizu y yo no somos como tú, ella aún no lo sabe pero... Tuve que hacer algo enormemente pesado para conseguir un mejor futuro para ella.&lt;br /&gt;- ¿Qué sucede en vosotros...? ¿Es alguna enfermedad? Hay hospitales en la...&lt;br /&gt;- No es eso, Hikaru. -interrumpió bajando la mirada- Éramos... Creaciones.&lt;br /&gt;- ¿Creaciones...? -un sudor frío comenzó a recorrer mi rostro y todo mi cuerpo se heló- ¿Qué quieres decir?&lt;br /&gt;- No somos humanos, o lo que quiera que seáis vosotros. -dijo tajantemente, sin levantar el rostro-&lt;br /&gt;- ¿Qué sóis...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Chicas, me vuelvo al instituto que tengo que terminar de recoger mi habitación! -nos dijo Charlotte antes de irse-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El partido de hoy había sido divertido. Empate, cómo de costumbre. Reine y yo eramos las mejores jugadoras del club, he de admitirlo, pero Charlotte, Suko y Miney-chan eran excepcionales juntas. Suko y Miney también se fueron pronto, y en la playa nos quedamos tan solo Reine y yo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Ai-Aizu... -dijo de repente entrecortadamente Reine- ¿Desde cuándo conoces a Hikaru?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Eh? ¿A Hika-chan? -repetí llevándome un dedo a los labios- Pues... Desde hace dos años, si no me equivoco, es muy buen chico, ¿no crees? -dije jovialmente con una sonrisa- ¿Lo preguntas por algo en...? -al mirarla vi cómo se sonrojaba ligeramente y me asombré- ¿Te gusta Hikaru?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿EH? ¿Qué? ¿A m-mí? ¿Hi-Hi-Hi-Hika-Hikaru? -dijo ella tímidamente-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Desde cuando? -insistí sacando la lengua- Vamos, no voy a contárselo a nadie, tranquila. -sonreí-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Bu-bueno... -tartamudeó con indecisión- C-cuando... Vi-vinisteis a mi cum-cumpleaños... -seguía tartamudeando, sin lugar a dudas, algo sentía por Hikaru- Él m-me... Ayudó a poner las velas a la tarta y... Me-me felicitó y... F-fue muy amable... -dijo con vergüenza-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Con lo mona que eres seguro que él también se fijó! ¡Déjamelo a mí! ¡Le sacaré todo lo que siente! -dije con decisión y emoción- Bueno, y ahora, me vuelvo al instituto, ¿vienes conmigo o...?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Lo siento, tengo que ir a hacer unos recados... -dijo apenada-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Tranquila, pero, ¿no es un poco tarde?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No te preocupes, estaré bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Tras despedirnos vi cómo se adentraba en la ciudad, no pude evitar sentir miedo. Una chica tan tímida y tan inofensiva como Reine... ¿Cómo podían dejarla sola? ¿Y cómo le mandaban recados a esas horas? Sin poder hacer nada tuve que volver al instituto, preocupándome por mi amiga, esperando que no sucediera nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Qué fuerte! Ahora Hika-chan tiene una admiradora... ¡Cómo mola! ¡Haré de cupido! -grité emocionada- ¡Ups! -me tapé la boca. Nadie debía saberlo, seré idiota.-&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;De pronto, en las ramas del árbol, comenzaron a salir frutos, ¿qué ocurriría en la mente de Aizu?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-7285532267404578144?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/7285532267404578144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/10-capitulo-9-no-somos-lo-que-parecemos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/7285532267404578144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/7285532267404578144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/10-capitulo-9-no-somos-lo-que-parecemos.html' title='10. ~Capítulo 9: No somos lo que parecemos~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-3230340427898273041</id><published>2010-01-06T05:29:00.000-08:00</published><updated>2010-01-06T06:24:47.421-08:00</updated><title type='text'>9. ~Capítulo 8: Rutina~</title><content type='html'>Tras el día en el encontré a Aizu en el bosque, con aquellas alas, sólo estuvimos en otras dos ocasiones allí. Una vez por una excursión escolar, y otra, para pintar el paisaje -Aizu adora dibujar, y lo hace bastante bien-. Pero en ninguna de esas dos veces vimos a Yuuto, ni rastro del hermano de Aizu. Aizu llegó a preocuparse, pero pensó que quizás estuviera enfadado y dejó su preocupación; si estuviera enfadado, no tendría razones, ella era libre de estar con quién quisiera y donde quisiera.&lt;div&gt;Aizu se hizo bastante popular en el instituto, era buena estudiante, era muy simpática -y según todos los chicos, una belleza; aunque claro, yo nunca me había fijado en el físico de Aizu, sólo estaba de acuerdo con los demás en que el color verde de sus ojos era fascinante-; estaba apuntada a varios clubes, incluso había creado uno: el de música. Ese club había triunfado. Aizu tuvo que enfrentarse al director, que, curiosamente, se sometió a la voluntad de esta. Incluso yo había decidido apuntarme al club de Aizu, y estaba aprendiendo a tocar el piano gracias a ella.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También, gracias a Aizu, había conseguido hacer amigos en el instituto. La gente ya no me trataba como a un bicho raro, me hablaba, incluso me ayudaba en los deberes y me invitaban a fiestas. Aizu me obligó a ir a la fiesta de cumpleaños de una amiga nuestra, y debo admitir, que me lo pasé bastante bien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde que el director se enteró de que soy "íntimo amigo" (sí, asi me dijeron mis compañeros) de Aizu, no volvió a maltratarme, aunque sigue tratándome con asco, no es nada. También hubieron las típicas peleas entre chicos por otras chicas, sobre todo por Aizu. Aunque Aizu siempre acababa por meterse en la pelea, maltratar a los "luchadores" y decirles con frialdad que ninguno era su tipo -a veces, incluso me daban pena los pobres chicos-.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Otro detalle: siempre que tocaba educación física desparecía. Me daba miedo que Aizu supiera que no podía volar... Pero un día Aizu me obligó a ir a la clase de educación física, y tuve que contarle lo que pasaba. Pese a todo, y pese a mis miedos, no se rió ni se extrañó, al contrario; convenció a todo el alumnado para que se esforzara conmigo, para integrarme en la clase y que intentasen enseñarme a volar. Toda la vida parecía de ensueño, excepto el detalle de que seguía sin poder volar, pese al esfuerzo de toda la clase. Aizu nunca se rendía y seguía intentando ayudarme cada día más, pero no conseguía volar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, en educación física me divertía, gracias a mí -o eso decía la profesora- estábamos ejercitando las piernas y otras partes del cuerpo. Antes, por lo visto, sólo ejercitaban las alas, olvidando todo lo demás; pero así todos decían que sería mejor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y así, mientras mi vida cambiaba completamente, encontrando incluso la felicidad; pasaron los años.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En dos años no vimos al hermano de Aizu por ninguna parte... Es como si hubiera desaparecido. Y Aizu llegó a preocuparse, aunque no lo admitiera -ella es así-. Un día, mientras Aizu estaba en el club de voleibol terrestre (lo hacían en una playa, cerca del instituto), me acerqué al bosque. Necesitaba saber qué había ocurrido con Yuuto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me adentré en el bosque, intentando recordar el lugar donde lo vi por última vez, ese árbol pequeño e inerte. Puse todo mi empeño en encontrarlo, pero no había manera. Anduve durante casi dos horas, sin rumbo. Justo cuando creía haberme vuelto a perder me choqué con una gran rama, el golpe en la cabeza fue bastante doloroso, por lo que tuve que contener las ganas de patear el maldito árbol. Cuando miré al árbol, para mi sorpresa, encontré un cuervo posado en la misma rama con la que había chocado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿¡Yuuto!? -grité sorprendido mientras deseaba acertar-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ya te avisé hace tiempo, no deberías andar por aquí cómo tal cosa. -exclamó el cuervo mientras salía volando-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Espera! -grité mientras corría tras él- ¡¡Espera!! -seguía gritando, pero después de correr durante un buen rato me rendí y, jadeando, caminé por el bosque. Me parece que volvía a estar perdido.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras caminar durante casi media hora volví a toparme con el árbol de antes. Me senté allí y suspiré echando la mirada al cielo. Ahora lucía azul, algunas nubes te retaban a imaginar qué serían, el tiempo era agradable y la brisa, fresca y suave, te acariciaba con dulzura. Se parecía tan poco a aquel día en el que conocí a Yuuto... La brisa movió suavemente las ramas y las hojas del grandísimo y verde árbol, y justo encima de este, en el cielo, pude ver...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡La señal! -grité poniéndome en pie sorprendido-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Era acaso ese lugar el mismo lugar dónde conocí a Yuuto? ¿Era ese gran y bello árbol el viejo y desgastado árbol de aquel entonces?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esa mancha negra que simulaba ser una nube; en el cielo azul de ahora, parecía tan irreal... Pero afirmaba que este era aquel árbol, eso estaba asegurado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Miré al suelo y encontré una pluma sucia, era blanca, pero del paso del tiempo se había vuelto gris. Justo cuando cogí la pluma oí el ruido de unas campanas. Agudicé el oído y pude escuchar esas campanadas que llevaba tanto sin escuchar. Las mismas campanadas de hace dos años, las campanadas que anunciaban las 8 de la noche. Y entonces me acordé de aquello que nunca pregunté a Aizu, ese día... ¿¡Qué había sucedido!? ¿¡Cómo aquel día había oído las campanadas y al llegar al instituto era de noche!? Y... Ahora... ¿Por qué ese árbol, antes muerto, ahora estaba así?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vi entonces a Yuuto, en forma animal, sobre el árbol.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Qué querías? -dijo el cuervo mirándome profundamente-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Yuuto... ¿Dónde has estado todo este tiempo? -pregunté-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿De verdad querías saber sólo eso...? -preguntó Yuuto mientras volvía a su forma humana, sentándose en la rama del árbol- Vamos, ¿no tienes una pregunta más... Importante? -insistió con esa pícara sonrisa, con la misma sonrisa de hacía dos años de superioridad, egocentrismo, pero que inspiraba una confianza muy extraña, en sus labios.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí... ¿Qué es todo esto? ¿Qué ha ocurrido con el árbol? ¿Dónde te has metido? ¿Por qué... Sonaron las campanas aquel día...? ¿Por qué... El tiempo pasó tan rápido...? -pregunté con algo de miedo, el miedo a las respuestas-&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-3230340427898273041?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/3230340427898273041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/9-capitulo-8-rutina.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/3230340427898273041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/3230340427898273041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/9-capitulo-8-rutina.html' title='9. ~Capítulo 8: Rutina~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-5115840802706337364</id><published>2010-01-03T07:15:00.000-08:00</published><updated>2010-01-03T09:59:50.359-08:00</updated><title type='text'>8. ~Capítulo 7: Confesión ~</title><content type='html'>Aizu se quedó ahí, mirándome, sin decir palabra alguna. Su hermano, por lo que había entendido, se sentó en el suelo mientras miraba al cielo. Y yo simplemente me quedé allí, de pie, mirando a Aizu con preocupación. Sus ojos, tan radiantes como hacía unas horas, ahora estaban perdidos en los míos; su mirada era inquietante, no sabría decir si simplemente me miraba o si intentaba decirme algo con la mirada. De repente oí las campanadas del pueblo, cercano al instituto. Si no recordaba mal, una vez, oí a dos chicos hablar sobre la torre del reloj del pueblo. Sus campanas sonaban justo a las 8 de la noche. Anunciaban el comienzo del atardecer y avisaban a las gentes, en tiempos antiguos, que caería la noche pronto.&lt;br /&gt;Al oír aquellas campanadas salí de mis pensamientos, ¿qué significaban esas campanas? ¿¡Que eran ya las 8 de la noche!? Eso era totalmente imposible, hacía muy poco que habían dado las 12 del mediodía, es más, justo cuando salí por la ventana de mi habitación, si no recordaba mal, todos los alumnos iban al comedor a por el almuerzo; por lo tanto, era imposible que fuesen las 8. Como mucho serían las 3 o las 3 y media... Pero no podían ser las 8.&lt;br /&gt;- Oye, podrías haberte presentado, llevo esperando saber tu nombre un rato, ¿sabes? -oí decir a Yuuto de pronto-&lt;br /&gt;- ¿Eh? -negué con la cabeza como intentando despertar de un sueño y volví mi mirada hacia Yuuto- S-Soy Hikaru, Hikaru Katsunaraku Fujita. -contesté haciendo una pequeña e inconsciente reverencia-&lt;br /&gt;- Qué educado... Bueno, y dime, ¿qué haces por aquí? -dijo él mirando al cielo con indiferencia-&lt;br /&gt;- Aizu... Tiene que volver conmigo al instituto. E-es mi compañera de habitación y...&lt;br /&gt;- ¿Y? -interrumpió él poniéndose en pie mientras se acercaba a mí- No pienso dejar que pise ese instituto de nuevo, vi lo que sucedió con el director, sé que no eres precisamente su ojito derecho... Y sé que vas a acabar acarreando problemas a Aizu, así que deja que me ocupe yo de ella.&lt;br /&gt;- ¿Y ella no puede opinar? -dije algo enfadado-&lt;br /&gt;Yuuto hizo una mueca y suspiró. Se quedó un rato observándome y volvió a suspirar, mordiéndose el labio. Se volvió a Aizu y caminó hacia ella.&lt;br /&gt;- Bueno... Tienes razón... Dejemos que ella hable... -dijo a regañadientes mientras chasqueaba los dedos frente a su cara-&lt;br /&gt;Aizu parpadeó unos instantes, se frotó los ojos y me miró sorprendida. Miró a su hermano y volvió a dirigir su mirada a mí. Vi cómo en su cara se dibujaba una expresión de... ¿Tristeza? ¿Culpabilidad? ¿Miedo?&lt;br /&gt;- Hikaru... ¿Cuando has...? -dijo bajando la mirada, algo muy extraño en ella-&lt;br /&gt;- Lleva aquí mucho tiempo, y ya le he contado lo nuestro, Aizu. -dijo su hermano respondiendo por mí mientras se volteaba y me miraba-&lt;br /&gt;- Aizu... ¿Qué sucede? ¿Por qué no me contaste lo de tu hermano...? Y... ¿Por qué te fuiste así...? -evité preguntarle sobre esas grandes alas que ahora poseía en su espalda, temía que hablar de ello le resultara incómodo... Aunque, encontrarse en esa situación ya era demasiado incómodo-&lt;br /&gt;- ... -Se quedó en silencio unos segundos, posiblemente meditando lo que iría a decir-&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La pregunta de Hikaru fue tan directa que no supe qué decir... ¿Cómo le iba a contar lo que ocurría...?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu, no haces falta que le contestes, lo haré yo. -dijo de repente mi hermano- Hikaru, Aizu es...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡¡Cállate!! -grité mirando con furia a Yuuto- ¡Que seas mi hermano no te da derecho a elegir siempre lo que debo hacer, ni a hablar por mí!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Yuuto calló, bajó la mirada y suspiró. Sus alas le envolvieron y se convirtió en cuervo de nuevo, y sin despedirse ni decir nada, se fue volando lejos de allí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu... Tu hermano... También tiene... -dijo casi en un susurro Hikaru-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Sí, tiene las alas negras, como tú. -respondí con indiferencia-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Y... ¿Podrías responder a mis preguntas? -volvió a insistir Hikaru-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Por... Por supuesto. -dije volviendo a bajar la mirada, con miedo a la reacción que mis palabras tendrían sobre él- Empezaré desde el principio... Desde el verdadero principio. Mis padres eran de la dimensión de Shunkee, eran investigadores de dimensiones, de mitos, leyendas y de razas. Tras juntarse, ya que en esa dimensión no existe lo conocido como boda, donde dos personas se casan; nos tuvieron a mi hermano y a mí. Mi hermano es dos años mayor que yo, por lo que nos criamos bastante unidos. Cuando tenía cinco años, mis padres nos llevaron a su laboratorio para "enseñarnos" unas pruebas. -tragué saliva. Para mí no era muy gratificante recordar todo aquello, sin embargo, le debía una explicación- Tras una semana haciéndonos pruebas, mi hermano comenzó a sospechar sobre lo que ocurría con mis padres. Me dijo que creía que iban a experimentar con nosotros, y yo, como tenía fe ciega en mis padres, no le creí. Un día, mis padres nos volvieron a llevar al laboratorio y nos inyectaron un líquido muy raro... Aún hoy no sé qué era...  -suspiré- Tras eso nos metieron en una especie de... Cápsula gigante. Mi hermano se opuso a mis padres, y le inyectaron un tranquilizante... Después sólo recuerdo cómo mi hermano me abrazaba protegiéndome de algo, cómo un ruido horroroso invadía el espacio y cómo mi vista se perdía en un blanco intenso. Luego desperté en una cama parecida a la de un hospital y... Vi a mi hermano a mi lado, en otra cama. Estaba malherido, tenía una venda en la cabeza, magulladuras y parecía no estar consciente. Pasamos así semanas, meses. No sabía qué había ocurrido, ni dónde estaban mis padres y tampoco qué hacíamos allí. Ninguna enfermera ni ningún médico respondía a mis preguntas, nos trataban como a bichos raros, con miedo y repugnancia. Y un día, de pronto, vinieron mis padres a la habitación y nos llevaron en la camilla hacia otra sala. Mis padres tampoco respondían a mis preguntas, se limitaban a usar mascarillas y a transladarnos a mí y a mi hermano inconsciente a otra habitación. -suspiré y me acerqué a Hikaru, quién me escuchaba atentamente, sorprendido, sin saber cómo reaccionar- En la otra habitación... No recuerdo lo que había, sólo recuerdo que tras entrar, mi hermano recobró el sentido, peleó con los allí presentes pero que fue vencido y... Que luego despertamos en esta dimensión, en este bosque. De eso hace casi tres años. Hemos vivido por aquí en forma animal durante esos años. Entonces fue cuando nos dimos cuenta de que teníamos alas... Él sabía convertirse en cuervo, yo, en cambio, no sé convertirme en nada... -había contado todo evitando la mirada de Hikaru, pero me atreví a subir la mirada. Me encontré su mirada, ahora preocupada, clavándose en la mía- Y... Me inscribí al instituto para formarme en esta dimensión y algún día encontrar alguna respuesta sobre lo que ocurrió en mi dimensión... -suspiré- Mi hermano no estaba de acuerdo, teme que no sea capaz de defenderme sola en el instituto pero... ¡Soy capaz! -dije convencida-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;No podía creer lo que Aizu me había contado... Era... Demasiado. Aún quedaban muchas preguntas por responder, pero con saber eso de ella... Por ahora estaba bien. Sabía que contármelo le había costado, por lo que no iba a exigirle más respuestas. Me acerqué a ella y le abracé. Noté cómo dudaba si abrazarme o no, pero terminó por abrazarme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Siento haberte mentido... Hikaru. -susurró-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- No importa, además... No me ha gustado tener que obligarte a contarme eso... Eras libre de contármelo o no... -dije separándome un poco de ella-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Quería contártelo, pero no sabía cómo... -siguió susurrando-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿Volverás conmigo al instituto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Claro. -dijo sonriendo mientras sus alas se escondían de nuevo en su espalda, desapareciendo-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Volví a mi forma humana, ser cuervo era un incordio, y más, cuando tienes una pata herida. Me senté en un árbol y cerré los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Aizu... Si supieras que papá y mamá no son quienes crees... -susurré notando la lluvia caer sobre mi cara, notando el viento soplar bruscamente-&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-5115840802706337364?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/5115840802706337364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/8-capitulo-7-confesion.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5115840802706337364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5115840802706337364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/8-capitulo-7-confesion.html' title='8. ~Capítulo 7: Confesión ~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-261187214599785724</id><published>2010-01-02T05:32:00.000-08:00</published><updated>2010-01-02T07:17:36.012-08:00</updated><title type='text'>7. ~Capítulo 6: Silencio~</title><content type='html'>Seguía corriendo como podía, de repente el cielo se había enfurecido aún más y comenzó a llover con más fuerza mientras unos horribles rayos deslumbraban en el cielo.&lt;div&gt;El bosque estaba encharcado, el viento soplaba bruscamente y solo se escuchaba los graznidos de un pobre cuervo que, posiblemente, estuviera malherido: esos graznidos lamentables no eran comunes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ya llevaba mucho tiempo corriendo cuando me di cuenta de que no había hecho otra cosa que correr en círculos. Frené en seco y miré el cielo, estaba tan oscuro que podría decirse que anochecía, cosa imposible, teniendo en cuenta que apenas sería el mediodía. Me mordí el labio inferior suavemente mientras, mirando al cielo, escuchaba todo a mi alrededor. Conseguí escuchar entonces, cosas que antes no había escuchado: el piar de un gorrioncillo en algún árbol, posiblemente asustado; el ladrido de un perro enfurecido o asustado por la tormenta; el crujir de cada rama, el sonido aterrador del viento que cada vez soplaba con más fuerza... Y el latido de un corazón acelerado: mi corazón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Aizu... ¿Dónde te has metido? -susurré cerrando los ojos-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Kweeeee! -oí de repente a lo lejos, cómo si el cuervo me pidiese ayuda-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces abrí los ojos y me dirigí hacia donde había escuchado al pobre cuervo graznar. Detrás de unos arbustos, enganchado a una trampa, hallé al pobre cuervo intentando escapar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿A ti también te tienen miedo...? -le susurré mientras le salvaba de esa trampa, sacando con cuidado la pata del animal de la trampa-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Kweee! -respondió el animal, no sé si en señal de gratitud, o de miedo, o de afirmación a mi pregunta mientras salía volando y desaparecía entre los árboles-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Suspiré y miré la trampa, quizás, si yo fuese sido ese cuervo, habría muerto ahí. Miré mi mano, me dolía bastante de nuevo, y la tenía muy sucia; seguramente acabaría por infectarme la herida...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Caminé por el bosque, desorientado, cuando oí detrás de mí una voz masculina.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Sabes que no deberías rondar por aquí como si tal cosa? -me giré y vi a un chico alto y esbelto, con el cabello moreno, el flequillo casi le cubría los ojos y su ropa era... Distinta a la que pudiera haber llevado alguien como yo.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Por qué...? -susurré dando un paso atrás, sin darme cuenta la nueva presencia de aquel chico me había acorralado- ¿qué has dicho...? -seguí susurrando. Recordé a Aizu y sentí cómo de mi interior brotaba una fuerza de voluntad increíble, y cómo una seguridad extraña se apoderaba de mí- ¿Has visto por ahí a una chica bajita, con el pelo marrón, largo, recogida en dos coletas, con flequillo...?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Cállate. -me interrumpió girándose bruscamente- Sé perfectamente de quién me hablas, ¿vale? Y ahora largo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿¡Qué!? ¿Sabes dónde está?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Aizu.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿¡Dónde está!?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Sabes que aizu significa en japonés "señal"? -comentó indiferente a mi tono enfurecido de voz-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Señal...? -repetí extrañado- ¿Y qué?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Has visto la señal que hay en el cielo?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Señal...? -volví a repetir como un idiota mientras miraba al cielo. A la derecha, en un punto muerto del cielo, se vislumbraba una nube tan negra como el carbón, tan negra como mis alas.- ¿¡Está allí Aizu!? -dije volviendo la mirada hacia donde se encontraba el chico-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Misteriosamente ahora allí no había nadie, estaba solo. Aún sorprendido comencé a correr hacia donde estaba la extraña nube. Corrí hasta llegar a una zona desierta en el bosque, había un pequeño árbol sin hojas, muerto, y justo encima, en el cielo, la fea nube. La lluvia allí parecía ser ácida, parecía que la lluvia había acabado destrozando el paisaje, aunque eso no fuese así.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando me acerqué al árbol pude descubrir algo: el cuervo de la pata herida estaba allí, en el árbol, mirándome fijamente. Me acerqué a él y miré sus ojos, por un momento, en mi cabeza se dibujó una estúpida idea.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Eres tú, Aizu? -le pregunté al cuervo agachándome, el árbol era muy pequeño-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De pronto el cielo escupió uno de sus horribles rayos a tan sólo unos metros de allí, sobresaltándome, haciendo que me girase.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Maldita sea... Si esto sigue así... Estoy perdido... -susurré-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Volví a girarme para ver al cuervo, pero en lugar de eso encontré a una chica de espaldas, con el pelo marrón, largo, suelto. Llevaba una ropa desgastada, rota, sucia y al verla de espaldas, sólo pude intuir que podría tratarse de Aizu. Me quedé parado, pensando qué podría haber sucedido con el cuervo, creyendo que Aizu había sido aquel cuervo alguna vez... Pero eso era imposible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De repente la figura humana, aún sin darse la vuelta, levantó el brazo, y el mismo cuervo herido de hace unos instantes se posó con delicadeza sobre su mano. Mirándome fijamente de nuevo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Aizu...? -murmuré acercándome a la chica-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Justo cuando estaba a punto de poner mi mano sobre su hombro oí el estruendo de otro rayo. De repente, de la espalda de la chica, crecieron dos hermosas y grandes alas blancas. Di un par de pasos atrás para no chocar con ella y quedé en silencio... ¿Quién era ella y qué estaba sucediendo?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El cuervo extendió sus alas y, cómo una persona que estuviera harta de su vida y quisiera poner su fin, se dejó caer hacia atrás de la mano de la chica. Antes de rozar el suelo sus alas se volvieron tan grandes como las de la chica y envolvieron a la criatura. Cuando las alas del animal, ahora enormes, de un negro tan puro y hermoso que resultaba extraño, se abrieron, mostraron, en vez de un pájaro negro y sin ánimo; a un chico de cabello negro, al mismo chico que había visto hacía poco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Tú! ¿Qué le has hecho a Aizu? -grité con ira mientras me atrevía a dar un paso-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Haber hecho...? -dijo con una pícara sonrisa en sus labios- Vamos, siempre ha sido así, yo no le he hecho nada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Claro que le has...!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La chica se volteó y me quedé mudo. En silencio. Sus preciosos ojos verdes se clavaron en los míos. Aizu me miró con suma delicadeza mientras el chico, desde atrás, rodeaba sus caderas con los brazos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡¡No la toques, imbécil!! -grité enfurecido mientras me acercaba a ambos para obligarle a quitar sus manos de encima de ella-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tranquilo, chaval, tan sólo es mi hermana, no voy a tocarla, no me van esos rollos. -dijo quitando las manos de ella mientras caminaba, rodeando a Aizu, hacia mí-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Tu her...? -pregunté sorprendido, quieto, sin saber qué decir-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Mi hermana. Vamos, ¿ni siquiera te ha dicho que tiene un hermanito mayor? -dijo con burla mientras se paraba frente a mí- Encantado, soy Yuuto. -me dijo de nuevo con su fresca y pícara sonrisa en los labios.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguía sin poder creerme que esa chica, con esa ropa tan estropeada, seguramente a causa de la lluvia; con esa apariencia tan delicada y que no mediaba palabra alguna, fuese Aizu... Sin embargo... Sus ojos decían ser ella.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-261187214599785724?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/261187214599785724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/7-capitulo-6-silencio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/261187214599785724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/261187214599785724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2010/01/7-capitulo-6-silencio.html' title='7. ~Capítulo 6: Silencio~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-3704868814970998741</id><published>2009-12-30T06:05:00.000-08:00</published><updated>2009-12-30T07:44:06.954-08:00</updated><title type='text'>6. ~Capítulo 5: Confianza ~</title><content type='html'>Verle llorar me dolió más de lo que esperaba. Sus sollozos apenados, sus lágrimas en mi hombro, el temblar de su cuerpo, su cabello mojado, su ropa empapada... Ver así a Hikaru me afectó bastante, pero no iba a derrumbarme frente a él.&lt;div&gt;Cuando noté que se había calmado me separé un poco de él, sin separar mis brazos de su cuerpo -temiendo que volviese a derrumbarse- y le miré a los ojos, esos ojos que me miraban perdidos y sin ánimo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Qué ha sucedido? -pregunté casi en un susurro, dudosamente, quizás él no se viese con ánimo de contármelo; pero me preocupaba.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- E... E-el... Di... Direc... -decía bajando la mirada. Noté en su rostro la desesperación y levanté con suavidad su cabeza-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No temas, él no está aquí ni va a volver a hacerte nada... ¿Vale? -le dije mostrando confianza-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Me... Me ha pegado... Y... Me ha dicho que... -su voz se iba apagando pese al esfuerzo que hacía en contármelo. Realmente me dolía verlo así, y me sentía fatal haciéndole hablar pero... Necesitaba saber qué sucedía- No tengo nada que hacer en el salón de actos... Que no sirvo de nada... Que ojalá desa... Desapareciese... -terminó por decir bajando de nuevo la mirada y el rostro.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me quedé en silencio unos segundos... Empezaba a comprender lo que sucedía en aquel instituto, y no era para nada agradable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tranquilo, -dije abrazándole una vez más- no volverá a suceder, te lo prometo. Y no le hagas caso, tenías algo que hacer, perseguirme; ¿o acaso no querías...? -pregunté dudando si se divertía conmigo o no-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Claro que quería perseguirte! -dijo sin dudarlo un segundo, mirándome con esos ojos sinceros con los que estaba acostumbrada a hablar-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- En ese caso... Nunca más hagas caso de lo que diga el viejo... Yo te ayudaré a ser... Libre. ¿Vale? -sonreí mientras me ponía en pie y le extendía la mano-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él no dijo nada, se quedó callado unos segundos, bajando la cabeza, y me preocupé... ¿Qué diablos había dicho ahora?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Gracias... -susurró-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me miró sonriendo, con lágrimas en los ojos y cogió mi mano, se puso en pie y me abrazó, sin dudarlo un segundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces pude sentir todo lo que en su pensamiento volaba libremente, cómo en su mente se dibujaba el sentimiento que era la amistad, o cómo el miedo se desvanecía... Y sonreí abrazándole. Por fin le había visto sonreír de verdad, sin tapujos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aizu y yo salimos del aula de música con mucho cuidado de no ser vistos: si me viesen en ese estado... Sería un gran problema.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Esquivando a la gente llegamos a la habitación, incluso había sido divertido el camino a la habitación sin ser vistos. Entramos en la habitación y ella se tumbó en su cama -aún se me hacía raro tener a alguien como compañero de habitación, y más una chica- yo, en cambio, cogí algo de ropa del armario y abrí la puerta del baño.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- Voy a ducharme, mientras coloca tus cosas y acomódate por la habitación, Aizu. -dije mientras cerraba la puerta.-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Miré la mano que tenía herida, el director debía llevar unos zapatos de hierro o con cristales, porque me había dejado la mano llena de arañazos y heridas. Fui hacia el lavabo y me lavé la mano, dejando la sangre correr junto al agua. Dolía bastante, pero podía soportarlo. Me quité la ropa y entré en la ducha, cuando el agua caliente rozó mi mano hice una mueca de dolor, quizás debería curar la herida tras la ducha...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Salí de la ducha pasado un rato y me sequé con la toalla. Antes de vestirme me miré al espejo... En mis brazos seguían aquellas cicatrices y moratones, y en mi pecho aún estaba aquella herida... También miré mi pierna izquierda, suplicando no tener aún los moratones de aquella vez pero... Ahí seguían.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- En fin... -me vestí rápidamente y salí del baño-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Cuando vi el desorden que había me sorprendí... ¿¡Qué había pasado!?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¿¡Aizu!? -dije casi gritando, buscándola por la habitación con la mirada- ¿Dónde estás?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Nadie respondió y entonces me asusté... ¿¡Qué había pasado!? La ventana... ¡La ventana estaba abierta!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;- ¡Aizu! -grité saliendo por la ventana de un salto.-&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Seguía lloviendo, y parecía que toda la tarde seguiría así...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-3704868814970998741?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/3704868814970998741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/6-capitulo-5-confianza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/3704868814970998741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/3704868814970998741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/6-capitulo-5-confianza.html' title='6. ~Capítulo 5: Confianza ~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-4434652358695250023</id><published>2009-12-27T11:40:00.000-08:00</published><updated>2009-12-27T12:38:18.431-08:00</updated><title type='text'>5. ~Capítulo 4: Mirando desde otros ojos. ~</title><content type='html'>Y cuando abrí la puerta para salir al patio a buscar a Aizu me choqué accidentalmente con el director... ¿¡Por qué tenía tan mala suerte!?&lt;div&gt;- ¡Nanashi! ¡Mira por dónde andas, estúpido! -me gritó empujándome al suelo- ¡A ver si desapareces un día de estos del centro, que no haces más que crear problemas! -siguió gritándome mientras agachaba la cabeza con miedo a ser agredido otra vez- ¡Y vete a tu habitación! ¡En el salón de actos no tienes nada que hacer, inútil! -gritó mientras me daba una patada en el estómago; sólo pude cubrirme la cabeza y acurrucarme para protegerme, olvidando totalmente que Aizu estaba esperando a que la pillase- ¡Vete a tu habitación y no salgas! ¿¡Me oyes!?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ... -Recordé que Aizu me estaba esperando y quité las manos de mi cara- Pero... ¡Tengo algo que hacer allí! -le grité en tono suplicante-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Te parece que me importa? -dijo indiferentemente mirándome, perforándome el cráneo con la mirada- ¡Desaparece de mi vista, anormal! -gritó mientras me pisaba una mano y desaparecía por el largo pasillo-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ai... Aizu... -susurré mientras me agarraba la mano herida y me ponía en pie, noté algunas lágrimas caer por mi rostro, pero preferí no hacerles caso. Anduve hasta mi habitación y me metí en la cama. Seguía lloviendo.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;---&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Por qué tardará tanto Hikaru en aparecer? ¿Se habrá perdido? -dije mientras me ponía en pie. Ya llevaba un buen rato sentada en la puerta del salón de actos, esperando a que Hikaru apareciese.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Caminé hacia la puerta del pasillo y la abrí. En el pasillo no había nadie, era extraño, hacía un rato había oído incluso gritos, ¿habría habido una pelea? Caminé por el pasillo y vi unas gotas de sangre en el suelo: efectivamente, había habido una pelea. Me arrodillé en el suelo y toqué la sangre, aún estaba fresca. Lo olisqueé y...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡¡Hikaru!! -grité poniéndome en pie mientras comenzaba a correr en dirección a la enfermería, menos mal que había carteles de señalización- ¿Hikaru? -grité abriendo la puerta de la enfermería. Allí solo estaba la enfermera ordenando unos botes. Me miró extrañada y cuando iba a preguntarme algo cerré la puerta apresuradamente.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Corrí por todos los pasillos y entonces pensé que, si Hikaru no estaba allí... Estaría en la habitación. Y seguí corriendo hasta la residencia, corrí hasta la habitación y cuando me disponía a abrir la puerta observé el pomo, que tenía manchas de sangre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Hika... Hikaru... -sin pensármelo más abrí la puerta con desesperación, encontrándome un bulto debajo de las sábanas de la cama de Hikaru- ¿¡Qué te ha pasado!? -le dije preocupada. Pero no obtuve respuesta. Destapé las sábanas y vi que allí estaba mi funda de la guitarra y unos cuantos libros. Miré la ventana, por suerte, estaba cerrada.- ¿¡Hikaru!? -grité saliendo de la habitación-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Seguí corriendo por cada pasillo, observando cada pomo de la puerta; si no me equivocaba, tenía la mano derecha herida, y al intentar abrir la puerta mancharía de sangre el pomo. Recorrí el instituto varias veces, encontrándome a veces con estudiantes ansiosos por presumir de su cristal ante los demás. Sin embargo, yo no estaba para soportar esas tonterías en ese momento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Paré de correr cuando sentí que el dolor en el estómago era insoportable, jadeando y agarrándome la barriga con una mano seguí caminando lo más deprisa posible por los pasillos. Y por fin, cuando creía que no podía más, encontré lo que buscaba.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- El aula de... Música. -susurré-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando iba a girar el pomo oí algo dentro de la habitación, un leve gemido de dolor. Pensé que quizás Hikaru estaría mejor solo, o que quizás no quería que le viese así... Por lo que me quedé parada en frente de la puerta, sin saber si entrar o no.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ah... Afsh... -escuchaba al otro lado de la puerta. Escuché el leve sonido de un sollozo y el sonido de un grito ahogado, intentando no ser escuchado- Estoy... Solo... Otra... Otra vez... -escuché débilmente de la voz de Hikaru.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y fui capaz de abrir la puerta, pese a sentir miedo de lo que vería. Al abrir la puerta vislumbré a Hikaru en un rincón, tirado en el suelo, arrinconado, llorando, mirándome con miedo. Tenía el rostro sucio, el pelo despeinado y estaba temblando. Sus manos se aferraban a su cuerpo con miedo, llenas de sangre y dolor. Me acerqué a él cerrando la puerta y me agaché, mirándole a través de la oscuridad a los ojos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Qué ha ocurrido, Hikaru? -le dije casi en un susurro-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al escucharme oí cómo su respiración, agitada y forzada, se calmaba. Y vi cómo su rostro, y sus ojos cambiaban del sentimiento del miedo, al de la tristeza y desesperación.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Ai... Aizu... -susurró mirándome- ¡Aizu! -dijo casi en un grito mientras me abrazaba y volvía a llorar desconsoladamente-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Tranquilo, ahora estás conmigo, no pasará nada. -le dije casi al oído intentando tranquilizarle. Estaba mojado, tenía el pelo enredado y húmedo. ¿Por qué habría salido si estaba lloviendo? ¿Y cómo había salido y luego entrado sin que ella lo hubiese visto?-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escuchar su llanto desconsolado hizo que mi corazón se estremeciese, y le abracé aún más fuerte, intentando calmar sus lágrimas que caían sobre mi hombro; sin embargo, mientras más le abrazaba, más lloraba.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Lo siento... Lo siento mucho... -susurraba mientras me abrazaba dudosamente.- Sé que no... Quieres abrazar a alguien como yo...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Cállate, imbécil. -le dije abrazándole con toda mi alma- Abrázame si así podrás calmarte.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y noté cómo sus brazos me rodearon y poco a poco su llanto se fue calmando. Convirtiéndose en el triste sonido de un sollozo lamentable.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-4434652358695250023?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/4434652358695250023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/5-capitulo-4-mirando-desde-otros-ojos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4434652358695250023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/4434652358695250023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/5-capitulo-4-mirando-desde-otros-ojos.html' title='5. ~Capítulo 4: Mirando desde otros ojos. ~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-8623044888157885824</id><published>2009-12-26T05:24:00.000-08:00</published><updated>2009-12-26T07:12:26.314-08:00</updated><title type='text'>4. ~Capítulo 3: Amistad~</title><content type='html'>Aizu me había llevado corriendo por todos los pasillos, y extrañamente, esto me divertía. De pronto paró frente al aula de música y miró el letrero.&lt;div&gt;- Música... ¿Sabes tocar algo? -me preguntó con ánimo mientras se tomaba las libertades de abrir la puerta y entrar-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No... Me gustaría aprender a tocar algo, la guitarra o el piano quizás, pero no me veo capaz. -le confesé sonriendo torpemente, ya que no estaba acostumbrado a sonreír a los demás. Ella, mientras, seguía comportándose como si estuviera en su casa, tocándolo todo y observando cada instrumento que allí había, así como las partituras- ¿Tú sabes tocar algo?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Sí! -contestó animada mientras seguía observándolo todo- Sé tocar bastantes instrumentos, pero mi favorito... -decía mientras ojeaba cada cosa que encontraba.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Entonces fue cuando vió, abandonado en un rincón, un piano de cola cubierto con una sábana vieja, sucia y desgastada. Encima del piano había abandonado algunos libros de música, Aizu puso mala cara al ver al pobre piano en ese estado. Con el cariño mismo con el que una madre viste a su hijo ella fue quitando esa lona blanca que cubría el piano, ordenando los libros en una estantería vacía y guardó la sábana en un armario. Cogió un viejo trapo que vió en la estantería y se dirigió hacia el piano, pasando por encima el trapo, eliminando el polvo que el pobre instrumento tenía. Cuando terminó su tarea, siempre sonriente, cogió una silla que encontró allí y se sentó frente al piano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sin mediar palabra alguna cerró los ojos y puso sus manos sobre el piano con delicadeza, cómo si el tocarle bruscamente fuese a hacerlo llorar. Sin siquiera abrir los ojos comenzó a tocar una dulce &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=MJDx4tGyI5U"&gt;melodía&lt;/a&gt;, que resonaba por todos y cada uno de los pasillos. Tocaba bastante bien, bueno, muy bien. Mientras tocaba no pude evitar sentir melancolía, era una canción preciosa, y a mi parecer, melancólica -si tuvieras, cómo yo, sentimientos de melancolía; por supuesto-. Y así, al igual que ella, cerré los ojos escuchando los dulces sonidos producidos por el contacto de los dedos de Aizu con el teclado del instrumento. Mi mente se dejó llevar por los recuerdos y viajé a través del tiempo, recordando aquellos días en los que mamá se enfadaba conmigo por no recoger mis juguetes, y aquellas veces que me recompensaba con cariño por hacerlo. Recordé aquellas palabras cálidas de mis padres cada noche, y aquellos sueños tan dulces que soñaba siempre. Recordé cómo mi padre decía siempre a mi madre "Este chiquillo será mañana una promesa del atletismo, seguro que muchos equipos lo ficharán para que juegue con ellos"... Y mamá decía "Deja de decir tonterías, Hika-chan será el mejor volador, pero nunca se dejará liar por los equipos de carreras aladas. Nuestro hijo será más que eso, una bella persona, alguien incomparable, será Hikaru, único e inigualable.", y papá y mamá reían imaginándose el primer curso de vuelo que haría, imaginándose que sería torpe pero que al final sería el mejor volador de mi clase. Pero cuando el director apareció... Todo acabó. Mamá se fue para siempre con papá, dejando su sueño en mí, ese sueño de que yo sería el mejor volador, una única e inigualable persona... Y en cambio... Mis alas, blancas y puras, se convirtieron en gris ceniza tras ese fatídico día. Y cada día fueron siendo más y más oscuras, hasta convertirse en el negro más oscuro y horrible de todos. Destrocé la última voluntad de mis padres y... No soy nadie. ¿Qué dirían papá y mamá si me viesen...?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Hikaru... -dijo de repente Aizu. Me sorprendió, o me asustó escuchar su voz tan cerca de mí. La canción había terminado hacía unos minutos y yo tan siquiera me había dado cuenta. Abrí los ojos sobresaltado y me encontré a Aizu frente a mí, mirándome. Sus ojos transmitían un sentimiento de tristeza, o melancolía, parecido al que yo sentía en aquel momento.- No te preocupes, -dijo mientras se acercaba a mí aún más y me rodeaba con sus brazos; obligándome suavemente a agacharme- tus padres están orgullos de ti, créeme. -me susurró al oído aprovechando la posición y me abrazó-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En el momento en el que abrazó no pude creerlo, ¿quién era ella? Un sentimiento de melancolía enorme recorrió cada rincón de mi cuerpo, haciendo que mi corazón se estremeciera. No supe qué hacer, tan sólo supe estar en silencio y abrazarle, sin saber si ello le molestaría.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pasaron los segundos, quizás minutos, y ninguno dijo nada, sólo pude quedarme ahí, arropado por ese cálido abrazo que se me hacía tan cercano. Y me di cuenta de que podría estar ya harta de mí y de mis tonterías, así que me separé de ella con un poco de brusquedad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Eh? ¿Ocurre algo? -dijo mirándome- ¿Te ha molestado que te abrazase? -dijo poniendo mala cara- ¡Lo siento! No sabía que pudiera molestarte...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡No! ¡No es eso! -dije apresuradamente, ¿cómo podía pensar eso?- Creía que te molestaba que yo te abrazase y...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Cállate, idiota! -dijo con una sonrisa- Además, he sido yo quién te ha abrazado, en todo caso, serías tú el que debería estar molesto. -dijo sin borrar esa sonrisa animada de sus labios- Y bueno, no nos pongamos sentimentales, ¿te ha gustado la canción? -preguntó mientras abría la puerta-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí... Tocas muy bien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Gracias, aunque aún me queda por aprender. -comentó saliendo de la habitación- ¡Vamos a ir a ver el salón de actos! Me gustaría conocer a los chicos que estarán este año en mi clase... -dijo animadamente-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Suspiré y afirmé con la cabeza, saliendo yo también de aquella aula abandonada por el paso de los años. Caminábamos hacia el salón de actos cuando recordé sus palabras en mi oído.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Nathory... ¿Por qué dijiste que mis padres estarían orgullosos de mí...? -me atrevía a preguntar bajando la mirada-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No me llames por mi apellido, soy Aizu, recuérdalo. -dijo con tono gracioso- Y... Lo dije porque es la verdad. No lo estarían, lo están.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pero... ¿A qué te refieres...? No dije nada...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Lo pensaste, estoy segura. -dijo sin darme tiempo a decir nada más. ¿Acaso sabía leer los pensamientos de los demás?-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Espera, quieres decir que... ¿Sabes leer la mente?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Qué va, idiota! -dijo riendo- Pero sé leer en los demás.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Leer en los demás...?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sé sentir tu presencia, así cómo... Algo parecido a los pensamientos. -contestó con indiferencia, cómo si fuese fácil entenderlo; aunque yo seguía igual que antes, no sabía a lo que se refería- Digamos que a veces puedo sentir lo que sientes. -terminó por decir mientras seguíamos caminando.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Entonces... ¿Escuchaste lo que pensaba...?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Más o menos... Aunque sigo sin entender por qué te marginas tanto... Tener las alas negras no es ningún problema, son únicas, al fin y al cabo, y a mi parecer, son bonitas. -dijo sonriendo-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- No lo entiendes... Pero da igual... -dije sonriendo mientras le miraba de reojo- Y... Gracias por el abrazo, Aizu...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡No las des! ¡Para eso están los amigos! -exclamó con energía mientras corría por el pasillo, abriendo la puerta que daba al patio-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Amigos...? -me pregunté a mí mismo deteniéndome sorprendido- ¿Me considera su... Amigo?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Vamos, Hikaru, no puedes alcanzarme! -me gritó sacándome la lengua-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Serás... -susurré sonriendo- ¡Verás como te alcanzo en un momento! -grité corriendo hacia ella.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Era extraño poder divertirse con alguien de la forma más absurda posible... Pero era aún más extraño el poder divertirse con alguien como yo. Aún así, Aizu no tuvo problemas en estar conmigo tras saber lo de mis alas... ¿Qué ocurriría cuando supiese que... No sirven de nada? No quiero pensarlo, por ahora, sólo quiero divertirme con ella, hasta que el destino decida quitarme de nuevo la felicidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-8623044888157885824?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/8623044888157885824/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/4-capitulo-3-amistad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/8623044888157885824'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/8623044888157885824'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/4-capitulo-3-amistad.html' title='4. ~Capítulo 3: Amistad~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-5274588587255332318</id><published>2009-12-25T04:54:00.000-08:00</published><updated>2009-12-25T05:59:24.595-08:00</updated><title type='text'>3. ~Capítulo 2: Despierta~</title><content type='html'>- Nanashi. -dije agachando la cabeza, un nombre tan marginado como su dueño (Nanashi significa en japonés "sin nombre").-&lt;div&gt;- ¿Nanashi? -preguntó ella tras unos segundos de silencio, parecía estar pensando en algo, aunque no tenía ganas de subir la mirada para encontrarme con su rostro, que seguramente, estaría a punto de estallar de la risa- ¿De verdad tienes un nombre tan triste? -balbuceó débilmente. Me atreví a subir la mirada y me sorprendió lo que me encontré. Estaba mirándome sin reírse, estaba seria, pensativa-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Sucede algo? Y... Claro que es mi nombre, de ver...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Mentiroso! -gritó interrumpiéndome mientras fruncía el ceño- ¿Por qué no me dices la verdad?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Pero... Si esa es la...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¡Mentiroso! -volvió a gritar. Su voz, anteriormente dulce, ahora tomaba un tono de enfado propio de todos los que hablaban conmigo. No sabía por qué, pero siempre que hablaba con alguien acababa ocurriendo lo mismo. Acababan enfadándose conmigo- ¿Te crees que soy tonta...? -dijo suspirando mientras se sentaba en su cama, extrañamente su tono enfadado se había apagado y ahora tomaba un tono más dulce, cómo... Comprensivo- Antes de venir a esta habitación tuve que ir a recepción por las llaves y mientras la recepcionista buscaba las llaves tuve la oportunidad de husmear en su ordenador, y vi quién sería mi compañero de habitación, así que... Me da igual si no quieres decirme tu nombre, al fin y al cabo, lo sé. -me reveló tan tranquila, mientras me miraba ladeando la cabeza, esperando una respuesta de mí-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Desde que vine, el director se ocupó de falsificar mi nombre para... -de repente me fijé en lo que había dicho anteriormente, ¿¡qué había dicho!?- ¡Un momento! ¿¡Cómo que "compañero de habitación"!? ¿¡Quieres decir que... No me van a echar!? -dije sorprendido, era increíble, ¿estaría bromeando?-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Quiero decir que tienes una compañera de habitación que quiere que le digas tu nombre real, no los estúpidos nombres que te haya puesto el vejestorio. -dijo en tono divertido, exigiendo la respuesta a mi nombre-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Entonces... -tragué saliva y agaché la cabeza, si el director entrase en el momento en el que le dijera mi nombre... Volvería a...-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Mírame, no te escondas, idiota. -le oí decir de pronto- No te preocupes, estamos solos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Cómo...? -era increíble, parecía que podía leer mi mente, aunque eso fuera imposible. Me decidí a mirarle con algo de vergüenza y suspiré- Me llamo Hikaru Katsunaraku Fujita. -dije serenamente. Era muy extraño poder revelar mi nombre completo a alguien... Aunque... Acababa de conocerla... ¿Y si era un estudiante contratado por el director para contarle mis puntos débiles y...?-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Gracias por decírmelo, Hikaru. -mencionó cálidamente, haciendo que mis sospechas por ella desapareciensen. Desde la muerte de mis padres nadie me había llamado por mi nombre jamás, era extraño escuchar mi nombre en los labios de alguien- Bueno, ¿y por qué diablos te pusieron Nanashi al llegar aquí? -me preguntó interesada-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Es una larga historia... Podríamos dejarlo...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Para otra ocasión. -me interrumpió levantándose y acercándose a mí con cara divertida- Tampoco quiero indagar más de la cuenta en tu vida, pero bueno, ya me lo contarás cuando te veas capaz. Ahora... ¡Enséñame el instituto! -exclamó casi en un grito mientras me cogía de la mano y me obligaba a levantarme, saliendo ambos por la puerta a la velocidad de la luz.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sabía a qué había venido esa chica, ni tampoco por qué se interesaba tanto en mi vida, pero algo estaba claro... Ella no era como los demás.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;--&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nota: El nombre de Hikaru Katsunaraku Fujita es un juego de palabras: Hikaru= Luz, brillo. Katsu= Victoria. Naraku= Infierno. Fujita: Campo. Con lo que quiero dar a entender que el nombre completo sería algo así:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La luz que venció/vence al campo del infierno.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-5274588587255332318?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/5274588587255332318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/3-capitulo-2-despierta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5274588587255332318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5274588587255332318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/3-capitulo-2-despierta.html' title='3. ~Capítulo 2: Despierta~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-5260837657506098581</id><published>2009-12-23T08:19:00.000-08:00</published><updated>2009-12-23T16:57:40.484-08:00</updated><title type='text'>2. ~Capítulo 1: Una señal~</title><content type='html'>Verla ahí plantada, en la cama, ordenando sus libros, me dejó helado. La chica había entrado como si de su habitación se tratase, sin preocuparse de qué hacía yo allí o de quién era. Tras unos minutos observándole suspiré, ¿quién sería? No me sonaba su cara para nada, sin embargo, no notaba ese "algo" que notaba en los demás, ese odio o repugnancia... O esa obligación de evitarme. Era cómo si ella no me conociese para nada, y por ello, no le importase estar allí, a mi lado.&lt;div&gt;- Oye, ¿quién eres? -me atreví a preguntarle con un hilo de voz. Sí, nunca había hablado con una chica, nunca desde que entré a este instituto. Todas me evitaban y me trataban como a un bicho raro, es más; me sorprendí cuando esta chica tan extraña dio los buenos días a alguien como yo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Mi nombre es Aizu, Aizu Nathory Rosse. -dijo jovialmente. Sin duda no tenía ni idea de quién era yo, aunque yo tampoco sabía nada de ella, ese nombre no me sonaba para nada.- Vengo de Shunkee, una dimensión distinta a esta... No creo que te suene.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-¿Shunkee...? -dije sin apenas creérmelo.-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿La conoces? -le oí decir sacándome de mis pensamientos. Su tono de voz parecía animado, lo que me dio pie a seguir preguntándole.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí... Mi padre era de allí, si no recuerdo mal... Pero los habitantes, al ver que esa raza era distinta, lo exiliaron aquí... Me contó la historia pero era muy pequeño y no me acuerdo de casi nada...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿¡De verdad!? -me interrumpió sorprendida- Mis padres eran de allí... Pero yo nací... Distinta. Ya sabes, lo de las alas... -dijo apenada. Me dió lástima ver un brillo de tristeza en sus ojos que anteriormente habían relucido con ilusión- Así que, por decirlo de alguna manera, me mandaron aquí. -dijo sonriendo, aunque, por el tono de su voz, no parecía feliz ni mucho menos-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿Te han inscrito a este instituto? -pregunté sentándome en la cama-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Sí, aunque... Bueno, llevo muchísimo más tiempo del que crees aquí. -dijo sacándome la lengua, ¿sería un acertijo?- Me mandaron a mis 5 años, el gobierno de aquella dimensión era muy estricto con las normas de raza, y cualquier raza que no fuese la de allí debería ser expulsada. Así que, en contra de mis padres, me exiliaron aquí con 5 añitos. Borraron los recuerdos de mis padres y se suponía que crearon unos falsos para mí... Pero al intentar hacerme creer esos recuerdos... No los acepté y se rompieron. Los recuerdos falsos desaparecieron y en mi memoria quedaron mis padres... La verdad, me siento muchísimo mejor así. -dijo volviendo a sonreír. No sabía por qué me contaba todo esto, acababa de conocerla... Sin embargo... Me gustaba que alguien confiara en mí sus secretos, ya que nadie nunca lo había hecho.- Ah, ¿cuál es tu nombre? -me preguntó de repente, interesada, mirándome fijamente-&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- ¿M-mi nombre...? -repetí sonrojándome al ver cómo me miraba- Pues...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-5260837657506098581?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/5260837657506098581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/2-capitulo-1-una-senal.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5260837657506098581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/5260837657506098581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/2-capitulo-1-una-senal.html' title='2. ~Capítulo 1: Una señal~'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5159148892133422702.post-800488838458723538</id><published>2009-12-22T04:59:00.000-08:00</published><updated>2009-12-22T10:08:56.006-08:00</updated><title type='text'>1. -Prólogo-</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt; Y hoy haremos entrega de sus cristales a los estudiantes de quinto nivel. Por favor, un fuerte aplauso para... -se escuchaba desde fuera del salón de actos. El día estaba nublado, quizás hoy el cielo se sentía como yo. Mientras todos recogían sus premios -unos más merecidos que otros- yo estaba allí, sentado en la puerta, mirando las nubes que luchaban por gobernar el cielo, nubes tan oscuras cómo el carbón.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Ya había comenzado la entrega de premios hacía rato, pero sabía que mi presencia allí no sería imprescindible, así que, para no hacerme más daño, evité escuchar las voces de todos mis "compañeros", que gritaban eufóricos al escuchar sus nombres pronunciados por la anciana y horrorosa voz del director. Me levanté indiferente a lo que ocurría en el salón de actos y comencé a caminar lenta y silenciosamente por el patio. Las nubes rugían allá en lo alto y supuse que de un momento a otro comenzaría a llover. Suspiré y fui hacia mi habitación, pasando esos interminables pasillos que, hacía apenas una hora, estaban colapsados. Ahora no había nadie, estaba todo tan desierto que daba lástima decir que este era el instituto de enseñanza con más estudiantes internos. Aunque... Bueno, según el director, era otra cosa la que daba lástima decir de este instituto, pero dejemos eso aparte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Saqué la llave de mi bolsillo y abrí la puerta, que, para mi sorpresa, estaba abierta. Entré un poco confundido y encontré, encima de mi cama, una chaqueta que... No era mía, es más, no parecía ser de ningún chico que conociese. Para mi sorpresa, al mirar la otra cama, al otro lado de la habitación, encontré un bolso y unos libros que tampoco eran míos. ¿Qué se suponía que significaba esto? ¿Me iban a echar del instituto, así, sin avisar?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Indiferentemente quité la chaqueta de mi cama y me tumbé sobre ella. Todo aquello... Con lo que papá había soñado... Lo había destrozado yo. ¿Acaso era mucho pedir que mis alas, al igual que la de los demás, fuesen capaces de ser puras y volar? Pues parecía que un ser superior no lo había querido así, y que por mucho que luchase contra mi destino, nunca consiguiese cambiar nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;- Vaya mierda... -suspiré cerrando los ojos-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;Oí cómo, de repente, comenzó a llover débilmente, entreabrí uno de mis ojos y observé las pequeñas y débiles gotas caer sobre el cristal de la ventana, luchando por ser cada una la última en caer. Mientras actuaba tan infantilmente oí el cierre de la puerta y el crujido de esta -tan escandaloso- abriéndose. Miré hacia la puerta, sin ánimo, esperando ver un rostro anciano, de un director viejo y desgastado; sin embargo, para mi sorpresa, me encontré con una chica que parecía algo más pequeña que yo, venía cargada con una guitarra y con varias maletas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;- ¡Buenos días! -dijo repentinamente, como si fuese normal entrar en la habitación de alguien de esa forma-&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5159148892133422702-800488838458723538?l=ensenameavolar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/feeds/800488838458723538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/1-prologo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/800488838458723538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5159148892133422702/posts/default/800488838458723538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ensenameavolar.blogspot.com/2009/12/1-prologo.html' title='1. -Prólogo-'/><author><name>Klober</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-IcnmK1SHn6c/Ts_EDxOUMhI/AAAAAAAAAKo/HeAJWU2OjLM/s220/G%2Bdragon%2Bicon.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
